04/11/2013
Ha llegado a mis manos un disco, que evidentemente no es de metal, pero por esas cosas del salir un poco de la rutina del siempre lo mismo pues le hemos dado unas escuchas y ya de paso lo analizamos. El disco en cuestión es el nuevo álbum de los británicos The Mission, titulado “The brightest light”.
Comenzaremos pues haciendo un poco de historia sobre la banda, ya que tiene mucha y variada. The Mission son una banda que surge a mediados de los noventa y se le cataloga dentro de los que es el rock gótico, teniendo bastante éxito a finales de esa década y principios de la siguiente. A partir de entonces y tras la salida de la banda de tres de sus fundadores, la banda entro en declive con continuos cambios de formación, con la perenne presencia de su vocalista y guitarrista Wayne Hussey. Ahora, tras la vuelta a la banda de sus fundadores Craig Adams y Simon Hinkler, bajista y guitarra principal respectivamente, y tras hacer una gira de 25 aniversario, sacan su primer álbum juntos desde el año 92, uniéndose a ellos en la batería Mike Kelly.
Primero y ante todo y como ya he comentado al principio esto no es un disco de metal, es rock simple y llanamente, aquí no encontraremos baterías aceleradas ni riffs de guitarra potentes, hay guitarras, pero son más melódicas e incluso bastante acústicas, y aunque la batería no va a mil por hora, si es un instrumento de importancia, al igual que sí que encontramos solos de guitarra algo más tranquilos pero efectivos o voces más pausadas pero no por ello faltas de fuerza.
El disco se inicia con la larga “Black cat bone”, un canción a medio tiempo, que en su primera escucha puede parecer algo lenta y pesada, pero que a medida que te introduces en su cadencia le vas pillando el ritmo. Es una manera un tanto extraña para comenzar un disco, por lo menos a como estamos acostumbrad@s, con un tema contundente de primeras, esta vez es un tema más lento y de más de 8 minutos, pero que de manera muy efectiva cumple con su objetivo. Comienza a coger ritmo con el siguiente tema, “Everything but the squeal”, con un comienzo con una batería bastante contundente y un riff de guitarra más crudo, y unas voces de Hussey muy rasgadas, cantando incluso con algo de rabia. Los ritmos más bailongos, podríamos llamarlos así, continúan con “Sometimes the brightest light com”, con un ritmo de guitarra muy molón y unas voces muy sugerentes y menos crudas que anteriormente, haciéndonos ver los diferentes tonos que tiene. Con “Born under a good sign” nos encontramos con un tema que ya con el mismo título nos da buen rollo y podríamos catalogar este tema de alegre. Si, supongo que muy góticos ya no son, verdad. El tema engancha desde el comienzo con un acorde de guitarra pegadizo y un Hussey que te invita con su voz a moverte.
Seguimos sin bajar el ritmo con “The girl in a fur skin rug”, aunque esta vez con unas voces algo más intimistas, pero la melodía de guitarra vuelve a enganchar y el estribillo hace el complemento perfecto. En algún momento tenían que bajar algo el ritmo, y con “When the trap clicks shut behind” nos sumergen en un tema más lento e íntimo, con la voces más sentidas de Hussey y una guitarra solista que resulta especialmente protagonista en este tema. Es un tema que personalmente me recuerda mucho a las típicas baladas que suelen componer U2, pero es solo una pequeña influencia. El tema es una preciosidad.
“Ain´t no prayer in the bible can” nos sumerge en otro tema lento, con guitarra acústica y un acordeón acompañando a la voz sugerente de Hussey. Hacia la mitad del tema coge algo de ritmo, pero resulta uno de los temas más extraños del álbum, pero no por ello malo, sino solo distinto. Con “Just another pawn in your game” recuperamos el tono, a ritmo de armónica, en un tema muy americano, y la voz más limpia de Hussey para acompañar, un tema que recupera bastante el buen rollo general del disco. Algo que se pierde un poco con “From the oyster comes the Pearl”, una canción más intimista y que nos deja un poco de nostalgia y tristeza, que es lo que rezuma el tema.
Y entonces llega la joya del disco, a mi parecer, “Swan song”. Un tema que comienza con unas voces muy sugerentes y una guitarra rítmica que parece que esta como conteniéndose para poder sacar esa melodía que se intuye, pero que tarda en mostrar, hasta el estribillo, donde le acompaña la voz y se descarga tras este, para frenar a mitad del tema, para coger aire y volver a envolvernos, con la voz de Hussey que nos invita a perdernos en el tema. Un solo de guitarra, espectacular, acompaña al desarrollo de la canción, mientras Hussey se desgañita para dejarnos con esa guitarra rítmica que se nos mete en la cabeza, acompañada de un nuevo solo, que cierra el tema. Son más de 7 minutos de canción, y que se pasan volando, como que no queremos que se acabe. Una auténtica joya.
El álbum se cierra con un nuevo tema lento e intimista, “Litany for the faithful”. Donde una guitarra acústica acompaña a la sugerente voz de Hussey, sobresaliente durante todo el álbum, y que resulta una buena despedida para este disco, despidiéndose tal como comenzó, de forma tranquila, casi sin querer molestar.
Después de más de 20 años en la música, The Mission demuestran que aún tienen mucho que decir en este mundo, y no sé si recuperaran las glorias pasadas, pero con este álbum bajo el brazo, tienen muchas más posibilidades de hacerlo. Un gran disco, recomendable para l@s amantes de la música en general y del buen rock, pero los metaler@s acérrim@s abstenerse.
El listado de canciones de The brightest light es:
Black Cat Bone
Everything But The Squeal
Sometimes The Brightest Light Com
Born Under A Good Sign
The Girl In A Fur Skin Rug
When The Trap Clicks Shut Behind
Ain't No Prayer In The Bible Can
Just Another Pawn In Your Game
From The Oyster Comes The Pearl
Swan Song
Litany For The Faithful
The Mission son:
Wayne Hussey, guitarra ritmica y voz
Simon Hinkler, guitarra solista
Craig Adams, bajo
Mike Kelly, batería
Oblivion/SPV 2013. 9/10
By: augusto@metaltrip.com
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