Anthrax vuelven a escena cinco años después de su triunfante vuelta al estudio con “Worship Music”. Han sido unos años tranquilos para la banda, girando por todo el mundo con el crédito que te da un gran disco y que nos dejó a todos sorprendidos, sobre todo por la poca profesionalidad e integridad que representaba la banda los años previos a su publicación con sus constantes culebrones al micrófono y patadas en el trasero. Para todos los que no estén al día de la actualidad de los neoyorkinos, cabe recordar que la relación entre Joey Belladonna y el resto está completamente rota, y éste se ha dedicado a grabar las voces por su cuenta, enviárselas al grupo y que estos le dieran el ok, o el repeat. Lo que viene siendo trabajo a distancia, cual músico de sesión.
La marcha de Rob Caggiano a los daneses Volbeat era la máxima novedad de su nueva andadura, dejando la tarea de producción a Jay Ruston, que ya mezcló el anterior álbum y asistió en tareas de producción al propio Rob. Dejemos claro antes de empezar que ha hecho un gran trabajo, y el disco suena potente y limpio. También notamos más agresividad en lineas generales y un trabajo más técnico.
El puesto de Caggiano ha sido ocupado por Jonathan Donais (ex-Shadows Fall), que tal y como el mismo ha declarado, su aportación al disco ha sido básicamente reproducir el trabajo que le pedían desde la banda, algo completamente entendible para un nuevo miembro de una formación de tal calibre, aunque como veremos el chico no es manco, y hace buenas aportaciones.
Un punto fuerte del paquete es la gran portada de Alex Ross, (dibujante de DC y Marvel entre otros) que ya trabajó para la banda en sus últimos dos discos y que hará las delicias de los amantes del vinilo, formato donde se podrá explotar la ilustración en su totalidad. Un 10 para el cover, donde además, los más malpensados (como yo), verán intencionado el hecho de que la figura de Scott Ian esté justo por delante de Belladonna. Dejando el salseo a un lado, vayamos al contenido musical:
El álbum abre por todo lo alto con “You Gotta Believe”, que nos hace retroceder 3 décadas de golpe a los mejores tiempos de “Spreading the Disease” o “Among the Living”. Un tema a toda pastilla, con un doble bombo machacante y riff agresivo. Lo primero que nos llama la atención es la voz de Belladonna, que a mi gusto, está a un gran nivel durante todo el disco. No solo su capacidad vocal es destacada, también es de recibo que está más compenetrado con la música durante todo el trabajo. Esto es algo que en “Worship Music” no era tan palpable, y es que aquel álbum estaba claro que fue preparado antes de tomar la decisión de reunirse con él y probablemente pensado para otro vocalista. La teoría de que ese disco hubiese sido un pepinazo con John Bush a la voz es dificilmente refutable.
Siguiendo con el tema, nos lleva a un interludio melódico que relaja la agresividad y nos saca a relucir el otro punto positivo del disco: la calidad y versatilidad de los solos. Parece que el nuevo guitarrista ha supuesto un soplo de aire fresco y, aunque como el mismo ha dicho, solo hizo lo que le pedían a la hora de grabar los temas, su sello en los solos y el lúcido juego de guitarras con Scott Ian resulta la mar de atractivo.
Pasamos al siguiente tema, “Monster at the End” que ya nos plantea un escenario diferente, un medio tiempo de menos duración y más simple. Hay poco que destacar de este tema más allá del buen solo de guitarra. Aprovecharemos para incidir en el buen hacer de Charlie Benante tras los parches. Ha hecho un trabajo fantástico, y además la percusión es un elemento muy destacado en el disco, haciéndose notar constantemente. Charlie se muestra contundente, efectivo y dotando a las canciones de la chispa que en ocasiones carecen.
Retomamos con el tema título, con una introducción aguda de Belladonna la cual rompe un riff pesado e incita inmediatamente al headbanging. Un buen tema donde Joey sigue luciéndose, haciendo subidas y caídas de voz tan características. Baterías rápidas y solos frenéticos nos llevan hacia el final del tema. Es pegadizo y cumple su cometido.
“Breathing Lightning”, será la próxima pista, y estamos ante el que para mi es el mejor tema del disco junto con la apertura. Tenemos una entrada de guitarra melódica a la que poco a poco se van añadiendo los parches y arremeten con un riff marca de la casa, con estrofas netamente clásicas. Gasta un estribillo más moderno, pero pegadizo y con buena melodía, bien cuadrado, donde se aprecian hasta detalles técnicos del bajo. Siguiendo el esquema del disco nos regalan un interludio y puente al solo bastante bueno donde replican el estribillo suavizando y cargándolo de más melodía. Las guitarras vuelven a tener gran protagonismo y la voz termina un costoso y exigente trabajo. Se despiden con arreglos orquestales y bonitos arpégios.
Todo resquicio de melodía anterior se destroza con la agresiva “Suzerain”, un tema más pesado, groove y contemporáneo. Tenemos riffs agresivos y buenos solos, pero no acaba de convencer. Quizás más en la onda de su trabajo con Bush.
Llegamos al ecuador del álbum y estamos ante un punto crucial, ahora veremos por qué. De momento nos encontramos con “Evil Twin”, tema que sirvió de adelanto-videoclip del disco hace ya semanas. Un tema crítico con el terrorismo actual, los fanatismos y la gran manipulación del ser humano por medio de la maldad. Cuando lo escuché en su día no me dijo gran cosa, y ahora tampoco me emociona en exceso, aunque siempre es un placer disfrutar de la prodigiosa mano derecha de Ian en los riffs.
Aquí, como decía, llegamos al punto en el que el disco se repite y da un bajón importante con respecto a la cara A. Nos quedan 5 temas y salvo uno de ellos ninguno destaca por encima del resto y hace que el oyente vaya perdiendo el interés y no encuentre alicientes para repetir. Cada vez se hace más difícil encontrar detalles destacables que anotar y llamen la atención. Los temas se hacen cargantes y largos, como “Blood Eagle Wings”.
Si seguimos avanzando, la cosa no acaba de cuajar. Con “Defend Avenge” tenemos una entrada a lo “Among the Living” y un estribillo con unos coros que nos recuerdan a los 80 pero es un tema más, simplemente otro número de track, y ese es el problema general que le veo al disco. Salvo que seas un fan acérrimo de la banda en todas sus épocas, para el resto no acaba de explotar y de picarte como para repetirlo varias veces. Se hace algo largo
Tenemos más ejemplos: “All of them Thieves” que tampoco convence aunque destaca su parte más rápida del final, o “This Battle Chose Us”, que pasa sin pena ni gloria.
Cierra el disco “Zero Tolerance”, donde la banda deja a un lado todo el aura de moderneo que impregna el disco y sorprenden con un tema 100% vieja escuela sacando su vena más thrasher. Sin duda es de lo más destacable del álbum, aunque sea por diferenciarse del resto.
En definitiva, estamos ante un bajón en linea aunque no me atrevo a definirlo como decepción. Tiene sus destellos y sus momentos de enganche, especialmente durante la primera parte del álbum, pero que en global no acaba de satisfacer nuestras expectativas, que en algunos casos estaban altas, pues se juntaban dos factores importantes: la sorpresa que supuso “Worship Music”, y por otro lado lo bien que estaba funcionando la banda en directo. Esto último puede que no decaiga y sigan ofreciendo buenos conciertos, (de hecho creo que los nuevos temas mejorarán mucho en vivo) pero desde luego la inspiración para el estudio se ha quedado por el camino en esta ocasión. No lo considero un disco horrible, como he podido leer en muchos comentarios, creo que se ha exagerado un poco. A estas alturas no se puede esperar un retorno al sonido de la buena época porque Anthrax llevan décadas sin tenerlo. Tildar de bazofia este disco por sonar tan moderno es absurdo, como si “Worship” o “We´ve Come For You All” no lo fuesen… Simplemente esos trabajos están llenos de temas rendondos y pegadizos y en “For All Kings” no, hay más relleno.
¿La sombra de su antecesor era demasiado grande? ¿Las relaciones de la banda empiezan a influir en su capacidad creativa? Habrá que esperar al próximo intento. De momento les esperaremos en el foso y dejaremos el reproductor para otra ocasión.
Megaforce Records 2015.5/10
- By: Alexis Rubio

1 comentario
Agustin
Excelente!