Tras años de realizar versiones sueltas de los mejores hitos del mundo metalero/rockero en su canal de Youtube, las gemelas americanas Camille y Kennerly Kitt, más conocidas como las Harp Twins, decidieron lanzar su primer álbum de covers en 2016 bajo el nombre de Harp Attack 1, del cual vendrían muchos más en los tiempos venideros. Aunque resulta muy raro escuchar temas de rock/metal en arpas eléctricas y acústicas, el mimo y dotes puestas por las gemelas Kitt en las interpretaciones es tan perfecto que no conocerlo es casi un pecado capital. El suave toque coral y orquestal da pie a la genialidad creatividad que siempre rodea al rock/metal.
Siendo uno de sus temas favoritos en los ensayos, el álbum comienza con la ejecución íntegra, en todos los aspectos, de «Fear of the Dark», uno de los icónicos temas de Iron Maiden antes de la breve salida de Bruce Dickinson de la banda allá por el 1992. Con ganas de demostrar el poder de las habituales baladas rockeras, Harp Twins versiona «Send me an Angel» y «Nothing Else Matters» de Scorpions y Metallica. Sin duda, el cuidadoso sonido puesto en cada nota, acorde o arpegio es el alma central de los temas, notando la sincronización dual entre la melodía y la armonía que relaja cualquier percepción sensorial y abre el corazón y mente a la par. De las décadas gloriosas del hard rock en su esencia más pura y psicodélica, Harp Twins homenajea a los grandes Rolling Stones y Blue Öyster Cult con «Paint It Black» y «Don’t Fear the Reaper». Manteniendo el ámbito técnico en el ensayo de estudio, las arpas se recrudecen con un mayor golpeteo de las cuerdas, como si las gemelas quisieran mostrarnos su lado fornido. Este hecho llega a su clímax en «It’s my Life» de Bon Jovi. Apareciendo la primera distorsión en los acordes de quintas, es fácil apreciar cómo un arpa se encarga de imitar la voz de Jon mientras que la otra prosigue el ritmo, agudo y grave, junto al tono.

Llegando a la mitad del genial álbum, otro clásico deja boquiabierto al oyente con una versión reducida, pero fabulosamente bien ejecutada, de «Smoke on The Water» de Deep Purple. Al unísono y sin realizar glisados perceptibles, los acordes se fusionan de manera magistral, lo cual también ocurre con la emotiva versión de «Wish You Were Here» de Pink Floyd. En pleno 2016, no sabemos si la querida cantante Dolores O’Riordan habría escuchado la adaptación arpística del famoso tema «Zombie» por las Harp Twins; de seguro habría sollozado al oír su voz entre las primas del arpa principal. Lo mismo intuimos de Bono, pues tocar «With or Without You» de U2 es un logro al alcance de muy pocos; especialmente si se trata de arreglos orquestales donde los bordones ofrecen un juego increíble en los graves y el contrapunto de agudos. ¡Tocan tan bien que es imposible sacarles algún fallo!
En la etapa final del álbum y con ánimo de continuar con los siguientes, Guns N Roses sigue la estela de la gloria interpretativa de las gemelas Kitt con una ejecución breve del tema «Sweet Child O Mine». La nostalgia invade a cualquier persona, ¡y no es para menos! Directos al infierno por el pecado de escuchar música prohibida, «Highway to Hell» nos vuelve a enseñar que estas chicas no se salvan ni aun siendo las mejores en su labor arpística. Sin embargo, sus alas demoníacas se vuelven blancas y una escalera las eleva al paraíso. En el camino hacia arriba, «Stairway to Heaven» y «Dream On» de Led Zeppelin y Aerosmith, las hacen brillar más que las estrellas. Soñando entre las algodonosas nubes y un fresco aire celestial, el sonido nítido y limpio de las arpas carece de un sentimiento primordial y vital. Sin amor, los seres vivos no llegarían lejos en su existencia. La diferencia radica en la inclinación que se puede tener en el amor, siendo bueno, malo, corto, intenso… Si le preguntamos a Lady Gaga, su hito «Bad Romance» también cayó en la fortuna de ser ilustrado por la música clásica de toque moderno. Quizás Camille y Kennerly hayan experimentado alguna fatalidad sentimental y se sientan identificadas con la artista pop… Lo que está claro es que la versión final del álbum deja la puerta abierta al siguiente con un gusto artístico digno de los mejores compositores de la historia musical.
TrackList
- Fear of the Dark (Iron Maiden)
- Send Me an Angel (Scorpions)
- Nothing Else Matters (Metallica)
- Paint It Black (Rolling Stones)
- Don’t Fear the Reaper (Blue Oyster Cult)
- It’s my Life (Bon Jovi)
- Smoke on the Water (Deep Purple)
- Wish You Were Here (Pink Floyd)
- Zombie (The Cranberries)
- With or Without You (U2)
- Sweet Child of Mine (Guns N Roses)
- Highway to Hell (AC/DC)
- Stairway to Heaven (Led Zeppelin)
- Dream On (Aerosmith)
- Bad Romance (Lady Gaga)

Sin comentarios