20/03/2014
Bolazo.
Es la única palabra con la que se puede describir el concierto de Blaze Bayley en Madrid el pasado 13 de Marzo. Pero antes de adentrarnos en Blaze, hay que hablar de un par de cosas.
El concierto de Blaze se anunció hace ya varios meses, y la verdad, pensé que no iba a tener mucha expectación vista su anterior visita en la sala Ritmo y Compás, dónde apenas éramos cincuenta personas. El cartel de esta noche, tampoco presagiaba una masiva afluencia de público, pues el telonero, Tubulto, no eran precisamente el mejor reclamo. El precio era muy económico para como están los conciertos, 16,50€ la entrada, pero ni con esas.
Tubulto
Entré a la sala como veinte minutos antes de su salida al escenario y el panorama era desolador. Gente disgregada aquí y allá con la que no se llegaba a la veintena de personas. Me quedé en el puesto de merchandising, el cual era correcto, con la mayor parte de la discografía de Blaze a diez euros, alguna camiseta y alguna cosa más.
Los toledanos, y para mi desconocidos, Tubulto subieron al escenario a las nueve menos veinte y tenían programado un set de unos cuarenta y cinco minutos. Es curioso resaltar que en la última y lamentable actuación de Paul Di’Anno, también ex cantante de Maiden, también actuaron ellos como teloneros.
Sinceramente, no me gustaron. Seguramente por el estilo que desarrollan, rock urbano, que no pegaba mucho en este concierto. Aún así, el cuarteto salió con ganas muy consciente de con quién se jugaban las castañas.
Sin ningún tipo de intro empezaron a tocar con el tema “Tubulto”, de su primer disco de nombre homónimo, y enlazando sin descanso “Juego de azar”, ésta ya de su última obra, Lenguaje universal, de la que datan ya dos años. El público, para qué engañarnos, aunque atendiendo la actuación, apenas mostraba interés.
Su cantante, Gabi – Cery, presentó el tercer tema, “Tú no Escarmientas” anunciando también el título de sus dos predecesoras, deseando que a los que allí estábamos “nos gustara su rollo”. Eduardo Majano a la guitarra, y Javier Robledo al bajo, defendían los temas entregándose al máximo, pero sin respuesta entre los presentes.
Un traguito de cubata para el cantante dio paso a su cuarto tema pidiendo algo más de colaboración de un público que de vez en cuando, muy de vez en cuando, algo se movía. La manida crisis salió a la palestra con “Suerte”, y para cerrar escogieron “Olvido y Fracaso”, para mí el mejor tema del repertorio que nos ofrecieron, antes del cual, dieron las gracias a Blaze (textualmente dicho como se escribe) y a la organización, encomendándonos a que saliéramos luego a quemar iglesias, metafóricamente hablando…
Regalaron unos cds entre el público y se despidieron tras media hora de concierto. Según el setlist que tenían, dejaron de tocar tres temas, con lo que su actuación quedó deslucida para lo que la banda hubiera querido. Este recorte supuso que le dieran mucha más cancha a su primer disco que al segundo. En fin, esperemos que dentro de su ambiente, tengan mucha más suerte.
Setlist Tubulto:
Tubulto
Juego de azar
Tu no escarmientas
A un impresentable
Suerte
Olvido y fracaso
Blaze Bayley
Poco más de veinte minutos fue el intervalo que tuvimos que esperar para que lo que realmente queríamos ver, saliera al escenario.
La sala, para mi sorpresa, presentaba un aspecto bastante presentable para lo que normalmente arrastra Blaze Bayley. Entre cien y ciento veinte personas se reunieron finalmente. Aún así, me sigue pareciendo muy poca gente para ver a este hombre defender sus temas. Está claro que sufre la maldición de haber pasado por la doncella, algo que parece más una losa que una bendición.
Antes que el propio Blaze, salieron los tres componentes que Blaze ha reclutado este mismo año para acompañarle en sus directos, Chris Appleton a la guitarra, Dan Bate al bajo y Martin McNee a la batería. Muy jóvenes los tres, pero al mismo tiempo buenos músicos, como nos demostraron a todos.
Con toda la sencillez del mundo, Blaze apareció en el escenario, con un “¿cómo estás Madrid?”, y sin más preámbulos descargó los cuatro primeros temas de una tacada, “Speed of Light”, “The Launch”, “The Brave” y “Futureal”. No hizo ningún descanso de ningún tipo entre ellos, y esa iba a ser la tónica general de su concierto. Los tres primeros temas, fueron muy bien recibidos, aunque evidentemente, no tuvieron nada que ver con la recepción de “Futureal”, la cual fue coreada hasta la saciedad.
Tras esos temas, dio las gracias al público y siguió con “Blood and Belief”, de su controvertido disco del mismo nombre. Ya aquí pidió la colaboración del público, y en español nos dijo que le acompañáramos con un claro “canta conmigo”, jaleando luego a la ciudad de Madrid. Me gustó mucho que el público siguiera muy entregado, y aún estábamos en los primeros compases.
Durante “Leap of Faith”, Blaze corrigió discretamente al batería para que tocara de manera más pausada. Éste asintió rápidamente y se amoldó a los deseos de Blaze. El batería era el miembro que estaba más nervioso del elenco, sin embargo, la cosa no fue a más.
“Eating Children” se enlazó la maravilla de su primer disco “Stare at the Sun”, un temazo con mayúsculas, y ésta, con “The Clansman”, de lejos la más coreada de la noche, y aunque me gustó mucho escucharla en su voz original, cómo se nota la ausencia de al menos una segunda guitarra. El tema parecía una versión. Pero visto lo visto, al parecer es la única manera de escucharla en directo. Aún así, a todos nos encantó. Blaze se juntó a mitad de tema con el guitarra y el bajista en el centro del escenario.
“Watching the Night Sky”, la única del “Promise and Terror”, y “Robot”, se tocaron como con prisa. Aún les quedaba todavía la mitad del concierto. El guitarrista, y sobre todo el bajo, no paraban un momento, y además tocando bien. Me estaban sorprendiendo muy gratamente.
“Silicon Messiah” era la siguiente en sonar, y previamente Blaze nos recordó que hacía ya veinte años que entró en Maiden, el tío flipaba por el tiempo que había pasado, nos dedicó este tema a todos los seguidores por haber estado con él todo este tiempo. Blaze como es habitual en él, no paraba de gesticular y de hacer participar al público jaleándonos constantemente. Pese a quien pese, el tío en un buen frontman, y volvió a demostrarlo una vez más.
“Ghost in the Machine” fue presentada una vez ya empezado el tema, tirando luego Blaze, de buen rollo, una botella de agua vacía sobre uno de los platos de la batería. En Kill and destroy, dividió algo de su tiempo para cantar pegado a su guitarra y posteriormente hacer lo mismo junto al bajista. Fue de las pocas veces que participó “físicamente” con su banda, aunque insisto, no había mal rollo de ninguna manera.
“Samurai” fue la canción que se me hizo más tediosa. Blaze se acercó mucho más al público saludando y poniendo su mano sobre las frentes de algunos de los fans, algo así como para estar en comunión con el cantante. Lo que menos gracia me hizo fue que se pusiera a “boxear” como cuando estaba en Maiden, algo que por suerte, fue el único momento en el que lo hizo.
“The King of Metal” fue la canción más heavy del repertorio que nos regaló. Según Blaze, él es solo un cantante y los verdaderos “kings of metal” somos nosotros, dio las gracias en español y renegó de las grandes compañías de discos, diciendo que es su familia y los fans los que realmente le apoyan, también nos dijo que al acabar el concierto, firmaría a todo el que quisiera, algo que ya hizo en su anterior visita. “Soundtrack of my Life” sirvió para hablar de su nuevo disco, el recopilatorio que tiene treinta canciones en homenaje a los treinta años de carrera que lleva. Presenta el tema dedicándolo a los que realmente aman esta música.
Blaze se lo estaba pasando en grande, y los músicos que le acompañan también estaban muy cómodos. Además, el sonido les acompañaba. Al tío le estaba saliendo un muy buen concierto. “Motherfuckers R Us” fue la canción que utilizó para “separar” a la sala en “crazy motherfuckers”, “wild motherfuckers” y “loco motherfuckers”, al mismo tiempo, nos grabó con su móvil durante buena parte del tema. Diría que fue uno de los temas donde mejor se lo pasó el cantante.
“Man on the Edge” no necesitaba presentación alguna, y esa fue la última vuelta a su pasado con Iron Maiden. De nuevo nos encantó a todos, y ésta estuvo mucho mejor ejecutada que la predecesora The clansman. Después, la banda se retiró para dar paso a los bises, pero ni siquiera se fueron del escenario. Al parecer tenían prisa por seguir.
“The man who would not die”, la primera de los bises, la presentó el amigo Blaze con un aire de resquemor contra toda la gente que habló mal de él cuando salió de Maiden diciendo que estaba acabado, pero al mismo tiempo de manera positiva al decir que él no está muerto y es una canción que le representa a él, que no está dispuesto a rendirse nunca. Y la verdad es que así es. No voy a adentrarme en las desgracias que ha sufrido, pero no hay duda de que es un luchador como muy pocos.
“Tough as Steel” se convirtió en el último tema. Esta canción es una versión que el propio Blaze hizo de un tema de Wolfsbane y que ha incluido en su último trabajo. Antes de despedirse, nos pidió un favor a todos los presentes. Que habláramos de él, de este concierto, que cada uno lo hiciera a una persona. Y la verdad es que es lo mejor que podemos hacer, pues el tío se marcó un conciertazo.
Ya llevaba el tío como una hora y cincuenta y seis minutos, y según el setlist, aún le quedaban un par de temas, pero allí, tras presentar a la banda pidiendo un fuerte aplauso para ellos, se despidió diciéndonos nuevamente que no iba a pasar por el camerino, sino que directamente se ocuparía de sus fans. Y tras una copita rápida de vino, allá que fue, solícito para todo lo que quisiéramos. ¡Qué paciencia mostró este hombre!.
Es una pena que la gente no responda cuando Blaze hace un concierto. Por un lado mejor, así estamos más anchos, pero por otro no saben lo que se pierden. Casi dos horas de concierto a piñón, sin descanso alguno, enlazando tema a tema, grandes temas, y por suerte sin tirar de muchos temas de Maiden. En su pasada gira brasileña, la mayoría de los temas interpretados eran de Iron Maiden, ya no de su época, sino de todas las demás, y qué queréis que os diga, pero este hombre tiene una trayectoria en solitario muy sólida y me parece pero que muy bien que salga a defender sus temas, con la pincelada de los tres temas de Maiden. La verdad es que le comparo un poco con Udo, con la diferencia de que Udo ha tenido más suerte.
Pero la gente, al menos yo, no va solo a escuchar esas tres canciones. Pues la entrega durante todo el concierto ya no de la banda, sino del público, fue realmente magnífica. Insisto, Blaze tiene discos muy buenos. Todos salimos con una sonrisa de oreja a oreja. El que no fue pudiendo ir, bien que se lo perdió, pero ya sabemos que inventores del metal hay muchos, sobretodo sentados en el sofá.
Que tengas muchas suerte Blaze.
Setlist Blaze Bayley
633 Squadron theme
Speed of light
The launch
The brave
Futureal
Blood and belief
Leap of faith
Eating children
Stare of the sun
The clansman
Watching the night sky
Robot
Silicon messiah
Ghost in the machine
Kill and destroy
Samurai
The king of metal
Soundtracks of my life
Motherfuckers R Us
Man on the Edge
Bises
The man who would not die
Tough as steel
Crónica y fotos: Fernando Leal
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