El planeta Tierra está muerto, pues no hay esperanza alguna en seguir habitando un lugar que ha sido expoliado fuera de los límites. El Eón Fanerozoico está dando sus últimos signos vitales en el final de época del Holoceno. La extenuación de la irracionalidad ha superado, con creces, la ambición del ser humano, de modo que buscar nuevos horizontes fuera del Sistema Solar es la única opción de supervivencia. El grupo germánico The Ocean Collective ha logrado una exitosa misión de renovación grupal que la Humanidad no quiso obtener en favor de la sexta extinción, encontrar un renovado camino que da, por finalizado, el Eón Fanerozoico e inicia “Solaris”. ¿Qué se hallaría en este planeta musical de post.metal/rock? La respuesta recae en la multitud de opciones que rodean al último camino que emprenderá la Humanidad mientras se reflexiona sobre el caos que porta la razón en sí.
Un lugar debería ser el punto de partida en el viaje que se ofrece en este álbum, así que unas coordenadas podrían ubicar el inicio de “Solaris”. En Berlín, “52°30’11″N, 13°26’12″E” es una débil serenata de introducción que comienza un matiz cinematográfico envuelto de una acústica creciente de duetos vocales sugerentes. El camino continúa con “Departure Song” y la férrea ideología destructiva que origina una salida inmediata de las áreas urbanas. Conforme se va uniendo el resto de instrumentos, la hostilidad compositiva crece hacia el estallido propio que envuelve a The Ocean Collective. A través de una preciosa distorsión y el mantenimiento del agresivo ambiente, la polifonía vocal se hace fuerte en tres dimensiones, donde el toque femenino de Lane Shi es preferente. Su forma de cautivar la atención metal y la modulación laríngea resulta exquisita; ¡todo un hallazgo!
Presentado como el primer adelanto del álbum, “Light Pollution” es la máxima expresión de cómo la búsqueda de esperanza puede convertirse en un acto de maldad involuntario. Teniendo los graves y la percusión mucho más presentes en la ejecución instrumental, la cordofonía queda en un segundo plano salvo en las zonas de ausencia lírica. Leves notas y acordes adornan un pasaje desolador donde el toque enfermizo vuelve a ser obra de Lane Shi con su retaguardia vocal. Siempre con la bandera del interés al frente, The Ocean Collective muestra su poder de congregación en unas estructuras variantes que no se adentran en la progresía habitual. Cada ritmo posee una personalidad propia que difiere del resto con los cotidianos breakdowns que tanto ilustran las canciones. Es difícil encontrar exabruptos que no encajen dentro de la fórmula creativa, ya que hasta el mínimo detalle se cuida en este álbum.
Una tríada magistral de cuarenta minutos adentra al oyente en una odisea musical que entrelaza las sensaciones del grupo para imbuir una trascendencia hacia el destino final de “Solaris”. “Simulacra” abre el viaje con una explosión de creatividad inmensa, donde cualquier posibilidad es bienvenida al cúmulo melódico. La diversidad de registros vocales no imita a los trabajos anteriores, sino que otorga una visión conceptual diferente en la misma temática de ciencia ficción. La riqueza armónica se mantiene constante, ya sea con el break pianístico medial en dueto a la cordofonía, las breves áreas solistas o los intensos puentes de interludio que caen en la acústica final. La faceta más ruda y agresiva de The Ocean Collective se estaba haciendo esperar, así que “Belligerance” es una muy buena compensación musical. La crudeza sonora se distorsiona bastante bien, incluyendo las voces de los artistas. Moviendo las áreas líricas según las necesidades temáticas, el tema se construye en unas partes muy diferenciadas que nada envidian al resto de la discografía. Incluso se contemplan riffs pegadizos de old school y elaborados solos. De nuevo, Lane Shi se erige cual causa de admiración tonal, usando matices guturales en los momentos adecuados.
Para cerrar el éxodo urbano y dejar constancia de la benevolencia natural que expresa The Ocean Collective en este disco, “Ultima Esperanza” dinamiza los ritmos por una progresión de acordes en un sonido muy pesado que podría resultar agotador sino fuera por el adorno vocal femenino. Con mucha sutilidad, la estructura base contrarresta la potencia cordófona y nivela la calidad en una mezcla heterogénea perfecta. La sensación de estallar por los aires se contiene como una opción de verdad en un desorden armónico que siempre posee el mismo destino, Lane Shi. Está claro que ella se ha convertido en el fichaje estrella grupal, aunque el resto de artistas que acompañan a Robin merecen también un reconocimiento a la hora de crear una obra musical a la altura de las expectativas.

Muy cerca del punto final de escape hacia “Solaris”, la intención de soñar es prioritaria después de un viaje muy largo y repleto de experiencias extrasensoriales. Dando más volumen a los sintetizadores y con la participación de Thorsten Quaeschning (Tangerine Dream) The Ocean Collective devuelve el espíritu migratorio de la melodía hacia las vertientes vanguardistas en “Milk of my Dreams”. Se trata del tema más tribal y chamánico del álbum, pues con la amplitud de recursos tecnócratas usados y unos efluvios atmosféricos propios del darkwave, la banda enseña que la realidad es otra dimensión más del universo presente. Al fin, la ansiada llegada a “51°28′30″S, 73°6′11″W” concluye un cierre inusual que enseña las consecuencias de aquello que se buscaba en el camino expuesto. En una estética similar al previo corte que podría entenderse cual continuación artística, el grupo germánico encauza la vista a las estrellas con motivo de abandonar la Tierra por siempre. Desvaneciendo la melodía conforme cesan las líricas, “Solaris” emerge del más allá sin dejar de ser una idea utópica que podría cumplirse para la Humanidad. ¿Es posible que The Ocean Collective haya visualizado el yermo futuro que condiciona la sexta extinción con la renovada formación de músicos que comparten una idea común? Los siguientes trabajos de estudio lo dirán…
- Pros: Nueva Formación y Misma Visión Conceptual
- Contras: Algunos Temas muy Duraderos sin Progresía
TrackList
- 52°30’11″N, 13°26’12″E
- Departure Song
- Light Pollution
- Simulacra
- Belligerance
- Última Esperanza
- Milk of my Dreams
- 51°28′30″S, 73°6′11″W
Nota Final = 8,5/10
- By: A. Wesker V.S.

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