Más que nunca, servidor echó de menos el instituto y la E.S.O. porque la memoria sufrió una radical retrospección en el concierto de reunión de una legendaria banda madrileña. Las revistas juveniles, alguna que otra Metal Hammer por ahí, pegatinas y vinilos en las carpetas, peinados alternativos y ropa diferente que marcaban una estética social novedosa… Mi compañera Lidia tenía, en una de sus libretas, una imagen de un grupo heavy/gothic cuyo título era Amset. Inocente e ignorante de las nuevas tendencias musicales extremas del ámbito nacional, servidor llegó a casa y escuchó un álbum, «Katarsis». Poco hay que decir de lo que vino después; la alegría fue efímera, ya que en 2007 se separó el grupo tras siete años de actividad. Por suerte, el legado quedó vivo para las generaciones posteriores y ese grupo de jóvenes que revolucionaron la escena alternativa de la capital volvió un par de décadas más tarde para conmemorar su historia con un show que provocó una respuesta social inesperada, consiguiendo un Sold Out en la Sala Revi Live. A la cita acudió, en calidad de banda telonera, los cántabros Pizzeria Moloch, un trío adecuado para mostrar la importancia que tuvo Amset en la escena actual y su impacto en las nuevas generaciones. Gracias a la promotora Morgana, una velada de madurez se vivió en un contexto tan intenso como la explosión que tuvo Amset en su breve trayectoria musical.

Pizzeria Moloch
Desde Cantabria y con la previa baja del maño Lex Lüger, el grupo Pizzeria Moloch acudió a la cita juvenil para enseñar cómo se hace heavy metal moderno con mucha influencia EBM/industrial, sin olvidar la claras referencias al mundo gótico y alternativo. Sin una presencia personal en la batería y uso de la programación accesoria, el trío aprovechó la hora de actuación para mover al público al son de unas canciones pegadizas y bailables. Envueltos en un sonido nítido y suave a través de la propia distorsión lograda en el aspecto técnico, una docena de temas bastaron para establecer un vínculo social que sirvió de base para el futuro triunfo de Amset. Con decenas de fans venidos de toda España y también un numeroso grupo de Torrelavega, Pizzeria Moloch apenas necesitó esfuerzo para que los asistentes les ovacionasen por medio de una emotiva ilusión que se nutre de la esperanza en el futuro del metal/rock alternativo. Mucha inspiración hay de Pizzeria Moloch en su creatividad musical, por ejemplo, con Parálisis Permanente. Se notó en la forma que tenía Andy de dar guerra con su cuerpo semidesnudo y una actitud descarada que devolvió la rebeldía del cambio de milenio al ruedo. Al lado izquierdo de frente, la guitarra no cesó en su trabajo de otorgar riffs icónicos mientras que los graves de Söphee fueron muy crudos, tanto que hacían vibrar el recinto en favor de evitar la redundancia. Se puede decir que los tres estaban dándolo todo ante el creciente público, pero sin duda alguna, el premio gordo se lo llevó Andy, a pesar de los múltiples tonos desafinados que dieron personalidad al evento por su presencia continua. A decir verdad, Pizzeria Moloch fue un descubrimiento en toda regla que está llevando a Cantabria al estrellato del old school más puro, ¡pues fuelle tienen de sobra para dar espectáculo que siempre acabe sorprendiendo!
Setlist
- Más Allá
- Cambiando
- Maizal
- Lengua
- Jyhad
- Jekyll
- Corazón
- Punkies
- Atalayazo
- Toro
- Tragarratas
- Tren
- Correas
- Ataúd
Amset
Antes de hablar sobre Amset, es trascendental dar las (millones) de gracias a Miguel Ángel y Montse, directiva de la revista metal/rock Metalarium, por su ayuda con la organización fotográfica, lo cual es la base de este completo reportaje realizado. Amset, para siete años de trayectoria profesional, grabaron una huella imborrable en la industria extrema de España. Unos conocerán a la banda, otros no, pero la leyenda sigue vigente como bien se demostró en la Sala Revi Live. Alcanzado el Sold Out antes de la actuación, se esperaba un repertorio completo en base a los tres discos de estudio que conforman el palmarés musical. No obstante, las canciones no fueron lo único que lograron levantar los ánimos en un público ferviente y ávido de revivir el pasado. El tétrico decorado, en un estilo gótico y fúnebre cual festividad de Halloween, tuvo un especial toque de ambientación que dio vida a cada ritmo, verso o coro expresado. Nadie se esperaba que un septeto pudiera recabar cientos de almas y hacerlas disfrutar en un huracán de heavy/rock repleto de sorpresas, colaboraciones, espectáculo y una desbordante carisma por parte de todos los artistas. Quizás no sea del agrado general, pero hay que reconocer que la música de Amset inspiró a una naciente generación milennial y se rindió un homenaje especial y único (¡más de la cuenta!) en un show de dos horas y media (¡poco para la mayoría de los presentes, incluido servidor!). Que Amset tocase (casi entero) el álbum con el cual servidor los descubrió, «Katarsis», supuso un extra emotivo a nivel subjetivo, pero la opinión general prima más (por ahora).
Saliendo gradualmente al escenario, la banda comenzó a toda potencia en alta mar, dando la oportunidad de corear canciones míticas como «A Vida o Muerte» y «Samael». En el fragor de la batalla musical, los artistas se veían muy cómodos, casi rozando el éxtasis personal. La prueba más clara fue la pasión que demostraban Pablo (¡de baja traumatológica en el miembro superior y movía las caderas mejor que cualquier bailarín!) e Ismael, teclista fundador que compartió rol ambiental con la imponente Bea. Relegados a cada lado del recinto, no dudaron en envalentonar al público a través de múltiples gestos y alentar a la locura social. Si no fuera por la comandancia impecable de Richy al frente, el protagonismo derrochado en la ejecución musical habría sido de los teclados. Oculto por una extensa red de telarañas, la batería redobló la furia estructural de los temas, haciendo que «Reinado de la Noche» y «Ciudad del Mal» (las mejores definiciones de Madrid) crujiesen la mente de los detractores que hubiera en el show. Estaba tan tranquilo con las baquetas en la mano que nadie era capaz de resistir la tentación de admirar el excelso trabajo realizado. De vez en cuando, Richy nos mostraba su peculiar visión de la realidad con breves monólogos cargados de ironía, aunque la magnificencia de cantar durante dos horas y media se llevó todos los méritos. Sin poder contener la alegría por la recepción obtenida, copó la atención y la fue repartiendo por el resto de la banda. Es posible que el estilo gothic/emo esté relegado a minorías aisladas; Richy reivindicó el arraigo que tuvo esa moda en la juventud, siendo «La Cicatriz» o «Estatua de Carne y Hueso» pruebas irrefutables de la vigencia descrita. Cuesta bastante no parecer un admirador fiel (¡poser, si eso!) y Amset consiguió despertar esa faceta en la inmensa mayoría de los fans.
No haber mencionado los geniales graves de Javy y el fantástico dominio guitarrista de Aitor es un sacrilegio que debe enmendarse cuanto antes. Richy dio vida a las líricas y los unísonos retumbaban por la Sala Revi Live, pero las diversas melodías, junto a la pesadez sonora, conformaron una atmósfera que hacía rejuvenecer el espíritu. Galopes intensos, acordes de poder compuestos en progresiones clásicas, unos solos puntiagudos que coloreaban el aire… Ambos eran los pilares fundamentales de los temas escogidos en el setlist, y ya podía Aitor subir su ego en base a los vítores, ¡porque se lo merece con creces! La alta tasa de amistad y sincronización entre los siete artistas se cohesionó (mucho más) con el teatro de compañeros de perfomance, representando un ritual en directo con «Sed de Sangre» o miembros del pasado que ayudaron en la primeriza «Lince». Casi no se podía creer que también sonase la versión española de «Love Machine» de WASP, donde los abrazos y los besos entre las parejas incrementaron la seducción musical. ¡Ojalá todos fuéramos «Asquerosamente Joven»! Difícil fue prever la reacción general que Richy desencadenó al encadenar el hito con el abrupto final de «Necronomicon». Esto estaba lejos de acabar, así que corear el nombre en la canción homónima volvió a evidenciar la tremenda algarabía que no deseaba ver el fin del concierto. Para los últimos bises, Amset no se cortó en iluminar la noche mediante un reventón mental que hizo a «Rabia Sobre el Escenario» ser el mejor cierre a una actuación que aunó el interés y la nostalgia del público en favor del principio de milenio. De seguro que saldrán detractores hacia el show, ya sea en el sonido, la actitud o el repertorio, pero no podrán rebatir que la reunión de Amset se cobró un hueco en el corazón y el alma de quienes decidieron revivir la historia de la música extrema madrileña; una oportunidad que deseamos volver a ver pronto.
Setlist
- A Vida o Muerte
- Samael
- Reinado de la Noche
- Ciudad del Mal
- El Valle de los Mercenarios
- La Cicatriz
- Estatua de Carne y Hueso
- Está en tus Sueños
- Cenizas
- Sed de Sangre
- Llanto de Almas
- Horizontes Opuestos
- Sin Salida
- Tu Máquina del Amor (WASP Cover)
- Lince
- Tiffany
- Sangre y Cristal
- Alma sin Luz
- Asquerosamente Joven
- Necronomicon
- Amset
- Cada Anochecer
- Rabia Sobre el Escenario
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip






















2 comentarios
Paco Martin
Quiero contestar a Juan Alberto Pçerez, lo primero Alberto no fue y lo puedo asegurar y lo segundo el publico en un concierto es soberano y expreso su opinión
Juan Alberto Pçerez
Curioso que no reseñes cómo te llamaron la atención cuando dijiste que los mejores músicos de Pizzeria Moloch eran el teclista y el batería.