17/12/2012
La semana del 10 de diciembre 2012 se presentaba llena de conciertos en Madrid y uno de los más interesantes era la visita de los Yankees entre los Yankees, MOLLY HATCHET así que cogimos la bandera sudista y para la Sala Caracol que nos fuimos.
No tenían teloneros así que con MOLLY HATCHET se lo tomó con tranquilidad para salir a escena, cosa que no ocurrió hasta las 21:37 saliendo entre grandes aplausos en una Caracol como a media entrada y mostrando un gran poster con su logo (muy bonito por cierto).
Ambientazo con gente venida desde Barcelona o Cartagena ya que los Hatchet son una de las grandas bandas de toda la vida. Comenzaron muy fuerte, tal y como sucedió en el Hellfest de este año (ver post de la crónica) con su hit “Whiskey Man”, uno de los temas estrella del Southern Rock, mostrando a la banda mucho más entregada desde este primer tema que su última visita a la capital, hará como un año en la Ritmo y Compás que salió todo el mundo (ellos y el público) no muy contento que digamos. Era una pasada tener delante de ti a esos musicazos como son los legendarios Bobby Ingram (guitarra), Phil McCormack (vocalista), Dave Hlubek (guitarra), John Galvin (teclados), Tim Lindsey (bajista) y Shawn Beamer a la batería.
Con sus botas súper macarruzas vaqueras, Phil con un abrigo tres cuartos negro, un barrigón de hacerle la ola y su entrañable sombrero y Dave con una camiseta inmensa del próximo crucero donde son las estrellas (el Rock Legends Cruise II) y bastante fastidiado de salud, andando con dificultad extrema apoyado en un bastón y al final sonriendo mostrando su desdentada boca teniendo a Bobby en su posición de siempre, con su característica melena - cardado ochentero molón donde los haya – y la misma pinta que siempre le hemos visto. John detrás de los inmensos teclados y el increíble Shawn a la batería quedaban un poco escondido ante la presencia de sus otros compañeros.
Sonido bueno fue el que contó la banda durante todo el concierto deleitándonos con lo que más famoso les ha hecho, los dobletes de guitarra aunque es verdad que esta vez “Whiskey Man” les salió muy bien pero se echó en falta una guitarra más como en el pasado. La gente respondió muy bien desde ese primer tema que unieron a “It’s All Over Now”, con Phil con su voz varonil y su acentazo americano de los que ponen a prueba tu Inglés, no paró en todo el concierto. Parece mentira un tío tan grande y con ese tripón (le caía por encima del cinturón como una masa rara) se moviera de esa manera tan ágil y divertida, sintiendo todos los temas y dando mucha vidilla a sus compañeros sobre todo a Bobby Ingramm – era una pasada ver a los dos disfrutando como si acabaran de empezar en esto o como si de dos críos se tratase. Ambos muy divertidos y metiéndose más y más en el concierto. Muchas gracias Caracollll – bramó Phil al tercer tema, intentó quitar el micrófono del pié de micro cosa que le costó bastante para luego sentirse ya más libre y poder seguir con sus movimientos desapareciendo de nuestra vista para volver entre aplausos con la famosa bandera sudista, seña de identidad de la banda e imprescindible en sus shows.
Muchos aplausos mientras la alzaba por detrás de Bobby que seguía con sus riffs rápidos y muy elaborados, haciendo que parecieran muy fáciles cuando en realidad no lo son, he ahí la grandeza de estos musicazos. Fueron a saco, hablando pero dándole mucha vidilla al show con los comentarios de Phil animándonos a comprar en el merchandising para sacar pelas para poder tocar en Francia y presentando su primer tema del último álbum, “Justice” muy bien recibido por el público ya que incita a tocar palmas y eso es lo que hicimos todos, un ritmo muy marcado y muy fácil de apreciar al primer toque con Phil vacilando con el “Shake your Money maker¨”, haciendo gestos insinuantes y siguiendo con sus caras muy graciosas. Seguidamente vino el momento más intenso de la noche, cuando Phil dedicó el siguiente tema a los hombres y mujeres del US Army, que Dios les bendiga y que vuelvan pronto a casa – alzando su brazo al cielo y moviendo su sombre, estando la banda en pleno toda emocionada y es que estos son de los americanos de verdad, de los profundos.
Después había que romper tanta intensidad y solemnidad así que Phil se largó dejando que la banda se explayara con unos solos increíbles, muy bien desarrollados, de esos que cuando un gran músico los hace se te hacen cortos y te mola sobre todo cuando ves los momentazos que tuvo Shawm Beamer en la batería, qué técnica, qué poderío. Era como de estar por casa, no muy espectacular como otros pero con un ritmo súper contagioso y cautivador, no podías dejar de mirarlo, qué grande.
Después de la lección de batería que nos dieron, Phil volvió con otra vestimenta, con una camiseta de su banda marcando sus poderosos abdominales tableta chocolate americano pure Hersey’s a la taza para continuar con un fantástico tema más lento en su comienzo, tan sólo con el sonido del teclado y Phil acompañándole para dejarnos a todos embobaítos perdidos y luego sacándonos aplausos y símbolo de cuernos en alto para evocar a DIO, compatriota y gran amigo de la banda, diciéndole al Cielo que todos le echamos mucho de menos.
Con su vozarrón diciendo Hey youuuuu – (jel-yaaaa sonaba en realidad) y diciendo varias veces Grasssias Caracol (es mucho más de lo que podría decir en castellano) ya iba el concierto llegando a su final pero para eso todavía quedaba escuchar varios temas fantásticos, la banda cada vez a más, unos sonidos de guitarra y bajo conjuntadísimos, movimientos divertidos por parte de la banda y todo el mundo encantadísimo con ellos. Qué sonidos más puramente americanos sobre todo con el sonido de la guitarra de Bobby Ingramm, gloria celestial.
Ya para el final tocaba presentar la banda ovacionando mucho a gente como Dave y Tim Lindsey fundadores de la banda y este último estando a la vez a veces con los otros líderes del Southern Rock, Lynyrd Skynyrd así que mejor momento que preparar al público para deleitarnos con “Free Bird”, ese temazo que es como subir una escalera, te va elevando a niveles increíbles con esa lentitud y dulzura para de repente empezar a tener una caña y una fuerza impresionante, uno de los mejores temas de la Historia de la Música.
Antes de explayarse con los 15 minutos largos del temazo de los Skynnyrd, había que presentar a la banda y hacer que saliera Todd, su amabilísimo y simpático Road Manager que también se llevó su ración de aplausos.
Tras esta aparición, hubo momentazo espectacular cuando Phil se acercó a dos de los más fans de lo Sureño, Miguel y Jordi que habían venido desde Barcelona dejándole a Phil su fantástico chaleco, el auténtico con el rostro perfecto de Ronnie Van Zant en la parte posterior, firmado y que Phil flipado, se lo puso orgulloso escuchando los “ooohhhhs” de admiración del resto. Después se pasó a interpretar uno de los himnos americanos por excelencia, con ese sonido de piano, con esa melodía dulce y puede que empalagosa, con la voz de Phil con un matiz muy romántico y dulce para de repente ya arrancar la banda con todo su poderío para ir desarrollando según les dé, absolutamente espectacular, no sé cuánto duró esta vez, 10, 15 minutos? – se pasaron volando.
Qué manera de poner notas en el sitio justo, en el momento correcto, con unos acordes que resultan deliciosos a tus oidos y que su ritmo va a más y más y más, todo el mundo bailando y dando gracias de tener a una banda increible entregadísima y que encima lo disfruta, no tocan por tocar amargados como muchos que sabemos (y que nos callamos). Ya se acercó el final dejando su famosísimo “Flirting with Disaster” para dar por terminado su pedazo conciertazo a las 23:06 dejando a todo el mundo muy contento. Qué grandes MOLLY HATCHET– genial.
Su set list fue:
Whiskey Man
It's All Over Now
Gator Country / Dixie
American Pride
Fall of the Peacemakers
Justice
Solo de batería
Beatin' The Odds
Edge Of Sundown
In the Darkness of the Night
Jukin' City
Dreams I'll Never See
Bises:
Free Bird
Flirting with Disaster
Hemos publicado más fotos de este concierto en nuestra página de Facebook.
Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com
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