«Segi ek þér, Hervör, /- hlýð þú til enn, / vísa dóttir, – /þat er verða mun: / sjá mun Tyrfingr, / ef þú trúa mættir, / ætt þinni, mær, /allri spilla.»
«Óyeme, Hervör, escucha de mí ahora, hija de príncipes, la condenación que predigo: esta Tyrfingr, si es la espada de verdad, destruirá tu descendencia, absolutamente toda.»
Hervararkviða («El despertar de Angantýr»), v. 17.
Ya nos vaticinaba esta poesía, tantas veces incluida en la Edda Poética, lo que nos íbamos a encontrar en el escenario de mano de Thyrfing: pura y absoluta condenación…. En el mejor de los sentidos que os podáis imaginar. No obstante, vayamos por partes.
Survael:
Con su metal épico, se encargaron de preparar el terreno: fueron unos teloneros realmente dignos, con un mérito aún mayor, si cabe, por el hecho de haber tenido que reestructurar su formación e «intercambiar papeles» entre miembros del grupo para seguir pudiéndonos ofrecer su mejor perfil.
Por problemas relacionados con los horarios que aparecían en los carteles y la información proporcionada en el Facebook de los grupos y el pub, algunos (yo me incluyo y entono el mea culpa) llegamos tarde, pero tuvieron la grandísima deferencia de repetir sus temas señeros como «The Watcher» para que no nos quedásemos a medio gas.
Thyrfing:
Por su parte, Thyrfing, en muchos sentidos, fue un sueño hecho realidad para quienes llevamos un tiempo escuchando pagan black metal y todos los que acudieron al concierto. El hecho de que un grupo de tal calibre haya tenido la disposición y entereza para asumir una gira como la que ellos han hecho, desplazándose hasta lugares tan poco «estratégicos» como Vigo dice mucho de su categoría musical y, por supuesto, también personal.
La puesta en escena del grupo sueco es impecable. Consiguieron la ominosidad y solemnidad de lo que se antojaba una declaración de guerra o una declamación skáldica sin ningún tipo de parafernalia y la mantuvieron a lo largo de todo el concierto. Jens Rydén se encargó de realizar movimientos estudiados, fluidos, que hipnotizaban para que luego su voz cortase tal como una daga ritual o tronase como si Thor le diese su aprobación divina. Fredrik Hernborg, por su parte, entremezclaba sus sonidos de guitarra con los de Patrik Lindgren para crear una intensidad irreductible, llevados de la mano por uno de los miembros más veteranos de la banda, el bajista «Jocke» Kristensson. Con todo, es imprescindible citar, no sólo por su excelente interpretación, sino por su brutalidad a Dennis Ekdahl (que quizá conozcáis por su participación en otros proyectos como Machinery, Mortifer, Mournful, Siebenbürgen, etc.). ¡Si hasta se cargó su caja al aporrearla con demasiada fuerza! (Sí, efectivamente eso pasó, pero no fue un incidente para nada obstructivo en el desarrollo del concierto).
Con semejante plantel, casi hubiera sido un detalle trivial qué canciones tocaron, si no fuera porque el escuchar un tema que conoces y adoras le da una dimensión completamente diferente al concierto. Como elección principal, por mi parte, Griftefrid, Veners Förfall y Far åt Helvete eran imprescindibles (¡y las tocaron!), pero os dejo por aquí el setlist para poneros los dientes largos:
- Mjölner
- The Voyager
- Giftefrid
- Raven Eyes
- Mot Helgrind
- Veners Förfall
- Sweoland Conqueror
- Far åt Helvete
- Från Stormens Öga
- Ty Mörkret Skall Falla
- Storms of Asgard
- Digerdöden
- Kaos Återkomst
- Crónica y fotos: Erinia de la Furia




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