La historia se repetía, y otra vez volvíamos a la Sala La Riviera para ver a In Flames. La vez anterior iban con Sepultura de compañeros de viaje, pero ayer eran Sonic Syndicate y Gojira los teloneros de los suecos. El concierto estaba organizado por la Gira que In Flames está haciendo por toda Europa para presentar en directo su último lanzamiento discográfico, «A sense of purpose…».
En las proximidades de la Sala La Riviera se veía bastante ebullición y jaleo de gente, por lo que se podía preveer que estábamos ante un concierto que había levantado enorme expectación y que habría agotado las entradas y sin tener confirmación oficial, así fue, porque la Sala La Riviera estaba llena de público expectante a la descarga de las tres bandas allí reunidas.
In Flames es un grupo que arrastra mucha gente joven, que era la enorme mayoría de los asistentes al conciertos de ayer, aunque como en todos los conciertos siempre estaba la vieja guardia próxima a la barras, dejando la pelea por las primeras filas y las púas a los más jovencitos. Es como la evolución de la vida, o quizá que tras ver muchos conciertos se pierde la emoción de poder conseguir esa púa, o esa baqueta que vas a guardar como si fuera el mejor regalo que te ha hecho tú chica. Lo cierto es que la Sala estaba repleta y había un gran ambiente de concierto.
Nada más entrar, como si fuera un ritual, a parte de ir al servicio, fuimos a ver el Merchandising oficial, donde estaban las camisetas de los grupos, algún CD, sudaderas … todas ellas con sus logos y diseños de sus últimos lanzamientos discográficos. Nos pareció algo más atractivo el Merchandising de In Flames que en anteriores ocasiones, pero el precio se les fue la pinza y ya de por si es caro ir a un concierto, pero no sangres a la gente.
Bueno, para seguir con el sangrado, de los precios de la bebida dentro de las Salas no nos cansamos de denunciar que es una estafa, duplicando, o en algunos caso triplicando el precio normal de mercado. Algún día se debería hacer algo como hacer que nadie consuma nada en los conciertos y la cosa cambiará.
Una vez desistimos de comprarnos nada del Merchandising empezaron los franceses Gojira. No llegamos a tiempo para ver a Sonic Syndicate, pero el curro es el curro y no pudimos escaparnos antes.
Con Gojira sobre el escenario aún no se podía ver el montaje del Escenario ya que estaban actuando en un espacio muy reducido y las lonas cubrían el equipo de In Flames que ocupaba buena parte del escenario de La Riviera, que todo hay que decirlo tampoco es de grandes dimensiones.
Los franceses Gojira de primera impresión, a parte de estar algo apretados sobre el escenario, lo que se tradujo en pocos movimientos en escena, practican un Death Metal progresivo, con muchos matices experimentales, muchos cambios de ritmo, diferentes atmósferas. Lo cierto es que suenan muy compactos y contundentes, se puede decir que no dejan indiferentes a nadie.
Gojira se nota que son una banda muy conjuntada y dentro que te puedan gustar más o menos se nota que son muy buenos músicos, no es casualidad que los hermanos Cavalera hayan cogido a su guitarrista, Joel Duplantier, para colaborar con ellos en su proyecto Cavalera Conspiracy.
Comentaron que era su primera visita a España y la verdad que la gente respondió a sus canciones, participando con el grupo en su actuación. He de reconocer que tenía ganas de verlos y no me defraudaron, aunque como todos los grupos hay que verles más veces para poder medir su verdadera dimensión. Acaban de publicar estos días su último trabajo, «The Way Of All Flesh», del que tocaron algún tema en el concierto.
Finalizaron Gojira y rápidamente los técnicos comenzaron a desmontar su equipo para preparar el escenario, la actuación de In Flames sobre Madrid ya se estaba haciendo esperar. Una vez retirado el equipo de Gojira, el escenario se cubrió por un enorme telón que impedía ver lo que se cocía sobre las tablas. Se estaba preparando todo para la salida de los suecos.
La verdad que no se tardó mucho en preparar todo, la Sala estaba abarrotada y expectante. A las 9:48 empezaban a sonar los acordes de «The Chosen Pessimist» sobre los equipos de sonido. Poco a poco iban apareciendo los componentes de In Flames sobre el escenario. Bueno veíamos sus sombras durante al menos la primera mitad de la canción, a través del enorme telón que cubría el escenario, hasta que empezó la caña y empezaron los saltos, empujones y se hizo la locura entre sus seguidores.
El escenario no tenía ninguna decoración en especial, salvo el fondo del escenario que tenía unos frontales de luces blancas, pero sin grandes ornamentos, ni cosas especiales, más bien austero. La iluminación tampoco destacaba por unos efectos espectaculares y se centraba todo en la actuación del grupo, que para mi gusto es lo que debe ser y los artificios para los que no tienen nada que ofrecer musicalmente.
Hay que decir que In Flames en cuanto a actitud y gestos salieron muy fríos, demasiado diría yo. Estamos todos de acuerdo que es cierto que hay crisis económica mundial, que España gano a Suecia en la Eurocopa, o que todos los días hacen lo mismo, pero el público paga por oír tus canciones, verte salir al escenario a comerte el planeta y verte involucrado en ello con tú música, pero ayer no fue así, salieron muy fríos, parados y sosos. Menos mal que a medida que fue avanzando el concierto se fueron entonando, ya se veía alguna sonrisa encima del escenario, ya se empezaron a mover, a hacer gestos de complicidad, a bromear con el personal y ya todo transcurrió como debe ir un concierto. Para acabar el concierto ya se puede decir que la última hora ya se les vió encantados y muy metidos en su actuación y su colaboración con el público. Creo que tiene que ser así desde que se llega a cada ciudad, ya que se deben a sus fans, que somos sus Jefes y los que pagamos religiosamente nuestras entradas, camisetas, Cds o lo que nos pongan por delante con el logo del grupo.
En la parte musical, como hemos dicho abrieron con la ambiental «The Chosen Pessimist», para seguir con «I’m the Highway», dejando claras sus intenciones que a lo que venían era a presentar el nuevo trabajo «A sense of purpose…». El público estaba entregado a los suecos, que tienen a Anders Friden como portavoz y maestro de ceremonias, pero que dos pedazo guitarristas tiene con Bjön Gelotte y Jesper Strömblad, se salen.
In Flames, durante su actuación de ayer, se fue creciendo a medida que iban descargando sus canciones, sin dar tregua, muy pocas conversaciones (como debe ser) y al grano, fueron cayendo sus temas más clásicos «Vanishing Light», «System», «My sweet shadow», mezclado con los temas de su último disco «The Mirror’s Truth», «Alias», «Sleepless Again». Musicalmente, que al fin y al cabo es lo que interesa, estuvieron muy bien, interpretando los temas con una frescura importante. También el sonido les ayudó, ya que en todo momento se distinguían todos los instrumentos, y sobre todo las dos guitarras que fueron de lo mejorcito.
Al final Anders estuvo incluso bromista y ya hacia más interrupciones para hacer participe a la gente de la Fiesta. Se había ganado al público, que es una de las cosas que se espera del frontman de una banda.
El concierto fue transcurriendo con velocidad, con pocas interrupciones, hasta un breve final, sin hacerse mucho esperar, interpretando lo que podemos llamar vises «Trigger»…. Para despedirse después de una y tres cuartos de actuación.
Hay que decir que la mayoría del público quedó muy satisfecho del paso de los suecos por Madrid. Siempre se quiere más, pero habrá que esperar a otro concierto.
Muy bien lo que vimos de Gojira y genial por parte de In Flames, muy buen concierto el que vivimos anoche en Sala La Riviera. Mereció la pena desplazarse a la Sala La Riviera.
Crónica: javier@metaltrip.com / rocio@metaltrip.com / www.metatrip.com
Fotos: javier@metaltrip.com









1 comentario
Pedro Escudero
De In Flames creo que he escuchado sólo unpar de temas por el youtube que me recomendó una amiga. El caso es que no me llegaron. La pena es que estos grupos ganan mucho en directo y por desgracia (para ellos y los que nos gustan los directos) o te acercas a Madrid o es imposible verlos.
(lo de la pelea por las baquetas y las puas como la vida misma)