Ella moraba por algún lugar desconocido, allá donde los universos parecen fusionarse en un cúmulo imposible de describir. Veía las estrellas nacer y fallecer dentro su espíritu, siguiendo una línea de sucesos que la obligó a mostrar esos fenómenos a un compendio de raciocinio muy atrasado en comparación. Para la compositora británica A.A. Williams, estrenar un nuevo disco es dar esperanza a quienes lo han perdido todo, al igual que quienes gozan del privilegio de la multitud y el acceso a la perdición que trae consigo. “Solstice” no es sólo el primer paso de la artista dentro del prestigioso sello Reigning Phoenix, sino la apertura total hacia una espacio de introspección que cautiva al ser humano en una creatividad infinita.
A diferencia de los anteriores trabajos de estudio, A.A. Williams ha conseguido establecer una política cinematográfica que no se encasille en los géneros habituales del metal/rock. Cierto que las canciones poseen un toque muy heavy con breaks inesperados, estallidos instrumentales muy densos y esa bella voz que remueve los cimientos emocionales de cualquier ser vivo, pero el estilo de la cantautora continúa creciendo en su expansión imaginativa. Escuchar las líneas melódicas pianísticas de “Poison” entrelazarse con los suaves rasgueos guitarristas es un llamamiento a salir del abismo. Lo mismo se puede expresar de la fuerza abrumadora de “Wolves” en la progresión de acordes que se envuelven de toques técnicos de jazz. Ver cómo van creciendo los pasajes musicales en función de las líricas es una especialidad que A.A. Williams posee en un don único. Aquí no vale cabecear a lo salvaje o iniciar un moshing brutal; lo importante es entender la peculiar visión transmitida por ella.
Algo más reacia a quedarse enclavada dentro de un redundancia espiritual, “Little by Little” explora coqueteos de música convencional sin perder su toque original de introversión. Es una completa sorpresa comprobar la fuerte impresión laríngea que A.A. Williams siempre otorga a sus canciones, modulando el tono cada vez que es necesario. De ahí que “Hold It Together” sea la composición más intensa del álbum, notando una sensación de empatía que se balancea entre los simples acordes y la distancia etérea del piano. ¡No hay nada más heavy que una música carente de la habitual distorsión y capaz de cambiar el alma en la escucha! Estremecerse es lo menos que alguien puede hacer de sentir el poder creativo de la autora británica, incluso con esa brutal e inesperada área solista instrumental. A diferencia de los cortes previos, “Outlines” saca más pecho a la acústica de la ligera torsión sonora, dejando que el volumen emocional recaiga en la distante percusión de fondo. Los vuelcos atmosféricos que sustentan la voz erizan el cabello, sin olvidar la ganancia que suponen en la carga lírica.
Quien necesite una dosis urgente de musicoterapia psicológica, el dúo de “I’ve Seen Enough” y “The Veil” podrá ser la respuesta que no se encuentra en el manual del DSM-V. El dueto establecido entre la voz y el piano, sopesado por la dócil percusión, es digno del más alto valor musical. Los versátiles matices del teclado abren la consciencia hacia vertientes inexploradas de la mente humana, añadiendo la etérea figura de A.A. Williams danzando alrededor de ellos. Sin duda, la zona más intima del álbum y donde se comprueba la excelsitud que la artista es incapaz de esconder. En mitad de la lluvia, caminando por las calles lúgubres, “Just a Shadow” es un alegre clamor que irradia luz con un uso más intensivo de la batería. Además, el mensaje vocal abandona cualquier rastro de melancolía para ser más dinámico en conjunción a la composición teórica. Quizás “It Won’t Rain Forever” no comparta el estilo previo a través de un mayor drama psíquico, pero sí que utiliza la repetición armónica como forma de inspirar un unísono corista en los versos. Un contraste perfecto para otorgar el quiebro de quienes sufren la catatonia de A.A. Williams desde que empezó su carrera musical.

Los últimas joyas de “Solaris” se quedan expresadas cual regreso a la introspección inicial, uniendo el bucle en una continuidad tétrica que no resulta enfermiza; ¡más bien lo contrario! “Breathe” devuelve el espíritu esperanzador en una fugaz vida que puede acabar en cualquier momento. Mediante un inteligente uso de acordes y la pertinente progresión menor, se consigue una cruda atmósfera sobre las verdades absolutas que acaba en un magistral cierre por parte de “The Gentle Harm”. Fundiendo la guitarra y el piano en un mismo ente, la textura engendrada se personifica cual estructura que eleva el tono vocal en una grácil dinámica similar a un marchito pétalo mecido por un viento caótico. Es posible que A.A. Williams no sea comprendida por el mundo del metal/rock por la búsqueda de música fácil a priori, aunque evidenciado está que ella es un pilar fundamental de la vanguardia actual.
- Pros: Pianística Central y Sumisión Atmosférica
- Contras: Ninguno
TrackList
- Poison
- Wolves
- Little by Little
- Hold It Together
- Outlines
- I’ve Seen Enough
- The Veil
- Just a Shadow
- It Won’t Rain Forever
- Breathe
- The Gentle Harm
Nota Final = 10/10
- By: A. Wesker V.S.

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