Noche progresiva, noche del 18 de Octubre en la sala Shoko de Madrid, con Achokarlos Band, Distance, Vortice y Textures como cabezas de cartel de la noche. En la penumbra y la niebla de la sala Shoko, se vivieron buenos momentos, en una noche que resultó ser algo larga con cuatro bandas, lo ideal son dos, lo normal 3 y lo excesivo cuatro, pero aún así, el nivel de las bandas hizo que la noche mereciera la pena.
Los encargados de abrir la noche fueron Achokarlos Band, producto de Youtube, pero que resultaron ser una gran sorpresa. Guitarras fuertes, muy progresivas y un nivel que sorprendió a propios y extraños. El nombre de la banda es muy personal, pero funcionan como grupo, sobre todo porque no destaca especialmente a ninguno de los miembros sobre los demás.
Iniciaron su actuación de forma instrumental, para luego explotar la voz del guitarra, con lo que captaron la atención del público. Pero ya en el segundo tema, el protagonismo recayó sobre Martha, la voz femenina que se unió al concierto. Una buena voz, trabajada, que mejoraba con los guturales, a pesar de que el inglés aún tiene que sufrir algunos retoques. La presencia de la dama sobre el tablado no cesó hasta el final de la actuación, con mucha actitud y entrega.
Entre headbangings, riffs incesantes y tema tras tema, llegó el final de su concierto de apenas media hora, dejando un buen sabor de boca a una sala que todavía presentaba un vacío. Siempre veo comentarios en las redes sociales de que hay que ir a los conciertos desde el primer grupo, y aunque en este caso eran muchas horas metidos en una sala, toca aplicárselo. Quizás buscando algunas fórmulas para que la gente esté entretenida en los entre tiempos, o con promociones, se pueda mejorar este aspecto.
Distance fueron los siguientes en saltar al escenario, tras un corto cambio de instrumentos. En Noviembre sacan su primer trabajo, de título “ I ”, y la verdad es que estuvieron muy bien. Muy energéticos sobre el escenario, disfrutaron de mucho más público en la sala, y motivados por la respuesta del mismo, se vinieron arriba y dieron un señor concierto.
La sorpresa vino cuando un riff extraño, ochentero, inundó la sala. Las miradas de la gente se cruzaban, inquietas, expectantes, alegres y a la vez divertidas con lo que empezaba a sonar. A mitad del tema caí en la cuenta y me reí, porque lo arriesgado del tema había salido bien. Era “Frozen”, de Madonna. Los más puristas puede que rechacen estas versiones, pero a mí me gustan. Mientras muchas estrellas del pop o de la música “fast food” se dedican a destrozar obras de arte del Rock y el Heavy Metal, y cuando es al revés, estos temas ganan en calidad y contundencia, como fue el caso de “Frozen”. Me quedo definitivamente con la versión de Distance.
Empezaron con el sonido algo flojo, pero a medida que avanzaba su actuación fueron a más, y viendo que los que iban llegando se agolpaban en las primeras filas, era evidente que el grupo estaba cómodo. Muy buena actuación de Distance, tanto a nivel musical como a nivel de actitud, pues todos los miembros de la banda estuvieron a gran nivel y a la altura del cartel. Al finalizar su concierto, así se lo hizo saber la sala, con aplausos y vítores que agradecieron su performance.
Vortice tomaban el relevo tras un cambio de escenario demasiado largo y tedioso. Es en estos momentos entre grupos en los que hay que buscar soluciones para que las noches de conciertos no se hagan pesadas. Los precios de la barra sería un comienzo para ello. El grupo venía presentando su más reciente trabajo, “Host”, e iniciaron sus conciertos de forma espectacular, muy fuertes y llenos de energía, pero por algún motivo, se diluyeron hacia el final de su concierto.
Uno tras otro, sin pausa, fueron cayendo “Host”, «Unmoving In Motion», «Meet The Locals», «Before The Blast», «Re-eternal, “Insanity», sin medias tintas ni pausa entre las canciones. Sabían que tenían poco espacio de tiempo y había que aprovecharlo. El vocalista me recordó a Stu, el actual frontman de Iced Earth, por facciones, pero no por voz. Una voz que según pasaban las canciones, iba perdiendo fuelle, y eso se notó en el conjunto de su actuación.
El tiempo con el que contaban pasaba raudo, es lo que tiene meter tanta banda en un mismo cartel, empezando a las 7 de la tarde y con hora de cenicienta para el final. Tocaran pocos temas, pero gustaron mucho, e incluso provocaron los primeros pogos en la sala. Los últimos temas sonaron espantosos, con los instrumentos solapándose en “Re – Eternal”. Una pena, porque el principio prometía. El final llegó tan rápido como una brisa de otoño, con «Transcending the Right Things». Una actuación correcta que fue de más a menos, y que dejó el terreno preparado para las estrellas de la noche.
El setlist de Vortice fue:
- Host
- Unmoving In Motion
- Meet The Locals
- Before The Blast
- Re-eternal
- Insanity
- Transcending the Right Things
Lo que Textures ofreció esa noche de 18 de Octubre de 2014, fue de cátedra. Nunca había tenido la oportunidad de ver a este grupo, y la verdad es que arrastré mandíbula durante toda su actuación. La combinación de Hardcore, Metalcore y Progresivo (no me importa si esta es la definición oficial de su sonido, es la impresión que me dieron) es brutal. Encima sobre el escenario son un misil tierra aire, con un Daniel que arrasó. Impresionante clase de registros vocales, con toques de calidad en todos ellos, voz rasgada, gutural y melódico, todos rozando la perfección.
Vamos por partes. Su gira aniversario engloba todos los temas de “Polars”, y al ser el disco más emblemático de la banda, se metieron al público en el bolsillo desde el primer tema. Pero no basta con tener un buen puñado de temas, hay que ponerlos en liza, y eso Textures lo hicieron magistralmente. “Surreal State” fue la mecha que encendió la hoguera, con el público totalmente entregado, pogos incluidos, e incluso se pudo ver gente subiendo al escenario para tirarse del mismo, y al promotor del concierto volando por los aires.
Esos son solo algunos ejemplos de lo que se vivió en la sala. El grupo estuvo muy cercano durante toda su actuación, compartiendo con la gente el entusiasmo de la misma. Ese entusiasmo llegó a su punto álgido cuando la banda anunció que para 2015 habría nuevo trabajo. El concierto de Madrid era el primero de la gira por Europa, y la ocasión perfecta para dejar a los fans con la boca agua, regalando en primicia “Baking Poo”.
La tercera parte de su concierto fue un repaso a los discos más recientes, y al que se ha convertido en un clásico del grupo ya, “Awake”. Es el tema que más me desentonó de toda su actuación, no porque sea malo, ni mucho menos, pero se alejaba un poco del registro de la noche. A pesar de ello, fue el momento éxtasis de la noche, con toda la sala coreando el estribillo y poniendo los pelos de punta.
Y como si de un plumazo despertáramos de un sueño, “Laments of An Icarus” puso el broche de oro, platino y adamantium a la noche. Se despidieron prometiendo un regreso, agradeciendo la entrega del público y emocionados por lo vivido esa noche. Sin duda uno de los conciertos del año en la capital, de esos que quedan grabados en la piel, en la retina y los recuerdos que nos acompañan durante nuestra estancia en este mundo.
El setlist de Textures fue:
- Surreal State
- Swandive Poise
- Ostensibly Impregnable Deter
- Young Man
- Transgression
- The Barrier
- Polars
- Arms Of The Sea
- Singularity
- Regenesis
- Baking Poo
- Reaching Home
- Storm Warning
- Awake
- Laments of An Icarus
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Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com





1 comentario
Luis
Buena review, coincido en casi todo, una putada el mal sonido de los tres primeros grupos y realmente si te gustó el concierto Textures de este sábado, si hubieses estado en el de Barcelona en marzo de 2012 pienso que hubieses llorado, hicieron un Señor concierto en Madrid, pero el de Barcelona fue perfecto.