10/12/2012
Había que celebrar el día de fiesta que teníamos el 6 de Diciembre 2012, con otra fiesta, así que cogimos la chupa y al Gruta 77 de Madrid de concierto, a ver a WHITE COWBELL OKLAHOMA acompañados de un show llevado a cabo por LADY DRAMAKUIN.
Lo de siempre, en el Gruta 77 los horarios no se han cumplido desde que hace unos cuantos años voy por allí. Programan las actuaciones (de lo que sea, da igual) a una hora y luego pierdes tu tiempo allí en espera de que les apetezca a no sé quién dar la hora de comienzo. Estaba anunciado para las 20:00h (cosa impensable en esa sala), llamé, me dijeron que sí que sí que tan sólo con media hora de retraso pero aquello, repito como siempre, comenzó cerca de las 22:00h (21:50h para ser más exactos), eso la telonera…., así que volvimos a perder nuestro tiempo pero bueno, el respeto al público no es una cosa que no viene en los manuales musicales españoles, en fin. Es lo que hay.
Lady Dramakuin:
Como ya he dicho, a las 21:50h apareció en el escenario después de una intro solemne, LADY DRAMAKUIN. No me extenderé mucho, porque no entiendo de este tipo de números.
Según me comentaron, el show lo contrató el promotor del concierto con tal de darle vidilla al asunto, para entretener pero no tiene nada que ver ni con nuestro rollo, ni nada relacionado con el Metal (ojo, que tenemos amplitud de miras) – aparte de la botella de Jack Daniels’ que sacó y de la bandera americana – así que sólo os comentaremos que con música de un par de siglos atrás, nos ofreció un espectáculo tipo burlesque o sea, formato teatral del teatro de variedades, que se enfoca a la comedia y a la presentación de diversas rutinas artísticas, surgido durante el siglo XIX. Esto lo he copiado tal cual de la Wikipedia que para eso está y para que sepáis de qué iba.
La verdad es que duró sólo unos 15’ el número, con una actriz que se nota que le gusta lo que hace y que combina la parte musical con lo lúdico. Lo vi como algo diferente y entretenido pero difiere de lo que esperas recibir musicalmente. Curioso.
White Cowbell Oklahoma:
Después de otra espera de 20’, por fin aparecieron las estrellas de la noche. Con el pequeño escenario del Gruta con un enorme telón de fondo con su nombre, WHITE COWBELL OKLAHOMA, una banda de Southern Rock con detalles de todo, desde Blue Grass, algún toque Country clásico (sobre todo en la voz femenina), Rock n Roll machacón y acordes semipunkarras, tralla americana en algún tema del final aderezado con un show la mar de divertido que hizo las delicias de los fans que aparecieron a la hora en el que el Gruta nos tiene acostumbrados (2 horas y media más tarde de lo que ponía en la entrada).
Sonido bueno y muy acorde con la sala, a volumen alto por supuesto pero no abrumador, del que te echa para atrás y te molesta, pocas veces han puesto el sonido tan ajustado y tan correcto para una sala, mi felicitación al técnico que supo cuadrarlo, perfecto.
La banda aunque parece yankee reyankee de la Yankeelandia profunda vienen de mucho más arriba, concretamente de Ontario, en Canadá – repetido varias veces a lo largo del show – aunque tienen unas profundísimas raíces en lo más típico de la música americana. Van vestidos como los vaqueros de boda aunque sin el necklace (la semicorbata de cuero), todos con los sombreros y las camisas con bordados. Uno de sus guitarristas, era directamente sacado de Peggy Sue se casó, teniendo un cochazo americano precioso tatuado en su brazo (Chevelle tal vez?), típico años 50, molaba un montón el tío ya de aspecto. La banda desde el primer tema “Piece of the Action”, fueron a saco, a liarla parda ya que si por algo se caracterizan es por el show que montan, con igual importancia musical que escénica, todo de risas por cierto.
En cuanto al show, de lo más característico de WHITE COWBELL OKLAHOMA, aparte de sus yankees pintas, de la presencia de un miembro de la banda muy a lo Pipi de SKA-P, no hace nada musicalmente (+/-), más que aporrear un cencerro, pero es fundamental en ellos. Se trata de Mr. Chainsaw, un notas chulo, arrogante, pero a la vez muy simpático y oso amoroso que se hace querer, con un cencerro blanco (como el nombre del grupo) al que aporrea sin cesar, en plan percusión y cuyo sonido el técnico supo darle la importancia total para poder disfrutar de ese pum pum pum, seco, cortante y súper rústico que le daba mucho sabor a la música de la banda.
Iban muy rápido, uniendo temas con otros casi sin dar opción a hablar con el público aunque su líder y guitarra, Chris, siempre sacaba unos instantes para preguntarnos que si estábamos bien e introduciendo a los diferentes miembros de la banda. Siguieron con “Cheerleader”, muy animado, con guitarras machaconas y con el sonido del cencerro del cual pudimos observar que salían chispas despedidas al techo ya que Mr. Chainsaw comenzó a hacer de las suyas sacando una especie de lija que al roce provocaba las chispas como si de un obrero se tratara, muy vistoso.
La gente ya al segundo tema respondió totalmente a la puesta en escena y a la oferta musical de la banda, siendo también muy bien recibida la aparición por unos segundos con ellos en el escenario de Lady Dramakuin en plan erótico insinuándose al público y al del cencerro – qué caña, aquello prometía. Mientras, sus compañeros a lo suyo, con un bajista más estático escénicamente, al fondo del escenario, pero acompañando muy bien los ritmos y un guitarrista (el 50’s) que sacaba alguna floritura por encima de la base musical. La que menos destacaba a priori era la chica guitarrista, ya que quedaba oculta musicalmente pero llegó la sorpresa cuando le tocó el turno de voces en algunos temas como el ya mencionado “Cheerleader” con una voz preciosa, muy nasal con fuertes raíces del más puro country, qué bueno. Chris comentó, - “¿qué, estáis de día libre hoy no? – de vacaciones, pues vamos a hacer una fiesta para celebrarlo” – y otra vez más caña con “Shot a Gambling Man” y sobre todo el primer Booguie de la noche, “Bully Black” otra vez con ella en las dobles voces, genial y dándole más caña a las guitarras y a la batería, allí nos movíamos todos con el más puro sonido americano marchoso y cañero.
El concierto iba creciendo en intensidad así que era hora de pararlo un poco llegando el tema más digamos denso, con mucha parte instrumental y dejando más protagonismo al bajista que había quedado como relegado a una segunda posición, aquí puede que resultara la parte más aburrida de la descarga pero también había que dar pie a que les apreciáramos como músico, no todo iba a ser fiesta fiesta, cha chá. A continuación ya venía la presentación de su nuevo trabajo “Buenas Nachas” con un tema dedicado a todas vosotras chicas, el llamado “Diabla, Diabla”, todo en plan spanglish que resultó el más duro en cuanto a guitarreos de todos los interpretados y también el más raro, con unos cambios de ritmo un tanto extraños y que te dejaban un poco descolocado por el desarrollo que tenía – además duró un rato largo o se hizo más pesadete. A partir de ahí ya fue el desparrame total.
El del Cencerro, Mr. Chainsaw apareció de nuevo en escena con un horripilante mono en plan Georgie Dan con las letras del grupo en la chepa, sacando una especie de soplete para hacer de las suyas con el cencerro, la cosa tenía su gracia pero no está el patio para hacer gilipolleces con fueguecito porque se puede liar parda en salas pequeñas, mejor sin tonterías, que toquen y ya que la salida de la sala no es que sea muy grande para evacuarla en pocos minutos. Luego sacó una barra con dos rollos de papel higiénico industrial, puesto a modo como si fuera una pesa y mientras esta barra era sujeta por la guitarrista y el de los 50’s, puso la sierra mecánica en los rollos soltando miles de trozos al aire cayendo sobre el público que se lo estaba pasando como enanos saltarines, qué bueno, muy original y divertido.
Siguieron con temas de amor (A Chanson d’Amour en francés dijo Chris saliéndole la vena francófona de Canadá), aunque hizo chiste relativo a la humedad que resulta del Amor bien entendido y extendido en una cama, no interpretando una balada, sino uno de los más rápidos temas de la noche a veces con ritmos que rallaban en lo punkarra tipo americano, simples acordes con distorsionadas guitarras rápidas para levantar el ánimo al personal.
Minutos después Chris, el ya todo desatado vocalista, se bajó al público buscando medicina – como decía él – poniendo cara de necesitar los escasos cubatas de la peña que se los mostraba divertida – Give me some Medicine, decía insinuante con cara de sádico psicópata, se parecía mucho al JR de Dallas. Estuvo un rato por ahí abajo con el público todos muy solidarios sujetándole el cable del micro entre todos, subiéndose Chris en el alto del fondo de la sala (justo encima de nuestras chupas, abrigos y demás, cacho cccccc con esa botaza) mientras le daba a los guitarreos, muy divertido (menos para los dueños de los abrigos y bolsos). Seguía el fiestón cuando regresó al escenario y había que seguir cantando pues el tema ideal fue “Put the South in Your Mouth” con toda la sala respondiendo el facilísimo estribillo, “Put the South in Your Mouth, Pretty Baby”, lo cual repetimos una y otra vez – un ambientazo fantástico y muy divertido, con sonrisas por parte de todos, qué buen rollo con tan poco. Ya era la hora de ir cerrando el asunto así que otra caña de tema, “Speed King” con toda la banda en tromba, en plenitud y con el de los 50’s tocando su guitarra en plan Hendríx con el instrumento por detrás de su cabeza no fallando ni una nota – menudo figurilla - consiguiendo muchos y merecidos aplausos.
Se retiraron por unos minutos tras medio despedirse pero sabíamos que nos iban a dar más y eso hicieron. Volvieron con un bis “Black Mountain Top”, diciendo Chris que eran una especie de piratas canadienses que habían venido a Madrid a robaros la bebida y a las mujeres, pidiendo a las féminas de la sala que subieran con ellos al escenario, respondiendo varias a la llamada y formando un grupo variopinto y súper divertido con una de las fans a golpes de percusión con el blanco cencerro y todas bailando con la banda. Qué final de concierto tan rockero, tan marchoso y tan guapo terminando ya con todo su show a las 23:45h. Muy bueno, no es que sean la panacea musical, se nota que son una basca de colegas unidos por el Southern Rock variado pero merece la pena verles, son muy graciosos, divertidos y le dan caña – Me gustó y nos gustó mucho.
El set list de WHITE COWBELL OKLAHOMA en el Gruta 77 fue:
Piece of the Action
Cheerleader
Easy Street
Shot a Gambling Man
Bully Black
Polecat
Diabla, Diabla
This Cracker
Monster Railroad
Put the South in Your Mouth
Speed King
Bis:
Black Mountain Top
Hemos publicado más fotos del concierto en nuestra página del Facebook.
Crónica: rocio@metaltrip.com
Fotos: olga@metaltrip.com
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