Se presentaba fuerte el fin de vacaciones en Madrid, con un concierto importante como era la visita de la Gira de los norteamericanos Machine Head a la céntrica Sala La Riviera.
Machine Head vuelven a Europa para hacer gira por salas y por lo que parece nos costará volverles a ver en un festival.
Ambiente frió con menos de media sala de arranque en un fenómeno extraño, ya que cuando empezaron a sonar los primeros acordes del “Diary Of A Madman” de Ozzy Osbourne empezó a entrar gente apresuradamente. Por lo que nos comentaros justo antes de las 9 se montó una cola de gente importante queriendo acceder a la Sala. Al final unos tres cuartos de entrada en la Sala, que para ser lunes y vuelta de vacaciones no está nada mal.
No había teloneros, ni banda invitada, por lo que teníamos una larga velada con los Machine Head de Robb Flynn. Un escenario cubierto en su totalidad, hasta las partes altas por toda la simbología de la banda, con luces de refuerzo, cañones de humo y una puesta en escena al más puro estilo de la banda norte americana.
No hubo que esperar mucho para que los cañones de humo y las guitarras de Robb Flynn y Phil Demmel atronasen con “Imperium” donde todo sonaba a la perfección y los fans lo daban todo con los Machine Head. El sonido fue bastante bueno durante todo el concierto. Otra de las cuestiones debate previo al concierto era el estado de salud de Robb Flynn, que a tenor de lo que vimos no era malo, aunque tampoco se caracterizó por un enorme dinamismo.
Robb pregunto si queríamos una canción rápida y nos presentaron “Volatile”, que ya provocó los primeros pogos, circle pits a petición del propio vocalista y puso nuestros cuellos a calentar ante lo que se nos venía encima. Machine Head venían a agradar, a hacer un repaso a su discografía y presentarnos temas de su nuevo álbum “Catharsis”, como “Volatile” y otros que fueron cayendo a lo largo de su extenso set list.
Pronto aparecieron los primeros gritos de ánimo de un público muy animoso con Machine Head y más con los poderosos riffs de guitarra de “Now We Die” con doble solos de guitarra de Robb y Phil, con “Beautiful Mourning”, con Robb invitando al público a subir sus manos al cielo y acompañar la música con sus palmas. Muy intenso e incitando constantemente a montar los pogos, saltos y más circle pits, que se ve que a Robb Flynn le gusta.
No hay mucho movimiento en el escenario y las posiciones son muy estáticas durante todo su show, solo el “nuevo” bajista Jared MacEachern muestra algo más de dinamismo y se nota que siente el show, con un trabajo muy notable también a los coros acompañando las voces de Robb.
Un poco de apología de la bebida y presentaron el clásico “The Blood, the Sweat, the Tears” con Robb Flynn llevando el peso en todo momento del show, siendo el único portavoz y referente. Un tema que alargaron para adornarse para deleite de la gente que seguía en todo momento las indicaciones que Robb emitía desde el escenario. Por su parte, el trabajo de Dave McClain a la batería durante todo el show fue discreto pero efectivo, demostrando su gran calidad como batería.
Era momento de otro tema nuevo como la pegadiza “Kaleidoscope” la gente subiendo el dedo medio al cielo y coreando la melodía de la canción, luces más claras y un ambiente muy propenso para más pogos y circle que fueron constantes en el show y más de uno se lo pasó en grande con ello.
Un primer momento de paz vino con el momento solo de Phil Demmel, que fue interrumpido por el cantico del cumpleaños feliz de buena parte del público, ya que era su cumpleaños. Phil Demmell en varios momentos de su show uso su propia guitarra Jackson Phil Demmel Signature King V para deleite de los más fans del guitarrista americano.
Tras el solo, Robb Flynn volvió a tomar el micro y en una de sus intervenciones más largas volvió a hacer referencia al racismo en la música a su video haciendo referencia a Phil Anselmo y su desafortunado gesto y en el poder de la música para unir a la gente de diferentes culturas, razas, países… que fue muy aplaudido, justo antes de arrancar con “Darkness Within” con Robb con la guitarra acústica y con la ayuda de parte del público que coreo la melodía de la canción y que puso a Robb a gritar sin micró en uno de los momentos más sentidos de su show.
Volvían con otro tema más reciente como la propia “Catharsis” con más importancia de las partes melódicas, que tanto gustan al público más joven de Machine Head.
Los temas se iban sucediendo “From This Day” con mucho saltos del público al ritmo de la música, “Is There Anybody Out There?”, que lo gritó Robb antes de arrancar con el tema, y donde pide la ayuda de la gente, el “Locust”, con los focos en verde sobre Phil Demmel y el público cantando la melodía, en un bonito efecto que muestra la comunión de la banda con su público.
En otro de los temas nuevos, “Bastards”, que abren unos teclados grabados, vuelve Robb Flynn al escenario con la acústica, e incitando a la gente a mover un brazo acompasado con la música. En una balada un tanto apagada, hasta que arranca la caña, que es lo que realmente gustaba a la gente.
Pero hacía falta otro momento de descanso, como anticipando el desenlace de la obra, llegaba el momento del variado y entretenido solo a la batería de Dave McClain, tras su flamante Yamaha.
Para calentar la parte final de su show el matador riff de “Bulldozer” puso patas arriba la Riviera y destrozó muchos cuellos, “Killers & Kings” donde Robb Flynn se canso de pedir el circle pit más grande de la noche, o su clásico “Davidian” que coreo el público pero que tuvo un final un tanto seco y desconcertante.
Volvían a dejar el escenario unos segundos, lo que frenaba algo la intensidad del show antes de arrancar con el acto final, con Robbb y Phil con las acústicas para ofrecernos la tranquila “Behind A Mask” que no conectó con un público que a esas alturas quería caña, lo mismo que “A Farewell to Arms” que en sus partes más tranquilas incitaban a distraerse mirando el móvil o a comentar la jugada con el compañer@ de concierto.
Como si Robb Flynn se diera cuenta antes de presentar “Aesthetic of Hate”, Robb saluda a la gente e incluso llegó a bromear con la gente del fondo, para animarles a vivir el concierto en el pit, con las canciones más rápidas, como la que iban a hacer, que provocó otra vez la guerra con los pogos. De aquí hasta el final, la caña fue la constante con “Game Over”, un tema que suele dedicar a su amigo Dimebag Darrel, con uno de los pogos más gigantes de la noche. Las luces se tornaron a colores rojizos antes de arrancar con la brutal “Blood For Blood”, que no dio un instante de paz antes de finalizar el show, tras otro breve parón, donde se volvió a cantar el cumpleaños feliz a su compañero Phil Demmel, con un extraño “Halo”, que sonó algo diferente al original, pero que el público coreo de principio a fin y que fue el cierre que todos esperaban para un concierto tan especial de la banda americana.
En definitiva, un concierto de Machine Head muy extenso y completo, donde dieron un gran repaso a su discografía en casi tres horas de concierto, que al final se hizo un tanto largo y pesado por el calor de la sala y le elección de temas más densos casi al final que cortaron un tanto el ritmo de concierto. Tuvo momentos de altibajos, donde el estado de Robb Flynn era mucho mejor que los rumores que circulaban por internet hacía presuponer. En líneas generales el público salió satisfecho con lo que vivieron con el show de Machine Head en la Riviera, aunque hemos visto a Machine Head en mejores ocasiones y creemos que el show podía haber dado algo más de si.
- Crónica y fotos: javier@metaltrip.com
- Fotos: David Volbeat









Sin comentarios