Séptima entrega discográfica de unos Linkin Park, cuya carrera no ha hecho más que caer en picado desde el apoteósico Meteora que les posicionó en la cumbre del Nu Metal allá por el 2003. A partir de aquí el grupo comenzó a coquetear con sonidos pop y electrónicos y lo que parecía ser una vuelta a las raíces con “The Hunting Party” se ha tornado en un nuevo fracaso.
El trío inicial “Nobody Can Save Me”, “Good Goodbye” y “Talking To Myself” es puro Justin Bieber.
“Invisible” y “Sorry” son medios tiempos que brillan por la ausencia de guitarras, del mismo modo que “Battle Symphony” y “Heavy”, dos cortes totalmente comerciales que fácilmente te puedes encontrar en un disco de Kate Perry.
Esta es la tónica que predomina hasta el final del álbum y que confirma el nuevo fiasco de los californianos.
En fin, una crítica de un disco de Linkin Park en la que desfilan los términos “disco”, “comercial” e incluso “Justin Bieber” habla por sí sola. Lo único positivo que podemos destacar de este disco es la versátil faceta vocal de Chester Bennington, más allá de eso olvida tu “air guitar” porque aquí na caerá esa breva. Esperemos que en su próxima visita al Download Festival de Madrid hagan un setlist repleto de clásicos porque si no los guitarristas se van a aburrir mucho.
Los temas que componen este “One More Light” son:
- Nobody Can Save Me
- Good Goodbye
- Talking to Myself
- Battle Symphony
- Invisible
- Heavy Ft. Kiiara
- Sorry for Now
- Halfway Right
- One More Light
- Sharp Edges
Más información de Linkin Park en:
Warner Music 2017. 3/10
- By: Fernando Lafora





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