• Noticias
  • Agenda
  • Críticas
  • Crónicas
  • Viajes
  • Contacto
Metaltrip
Latest
Conciertos Crónicas Festivales Noticias Summer Breeze 2026 – 1º Día (Miércoles)
Grupos Noticias Clutch lanzará un nuevo álbum de estudio titulado «Wasted Lands» el 27 de enero de 2027
Críticas Grupos Noticias Europe y el retorno a las raíces de su leyenda con “Come This Madness”.
Grupos Noticias Se ha publicado el tráiler del evento cinematográfico mundial «Ozzy & Black Sabbath: Back To The Beginning».
Grupos Noticias Los suizos Gotthard anuncian cuatro conciertos en España en septiembre de 2027
Grupos Noticias Hardcore Superstar ha firmado un contrato discográfico con Frontiers Music y lanza su nuevo single, «Halo»
Agenda Gotthard Tour
Grupos Noticias Wednesday 13 lanza el sencillo en vivo «I Walked With A Zombie» con su videoclip en directo
Grupos Noticias Los thrashers italianos Adversor regresan con su cuarto álbum de estudio, «This Mortal Coil»
Festivales Noticias Nueva edición del festival noruego Tons Of Rock 2027
Summer Breeze 2026 – 1º Día (Miércoles)
Conciertos Crónicas Festivales Noticias

Summer Breeze 2026 – 1º Día (Miércoles)

28/09/2026 0 Comments
1 hora atrás
0

La mejor forma de comenzar un festival de renombre es mediante unas enérgicas descargas musicales que pusieran a tono a la gente del Summer Breeze. De ahí que el bolo de los daneses Persecutor dejase huella en el escenario del Tool Rebel. La mezcla de thrash old school con toques metalcore explosionó el breve show en total indiferencia. Sin tregua alguna, Persecutor se valió de la arrolladora agresividad de sus músicos para que los moshpits comenzasen al instante para formar nubes de arena en las inmediaciones.


Variando el setlist por su discografía y dando presentación al reciente “Casualties of Violence”, la combinación de velocidad y variedad armónica se convirtió en el cóctel perfecto cual arranque brutal en el Sumer Breeze. Sin duda, un descubrimiento para quienes deseaban encontrar una mezcla atemporal de estilos extremos, mucha intensidad en directo y un frenesí social que iba más allá de un concierto rutinario.


 

Neckbreakker – “El grupo irrumpió en el festival germánico directo a demoler el recinto…»


Después de abrir el T-Stage con la habitual actuación sinfónica de Blasmusik Illenschwang, otro pelotazo danés se encargó de hacer vibrar al público a lo bestia. Ya se comprobó la contundencia de Neckbreakker en el Copenhell, pero no estaba de más volver a disfrutarla en directo. El concierto del combo danés no se reserva nada en sus shows, sino que la propuesta es bien clara: death metal/rock con tintes groove/hardcore. Si se suma una férrea velocidad interpretativa, mucha presión musical y la energía desprendida en la cordofonía, Neckbreakker irrumpió en el festival germánico directo a demoler el recinto.


Mediante un setlist breve que se concentró en la presentación del álbum debut “Within the Vescera”, el dúo guitarrista de Joakim y Johan obraron unos momentos de moshpits salvajes y guiados por la bestial ejecución vocal de Christoffer. En una sólida base instrumental, los daneses se valieron de su agresiva actitud para recrear un show muy parecido al del Copenhell. Para ser una banda que acaba de comenzar su andadura profesional (¡seis años, en verdad!) Neckbreakker es la imagen personificada de cómo hacer un concierto sin mucho decoro pero que impacte más que un golpe inesperado en el estómago.

 

Betontod –  “Es un símbolo de resistencia al abismo del olvido…”


No todo iba a ser metal/rock extremo a degüello en el Summer Breeze, sino que otras propuestas más variadas también tendrían su cabida en los diferentes escenarios. Justo antes de la ansiada actuación de los australianos Airbourne, el combo local de punk rock Betontod agarró el llenado social en aprovechamiento suyo. El grupo punkarra es un símbolo de resistencia al abismo del olvido, pues no siempre se ve al público saltando al ritmo de unas canciones melódicas repletas de coros, mucha actitud luchadora. Utilizando el humor junto a otros elementos escénicos digitales, los artistas acrecentaron el fantástico ambiente en el Main Stage con un repertorio bastante variado. “Zeig Dich!” resultó ser una corona musical hace un par de años, así que valerse de él fue una clave importante en el éxito del show de Betontod.


No hay que olvidar que las canciones de Betontod son himnos de diversas temáticas, lo cual es un factor de arraigo en la gente al ver el empeño coral. Entre megáfonos al frente, muchas manos al aire y unos vaivenes colectivos memorables, los músicos no pudieron reprimir la inmensa alegría de comprobar su impacto en el festival. La participación del público no defraudó en los momentos álgidos, dejando claro que el punk rock de Betontod es una página trascendental en la historia del metal/rock germánico. A pesar de que el fervor general clamaba la salida de Airbourne, muchos fans otorgaron su cortesía al grupo punkarra en una imagen “de teloneros” frente a lo que se venía. En opinión ecuánime, debió ser al revés, ya que treinta y cinco años de trayectoria en Betontod igualan la calidad, por muy llamativa que sea, a la de Airbourne.

 

Airbourne – “Mucho dinamismo artístico, una explosiva respuesta social, coros al alza…”


Abarrotado el Main Stage, la gente no podía reprimir las ganas de disfrutar con el célebre hard rock de la sensación australiana Airbourne. Sí, un increíble fenómeno musical que no deja de aumentar a cada concierto ofrecido o disco lanzado. Con la vista puesta en el inminente trabajo homónimo, Airbourne cumplió su papel como cabeza de cartel en la jornada inaugural al estilo que Joel O’Keeffe nos tiene acostumbrados a todos. Al igual que en el Wacken, Airbourne no se complicó la vida en ofrecer un show diferente, sino más bien, lo que se requería de costumbre.

Mucho dinamismo artístico, una explosiva respuesta social, coros al alza y la teatralidad propia de Joel que a unos gusta; a otros no. Cierto es que el guitarrista líder, aparte de experimentar los shows mucho más que el propio público, posee una carisma contagiosa de la cual es imposible no reír o unirse a la gracia. Por supuesto que no faltaron las cervezas volando entre las cabezas, así como el cantante subido a hombros en mitad de la algarabía (¡esas cosas no aburren ni queriendo!). De ahí que el protagonismo de Joel no tuvo rival humano, aunque bien lo intentaron el resto de compañeros en imitación mímica o incitación social.


No se puede entender un show de Airbourne sin atender a un pilar fundamental, el sonido clásico de ese hard rock que no continúa influenciado por AC/DC. Ritmos sencillos y muy efectivos, solos bien ejecutados, graves potentes con una batería inmejorable… Airbourne sabía que cualquier fallo podría mermar la fiesta festivalera, de modo que la solución era fácil, ¡hacer lo que se tenía hacer! Aunque los discursos y exhibiciones de Joel son algo que dilató la experiencia musical, no se pueden omitir de lo que es la guía central del show.

El gran ambiente social pedía mucho más que un repertorio disgregado por la discografía, lo cual se cumplió en un concierto repleto de sorpresas y mucho desborde espiritual. Justo cuando Airbourne encaminaba la recta final del setlist con otro tema de presentación, el atardecer se vestía de gala para presenciar el eclipse solar total. No obstante, las gafas de protección también bastaron en la observación de cómo Airbourne se despedía del Summer Breeze entre vítores y ovaciones, mostrando una imponente faceta de Rock N’ Roll.

 

Green Lung – “A través de unas fluidas melodías originales y un trabajo cordófono excelso…”


Los pulmones planetarios presenciaron un hecho singular en el Summer Breeze. Que el eclipse solar acompañase a la actuación de Green Lung fue algo insólito en la construcción de una atmósfera oscura rica en doom/stoner propia de los londinenses. Entre la psicodelia y los toques de la década de los 70’, Green Lung obtuvo un extra de escenografía externa cuando sus canciones se envolvían de la relativa nocturnidad circundante. Hasta el mismo cantante, Tom, resaltó su sorpresa de la inesperada calidad obtenida de forma ajena. Menos de una hora y la gente rellenando el Main Stage por la venidera actuación de In Flames, el T-Stage vivió una experiencia muy ecléctica con Green Lung más allá del fenómeno solar.


El combo británico es experto en mezclar estilos muy diferentes e infundir una textura especial a los shows realizados. Mientras que la estética rockera quedaba relegada a un segundo plano, el aspecto doomer fue el claro triunfador de la velada. Incluso con la genial ayuda del Teclado Hammond, controlado por el dinámico John, la sensación nostálgica de las décadas de fin de milenio dominó a los presentes. A través de unas fluidas melodías originales y un trabajo cordófono excelso, Green Lung presentó otro adelanto de su nuevo trabajo, “Necropolitan”, mediante la ejecución de “Black Magick Radio”. Con la diversificación del setlist y una actitud encaminada al gusto social, Green Lung activó la hipnosis artística en una personalidad llamativa a la vez que algunos moshpits (¡muy escuetos!) otorgaron el toque heavy.

 

Urne – “La alternancia musical del grupo británico se mueve entre varios géneros…”


La fusión de estilos es cada vez más común en el metal/rock actual, así que atendiendo a las restricciones fotográficas y de cobertura mediática en In Flames, la curiosidad se aparcó en el Tool Rebel. Otra banda londinense, Urne, ofrecería su breve espectáculo al comienzo de la noche. Urne ya debutó en el Summer Breeze, aunque viendo el escaso público al comienzo, ¿quién lo diría? No obstante, a medida que se desarrollaba el show, mucha gente se acercó con la atracción del enigmático sonido, ya que el escenario es una zona de paso entre los puestos de merchandising, el camping y el T-Stage. La alternancia musical de Urne se mueve entre varios géneros, como el groove intenso, el metalcore actual y el sludge más crudo posible. También hubo algo de toques atmosféricos y cierta progresía, pero en menor medida, lo cual ayudó a mantener la densidad artística y la tensión escénica.


El contraluz y los tonos cromáticos tenues hicieron que los seis temas del repertorio cobrasen una particular significancia audiovisual en el paisaje armónico. Mientras Joe modulaba la voz en función de las necesidades líricas a la vez que la labor bajista, la notable cordofonía de Kurtis y Angus apoyaban los coros. La conquista social apenas fue necesaria, pues de unas decenas de fans a cientos en el final acabó siendo una muestra del absoluto poder de implicación que aúna Urne. Sin duda, un hallazgo musical que está llamado a liderar las nuevas oleadas del metal/rock extremo sin etiquetas habituales. Justo aquí, se llegó a tiempo para saber el futuro cartel del Summer Breeze 2027. Después de la tanda de confirmaciones, ¡Metaltrip se asegura la presencia mediática el año que viene sí o sí!

 

Paradise Lost – “La ocasión lo merecía al tratarse de una oportunidad de sumisión audiovisual…”


Dos bandas por una, ¡así salimos todos ganando! Mientras In Flames rompía al público en el Main Stage mediante los mismos parámetros cualitativos del Wacken, el T-Stage se consagró como el indiscutible feudo del doom metal/rock. Artífice del género doom/death junto a My Dying Bride y Anathema, Paradise Lost volvió a mostrar su grandeza histórica con un espectáculo más inclinado hacia lo sombrío y los ambientes tétricos. La ocasión lo merecía al tratarse de una oportunidad de sumisión audiovisual en el mundo de los británicos. Miles de personas deseaban disfrutar de una música cautivadora, introspectiva y sobre todo, repleta de infinitas sensaciones.

¿Dónde quedaron esos álbumes de «Icon» y «Gothic»? Realizando un repaso discográfico, se podrían haber quedado en el tintero, aunque sonó «Embers Fire» cerca del final del concierto y el guiño clásico de «As I Die» tras los primeros términos. ¡Con eso ya valdría para decir que la actuación de Paradise Lost fue memorable! El cambio continuo de baterías a lo largo de los años no ha afectado a la banda, pero sí es un factor de la observable inclinación de Paradise Lost hacia vertientes más ligeras y tranquilas sin abandonar sus temáticas personales y cierto oscurantismo. Además, se les veía, a los artistas, muy cómodos en el escenario, a la vez que el sonido fue uno de los claros protagonistas en la velada festivalera.


Muy claro quedó que armar violencia mutua y moshpits en Paradise Lost es difícil; ¡tampoco era necesario llegar a esos niveles! El protagonismo lo tuvo, sin duda alguna, el guitarrista Greg, quien tuvo momentos de gloria en su ejecución inversa de su singular estilo de práctica. Lo mismo se objeta de Aaron, quien dentro de su nube catatónica, fue un ilustre sostén rítmico. Los pocos solos que Greg ofreció al público dejaron constancia de que la banda doom/gothic le quedan muchos años por delante, tanto en estudio como en directo. Imitando la actitud de Aaron con cierta decencia artística, Steve reguló los graves con una permanencia perenne a la hora de los ánimos en los fans y envalentonando los coros al unísono.

Nick no se movía del centro con el pie de micrófono, pues no le quedaba otra opción. Algunos ya conocemos a Nick en Bloodbath, donde su voz da bien el pego en el death metal sueco; Al contrario que las previas ocasiones, se le vio muy motivado y no sólo centrado en cantar, pues repartió la escenificación por el resto de la banda mientras los efluvios señoriales le rodeaban cual aristócrata del metal/rock. Que la gente obedeciese el show con “One Second”, “The Enemy” y “Ghosts” evidenció un increíble arraigo hacia Paradise Lost en el Summer Breeze, consagrando a los artistas cuales fuentes de inspiración más allá de la realidad que hay en su música.

 

Castle Rat – “El mundo de la banda hecho realidad ante un público que no le quitaba ojo…”


La atractiva fantasía de Castle Rat volvía a ser un punto de interés muy fuerte en la escena actual, de modo que tocaba volver a verlos después de gran actuación en el Wacken. La banda neoyorquina confirmó en el Tool Rebel por qué se ha convertido en el fenómeno del doom metal/rock que está en boca de todos. Con una propuesta visual fascinante donde la estética medieval y elementos de magia son sus grandes puntos fuertes, la formación convirtió su pase en una oscura fábula digna de la tradición de los cuentos clásicos de la literatura infantil. Castle Rat es mucho más que unas canciones épicas, es un teatro que traslada a los fans a un universo de fantasía y expele una narrativa audiovisual singular. Una energía cruda que recuerda a los inicios de la música extrema, melodías pegadizas con una armonía patente, cierto uso de la psicodelia… ¡El mundo de Castle Rat hecho realidad ante un público que no le quitaba ojo al desarrollo musical!


Al frente del ritual musical, la deslumbrante voz y presencia escénica de su cantante, Riley Pinkerton, encarnando a The Rat Queen, lanzó un hechizo hipnótico sobre el público desde los primeros acordes. La cordofonía de The Count, embebida de su particular y enfermiza visión social, era la contraparte aguda de los graves que expresaba The Plague Doctor. Bajo la siniestra máscara sanitaria, se escondía un portento bajista de calidad suprema. Mucho más imponente que en el Wacken, The Druid desplegó su mejor arte baterista mientras que las apariciones de The Rat Reaperess eran un aliciente sensual al apego mortuorio del show. La banda desplegó su sonido pesado, junto a una imaginería teatral haciendo de su repertorio una historia que quedará grabada en el tiempo, embrujando al público, que no apartaba la mirada, ni por un instante. El dinamismo continuo y la evidente consolidación grupal eran las muestras perfectas de que Castle Rat no es un proyecto extravagante en los tiempos modernos, sino una llamada a las raíces más fieles de la imaginación heavy.

 

Eivor –


¿Eivor en el T-Stage o Hatebreed en el Main Stage? Hasta el último instante, la vacilación era incapaz de decantarse por uno de ellos. La reciente actuación de Hatebreed en el Wacken fue el desencadenante que falló a favor de la artista feroesa; ¡ningún arrepentimiento! Volver a disfrutar de una música íntima y de carácter nórdico por parte de Eivor es un placer que se acepta sin rechistar, pues bien habrían venido algunos ansiolíticos para quienes resoplaban de la inquietud previa a la aparición estelar. Comparada con la virtuosa islandesa Björk en la versatilidad vocal, la mayor de la familia Pálsdottir no vaciló en conquistar el Summer Breeze a través de un concierto que discurrió por un sinfín de momentos ligados a los temas interpretados.

Después de más de dos décadas de éxitos y referente indiscutible del folclore musical de Escandinavia, la clave principal de la artista reside en el derroche de carisma ininterrumpido. Ante una intensa nubosidad interior que tardó en disiparse, la aclamada cantautora se descubrió cual diosa nórdica con su habitual aura que la rodea. Envuelta de la leve niebla artificial y una solvencia sonora fuera de sí (¡en el buen sentido!) Eivor se deshizo de la prisión corporal y desnudó su alma bajo un insistente apoyo coral, ya fuera vocalizando en idioma sajón o nativo en una comunión total.


Hay muchos aspectos a destacar del show vivido por parte de Eivor, pero antes es crucial resaltar la encomiable labor iluminativa del equipo profesional. En el centro y realizando movimientos y mímicas de acorde a la temática lírica, Eivor se sirvió de su arsenal propio, por ejemplo, su gigante tambor de piel y la guitarra eléctrica, la cual contrastó la imagen folclórica por medio de una distorsión notables sin llegar a ser chirriante o demasiado ruidosa. Cada golpe de percusión avivaba el pulso cardíaco a la vez que Eivor no perdía la sonrisa de ver el disfrute social frente a ella. Si la gente se alegraba de verla actuar, ¡ella más de contemplar la algarabía!

A la vez que «Gullspunnin» nos hizo saltar, el séptimo arte de «The Last Kingdom» mostró que Eivor es un fenómeno mediático a tener en cuenta. La intimidad espiritual no se quedó atrás en el juego musical, pues «Upp úr Oskuni» y «Salt», erizaron el cabello al pensar sobre el sentido de la vida. La combinación de folclore nórdico con la diversidad de sintetizadores hizo que la expresión artística fuese increíblemente llamativa junto a la cromática azulada en multitud de matices. Con un álbum que saldrá en breve, Eivor no desaprovechó la oportunidad de presentar el tema “Drekafljód”, sacando su lado más emotivo y dejando al público al borde de las lágrimas. De nuevo, el júbilo tronó con la alegre «Trollabundin» que se coreó más allá de los cielos germánicos y «Falling Free», haciendo que la artista rompiese a llorar de la euforia que no cesaba de celebrar su mágico show.

 

Can Bardd – “Enseñar que el metal/rock también es una expresión narrativa y paisajista de las temáticas…”


Después de la catatonia por el espectáculo de Eivor, se podría haber dado por finalizada la primera jornada del Summer Breeze. Sin embargo, aún quedaban dos bandas que merecían la atención de Metaltrip y una de ellas no era Alcest, quien cerraría el Main Stage. De vuelta al Tool Rebel, el folclore suizo de Can Bardd parecía una propuesta digna de cubrir en el ámbito mediático. Tocar en la noche con muy poca luz salvo los tintes cromáticos no ayudó mucho en la cobertura fotográfica, pero luego se comprendió que todo ello era una parte muy importante de la música que ofreció Can Bardd. Entre la amplitud melódica, los pasajes de soledad natural y el inteligente juego armónico, se desterró la idea de un show tétrico y carente de vitalidad.


Mientras la cordofonía se hacía fuerte en su denso bastión de distorsión comedida, la aparición de la acústica con violines (¡excelsa cortesía de Caroline!) puso el toque más bello junto a los coros en contrapunto. No se llegó a un punto tan épico como logró Castle Rat previamente, y ahí radicó el éxito de Can Bardd. La importancia no era dar tralla a lo bestia, sino enseñar que el metal/rock también es una expresión narrativa y paisajista de las temáticas a desarrollar. Con un setlist breve debido a la extensa duración de los temas, la preferencia por el reciente “Devoured by the Oak” con veloces guiños a los trabajos previos guió una actuación sólida y donde la carga emocional residía en la íntima comunión con la propia naturaleza. Es decir, un show muy parecido al de Eivor pero que se inclinó más hacia un equilibrio entre lo artístico y la música en sí.

 

Miracle of Sound – “Provocó una algarabía distinta a los habituales conciertos de heavy…”


El año pasado, en el Leyendas del Rock, hubo una banda que llamó mucho la atención por combinar el arte musical extremo con temáticas relacionadas con videojuegos, películas y /o series. De la mano del compositor irlandés Gavin Dunne, el proyecto Miracle of Sound se ha convertido en una corriente de fantasía heavy que va más allá de una simple inspiración en cualquiera de las artes humanas. Cerrando el T-Stage mientras la clausura del Main Stage era completa, Miracle of Sound enseñó que el mundo heavy también es un compendio de felicidad entre saltos, coros y fanatismo social con un toque folclórico muy especial.

La evidencia quedó expuesta en la concurrencia de gente en los alrededores, pues también hay que recalcar que Miracle of Sound debutaba en el Summer Breeze (¡qué precedente de éxito marcó en el festival!) Es de bien recalcar que el proyecto es exclusivo de Gavin, pero no por ello, el peso instrumental recae sobre él. Acompañado de un virtuoso elenco de músicos, el cantante se llevó al público cual guía de presentación, haciendo que éste participase activamente en el desarrollo del show.


Cualquier canción que se interpretase en directo perdía su personalidad digital para transformarse en un sinfín de sensaciones inauditas en el metal/rock actual. God of War, Baldur’s Gate, Assassins’ Creed… Cualquier himno de la industria del videojuego ha pasado por la creativa mente de Gavin, lo cual se recreó en la multitud de coros en los estribillos. En pleno apoyo de una iluminación frontal continua y juegos cromáticos diversos, Miracle of Sound se valió de su patente carisma para establecer impresiones con los asistentes, ya fuera en imitación de sonidos, mímicas u otras formas de lenguaje no verbal. Todo un logro que, en la madrugada, provocó una algarabía distinta a los habituales conciertos de heavy y sus géneros y/o fusiones

Para ser el debut del proyecto irlandés en el Summer Breeze, el increíble arraigo hacia su música estableció una emotiva atmósfera de ilusión que estalló en las versiones de “Skald” y “Valhalla Calling”. No se yerra al decir que Miracle of Sound es la contundente demostración de que un fenómeno internáutico es capaz de trasladarse a la realidad y seguir triunfando, como el caso de Dethklok o K-Pop Demon Hunters.

Fotografía y Crónica by A. Wesker V.S.

Share this article:

Sin comentarios

Puedes ser el primero en dejar un comentario.

Dejar una respuesta Cancelar respuesta

Puedes user estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Próximos Viajes

Próximos Conciertos

Joe Satriani
Aviso Legal -  Copyright © 2026 Metaltrip  - Condiciones de uso