Difícil es pedir a la promotora de Manguales lo imposible, pues siempre acaban dando la sorpresa con una gira espectacular digna del mejor metal/rock extremo clásico. El 2026, para los amantes de la industria más heavy, se está convirtiendo en una sucesión increíble de bandas que, por donde pasan, acaban rompiendo los estándares más anodinos de la escena actual. Manguales sabe organizar giras de calidad sin precedentes existentes, así que la llegada de los neerlandeses Asphyx a la península ibérica supuso toda una rotura de la actividad rutinaria que casi aniquiló al público que acudió a la Sala Nazca madrileña.
Acompañándose del dúo nacional de Orthodoxy y Golgotha, la exterminación musical estuvo asegurada en una noche donde la expectación (y toda la prensa de la capital) se hallaba inmersa con la actuación de Megara en el barrio de Vicálvaro. Eso de apoyar el metal/rock, en equidad e igualdad de oportunidades mediáticas, no es un mero tatuaje, sea de quita y pon, sino un deber para que el mundo musical siga siendo una referencia cultural más allá de las modas y teorías sociales.
Orthodoxy
Debido a inclemencias ferroviarias y temas habituales de Cercanías (¡cosas de Renfe en un Viernes 13!) la llegada al evento fue algo tardía, pues el combo valenciano de Orthodoxy ya había empezado su brutal show de enérgico estilo musical. Bajo una intensa iluminación y el público dando los primeros coletazos de una algarabía incipiente, el cuarteto repartió su breve setlist por los dos álbumes de estudio. Dando una ruda imagen de hostilidad escénica, propia del death metal/rock, que gustó bastante al público, el aguerrido sonido de Orthodoxy puso a tono a los presentes que ya empezaban a dar muestras de querer más tralla salvaje.
Habiendo observado medio show a partir de “Masked Beast”, no se puede negar que la apertura de la gira no pudo ser mejor con la actuación de la banda valenciana, que demostró ser toda una apisonadora por encima de las expectativas del público. Sin duda, el empeño de Nocturn al frente se palpaba desde lejos, al igual que la serenidad y buen hacer de Álvaro al bajo en un semblante serio. ¡Ojalá haberlos visto desde el principio sin percances, porque las ganas de rayar los trenes de Renfe no se disiparon durante el show de Orthodoxy!
Setlist
- Abyss of Aberration
- Banished from my Glance
- Key to Victory
- Masked Beast
- Victory Beyond Death
- Residues of an Obsolete Trance
Golgotha
Ya habíamos escuchado el nuevo álbum de los mallorquines Golgotha, “Hubris”, que saldrá en un mes a la venta. Esto añadía un aliciente de interés hacia el pulido estilo doom/death que se gasta el grupo desde que se fundó hace más de treinta años. El proyecto del músico y guitarrista Vicente Payá no ha sucumbido al olvido y siempre ha estado en continuo desarrollo, aunque la verdadera estabilidad artística parece ser definitiva desde la pandemia. Después de unas reformas y varios discos de estudio, Golgotha regresa a los shows en vivo con un potencia sonora ligada al old school clásico y que, dentro de la estática social, estuvo a la altura de los fans. Pesado y crudo sin margen a dar tregua ni descanso, el quinteto logró que los temas escogidos del setlist se convirtiesen en unas melodías filosóficas que se entendieron cuales lecciones de vida en una realidad desconocida. Quienes sabíamos del inminente lanzamiento de “Hubris” nos quedamos un poquito decepcionados, pues dentro del variado repertorio, no hubo hueco para el primer single de presentación, “A Simple Life”.
El repaso discográfico estuvo bastante bien dentro de lo que permitió el tiempo de actuación, pues se rescataron temas como “Lonely” y “Lake of Memories” del álbum debut, que justo recién había cumplido treinta años, desde su estreno, en 2025. Vicente nos deleitó con un despliegue guitarrero tremendo, al igual que el compañero cordófono Daniel, creando un dúo melódico donde cada nota y acorde eran nítidos cuales lágrimas cristalinas de melancolía. Al frente con el bajo y recreando una genial modulación vocal en función de las líricas, Andrew mostró que sus dotes manuales poseen miles de ensayos a las espaldas. Por supuesto, no podía faltar la mención del apoyo coral de María, cuya presencia femenina en la voz secundaria se convirtió en un aluvión social cada vez que los puentes y breaks se adornaban con ella. Participando más en los temas nuevos como “Gilded Cage” o “Closed Heart”, María enseñó que su estancia en Golgotha está asegurada para que la banda siga otorgando shows de gran calidad más allá de un papel como teloneros o similar.
Setlist
- Inmaterial Deceptions
- Distorted Tears
- Spreading the Wings of Hope
- Lonely
- Gilded Cage
- Rewrite Your Destiny
- Lake of Memories
- Closed Heart
Asphyx
Allanado el camino con dos actuaciones previas y adecuadas a lo que se avecinaba, la Sala Nazca parecía preparada para acoger al combo neerlandés de Asphyx. Por desgracia, la confianza del recinto en la voluntad social fue un error absoluto, pues la gente resoplaba por ver a Asphyx en todo su esplendor. El problema recayó justo en esa cuestión, ¡porque hubo demasiada gloria! Coqueteando con el idioma castellano y reflejando una actitud de amabilidad y simpatía por parte del líder y cantante Martin, el grupo no se anduvo con rodeos y ejecutó un show tan bestia que algunos acabaron besando el suelo al primer riff que abrió “Vermin”.
Las hostias poseían una índole muy diversa, ya fueran puñetazos, patadas, codazos… Y mientras, Asphyx desterrando cualquier impresión negativa que hubiera sobre su estilo death metal/rock fuera de sí y tan singular. Utilizando un juego iluminativo intenso dentro de una oscuridad contextual, el setlist escogido se repartió por toda la discografía en casi una hora y media de locura musical con mucho disfrute fanático. El centro de la pista y las primeras filas eran un hervidero de moshpits salvajes. Quien era engullido en el torbellino social, ¡salía molido a palos! Esa actitud asombró al cuarteto neerlandés, el cual no se esperaba que su show causase tanta sensación.
Sin perder la sonrisa y muy agradecido por la respuesta del público, Martin ladró los versos y líricas cual perro rabioso en busca de presas. Entre rápidos ademanes y ojeadas a los alrededores, incitó la locura dentro de la benevolencia, resaltando su labor al frente del grupo. Similar a un torreón de imponente figura, Alwin no se movió de su sitio en su rol bajista; dentro de la estática, su intimidante portento ya era motivo de rendirse a sus pies y besar las gruesas cuerdas que rasgaba sin piedad. Por detrás, Stefan “Tormentor” acabó destrozando la batería sin darse cuenta (¡o eso se quería creer!). Embistes despiadados hacia la caja, doble bombo incesante y potente, platillos repicando más allá de sus posibilidades… ¡Cómo le echamos de menos en Desaster; ojalá volviera!
Sin duda, el trofeo al gozo máximo como artista musical se lo llevó Paul, pues no se estuvo quieto en ningún momento, ¡salvo cuando se pimplaba un buen tercio! La guitarra acabó peor que la batería, al menos, ¡desafinada seguro! Pegando botes por el escenario, sólo le faltó bajarse entre el público y engrandecer el moshpit. ¡Se lo pasó tan bien que no podía dejar de gesticular y mostrar su emoción en cada ritmo y solo! A la gente le encantó el ambiente que estalló en Asphyx, el fanatismo saltó por los aires, la respuesta mutua fue increíble y lo único que queda decir de esta gira es que se necesitan más conciertos así, ¡y que sea Manguales quien los organice!
Setlist
- The Quest of Absurdity
- Vermin
- It Came From the Skies
- Molten Black Earth
- Death the Brutal Way
- Asphyx (Forgotten War)
- Deathhammer
- Kngihts Templar Stand
- Wasteland of Terror
- Scorbutics
- Division Brandenburg
- Into the Timewastes
- The Nameless Elite
- Forerunners of the Apocalypse
- The Rack
- Last One on Earth
Fotografía y Crónica de A. Wesker V.S.




















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