10/04/2013
Una vez más, como cada año, y como una tradición que no debe perderse, Los Suaves hicieron su parada en Madrid para regalarnos otro gran concierto. El motivo de esta nueva gira anual, lo han denominado ellos mismos como “La gira de los 1000 conciertos”, concierto que se cumple precisamente este año. El aliciente además estaba en que se iba a grabar la actuación para la edición de un próximo dvd de la banda y en que iban a tocar temas que hacía muchísimo que no sonaban en directo.
La expectación era muy grande, de hecho, días antes se había colgado el cartel de “no hay billetes”, con lo que la gente tenía pero que muchas ganas de Los Suaves.
La apertura de puertas, prevista a las siete y media, se retrasó como diez minutos y el personal fue entrando con toda la tranquilidad. Nada más entrar te chocabas con un enorme puesto de merchandising, con múltiples camisetas, chapas, mecheros y demás objetos. Destacaba la camiseta especial que habían hecho para su concierto de Londres del pasado 9 de febrero.La cola para entrar no había sido precisamente masiva, más bien el público se lo tomó con tranquilidad para ir llegando. Lo que no cabe duda, es que a la hora del comienzo, allí ya no cabía nadie más.
Con puntualidad británica, a las ocho y media, no olvidemos dónde se realizaba el concierto, las luces se apagaban y Alberto, Fernando, Charly y Tino salían al escenario. Poco después lo hacía Yosi enfundado en la camiseta del concierto de Londres y su ya clásica barba y pelo canosos.
Mis expectativas eran bastante grandes, a pesar de que su última vez en la Riviera no fue una de sus mejores noches, pero esta noche, con el acicate de la grabación, sabía que no iban a defraudar a nadie.
Arrancaron como no podía ser de otra manera, con No puedo dejar el rock. Lo primero que choca es que Yosi estaba mucho más parado que en otras ocasiones. No estaba quieto como puede hacer Charly, pero si que se lo tomaba con mucha más calma, algo también de lo más normal, pues Yosi no tiene precisamente veinte años, y si no se dosifica en las tablas, al cuarto de hora de empezar, tienen que llamar a una ambulancia.
Fernando Calvo a la derecha, Charly casi pegado a la batería y Alberto Cereijo a la izquierda siguen siendo la escolta perfecta para el veterano vocalista y magnífico letrista. Fuera cazadora vaquera y uniéndola con la anterior, siguieron con Cuando los sueños se van. En este concierto, Yosi no se perdió en circunloquios con el público y fue a piñón desde el primer momento. Palabras para Julia y Maldita sea mi suerte fueron una detrás de otra.
El primer parón lo hizo para presentar Una ciudad llamada perdición. Valga la redundancia, se había perdido en el tiempo en la última gira en la que la tocaron. Yosi la presentó diciendo que cuando se compuso, esos pelos blancos que le cubrían la cabeza casi por doquier, no estaban así. La siguiente, Si te atreves a nacer, la presentó como que ahora iba una más triste todavía…
Ni que decir tiene que el público esta más que entregado. Hasta el momento el grupo les estaba ofreciendo un gran concierto, con un Alberto Cereijo más serio que de costumbre, pero más que efectivo, cubierto a la perfección por “el nuevo” guitarrista, tal y como siguen denominando mucha gente a Fernando Calvo, y es que esa etiqueta, dudo mucho que pueda desprenderse de ella. Tino tras los parches es la savia nueva haciendo un trabajo más que notable, y Charly, como siempre, ahí medio oculto, dando la perfecta cohesión. En cualquier caso, todos quedan un tanto escondidos por el carisma de Yosi, el cual iba de vez en cuando a la parte de atrás del escenario a recuperarse un poco del esfuerzo que hacía.
El escenario estaba adornado con un telón de Los Suaves y en un lateral con una bandana con la leyenda de Los Suaves somos todos. El juego de luces era potente pero quedaba algo difuminado con una presencia constante de humo en el escenario, no excesiva, pero si ligeramente molesta.
Una tras otra, las canciones se iban encadenando, Por una vez en la vida, Viajando al fin de la noche, Phill Lynot y Mártires del rock and roll. Quizá esta última fue en la que el público estuvo menos entusiasmado.
Para la siguiente, Pardao, Yosi agarró la guitarra acústica e interpretó la canción con ella, soltándola para seguir con dos temas de su primer disco de allá por 1982, Llegaste hasta mi, la canción favorita de Charly para tocar en el escenario, y Siempre igual.
Cambio de guitarra para Alberto y enfilaron con el último bloque antes de los bises. Cuando la música termina y dos de los trallazos imprescindibles que no pueden faltar nunca, Dulce castigo y Dolores se llamaba Lola. Me encantó que Yosi no soltara el micrófono y dejara que la gente cantara, sino que lo hizo con el público, algo de agradecer. En este tema, Yosi apareció con las banderas, algo también clásico, primero la comunidad de Madrid, después la de Galicia y para finalizar la de Los Suaves, que apenas duró unos segundos en sus manos, pues alguien del público “se la agenció”. El único medio disparate que hizo Yosi fue tirarse al público, y es que si al menos no lo hiciera una vez, Yosi no sería Yosi. Eso si, un día de estos se nos muere en una de esas. Al volver, por supuesto con la ayuda de sus ayudantes, se arrodilló para dar las gracias al público.
Tras Dolores, la canción, y casi hora y media de concierto, el grupo se retiraba para volver un par de minutos después con una de sus canciones más heavys, San Francisco Expréss, sino la que más. Las notas de El afilador hicieron enloquecer a todo el mundo. En el final de la canción, Yosi apareció con una nueva bandera de Galicia, la colocó en el mástil de Cereijo, y éste tocó el himno gallego. Después esa Peligrosa maría ponía el punto final a la noche, al menos eso parecía, pues todo el grupo se reunió y se despidió.
Por un momento me llegué a creer lo de la despedida a pesar de que aún tenían anunciadas dos canciones más en el set, pero en cuanto vi que Yosi se enfundaba su sempiterna camiseta del Atleti, sabía que continuarían. Así lo hicieron y se despidieron con Ya nos vamos y La noche se mueve. Tras esta canción, ahora si que llegó el final definitivo. Final que fue un poco extraño, pues Yosi a mitad de tema se fue del escenario para no volver más Y es que los años no pasan en balde. Se puede decir que la despedida, despedida, fue tras Peligrosa maría. Fueron dos horas y cinco minutos memorables.
En resumen fue un muy buen concierto, superando con mucho las expectativas que me había creado, que no eran pocas. Evidentemente faltaron canciones, ¿cuándo no faltan en un concierto de Los Suaves?, pero fue un set muy elaborado, tocando cuatro canciones de Esta vida me va a matar, dos de Frankenstein, tres de Ese día piensa en mi, cuatro de Maldita sea mi suerte, dos de Malas noticias, dos de Santa compaña, una de San Francisco Express, una de Víspera de todos los santos, una de Si yo fuera dios y una de Adiós, adiós. Es decir, tocaron canciones de todos sus discos en estudio, algo que hoy en día nadie hace teniendo una discografía tan amplia.
Chapó por Los Suaves y hasta el año que viene, ¿o quizá antes?
El Set list del concierto fue:
No puedo dejar el rock
Cuando los sueños se van
Palabras para Julia
Maldita sea mi suerte
Una ciudad llamada perdición
Si te atreves a nacer
Por una vez en la vida
Viajando al fin de la noche
¿Sabes?, ¡Phill Lynott murió!
Mártires del rock and roll
Pardao
Llegaste hasta mi
Siempre igual
Cuando la música termina
Dulce castigo
Dolores se llamaba Lola
Bises 1:
San Francisco Express
El afilador + Himno gallego
Peligrosa maría
Bises 2:
Ya nos vamos
La noche se mueve
Hemos publicado más fotos del concierto de Los Suaves en nuestra página del Facebook.
Crónica y fotos: Fernando Leal Vielsa
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