Iron Maiden, Anthrax – Palau Sant Jordi (Barcelona) – 27/05/2014
Qué semana más guapa nos esperaba con la visita de Iron Maiden al territorio nacional, con parade primero en Barcelona (inicio de gira) y luego a Barakaldo – dos sitios donde ya descargaron el año pasado. Esta gira, Maiden England la verdad es que no aporta nada salvo un agujero en la cartera de los fans y mucha pasta a la banda pero no esperéis nada nuevo que no lo hay. Para qué han venido??? – pues para hacernos felices a los de siempre, al resto… vale, ahí tenéis al Justin Beaver para que os entretenga.
Los dos conciertos, el de Barcelona y el de Barakaldo han sido casi iguales pero el de Barakaldo fue, magia. Simplemente eso, Magia y momentos mágicos desde que se apagaron las luces con Anthrax y sonó la asquerosa musiquita de Monty Phyton. (asquerosa porque significa que no hay más).
Barcelona, Palau St. Jordi. : Tengo que comentar el lío que hubo con los comentarios sobre las carísimas entradas (67,50EUR) ya que en unos sitios estaba agotado, en otro la reventa estaba por las nubes pero la verdad es que con Anthrax el panorama era de palmada porque el precioso y gran pabellón presentaba un aspecto muy soso y desangelado. También a las 19:30h mucha gente está trabajando además de desagradables incidentes callejeros que hacían difícil llegar en coche al estar cortadas ciertas calles.
Anthrax
A las 19:10h, Anthrax salió a por todas, a saco, aunque con luces muy malas, con sonido no muy claro pero la actitud de la banda por gustar, por hacer de escasos 50’ un conciertazo. El mismo cartel con sus letras que trajeron en el Sonisphere y la misma vestimenta.
Fue fantástico ver como la banda sigue en ascensión después de más de tres décadas de historia ya que desde el primer tema, “Caught in a Mosh”, con unas horribles luces tono único morado/rosáceo, Joey Belladona demostró que está en una forma increíble primero para la edad que tiene y segundo para las palizas que se da la banda todas las noches. Corre, salta, baila, provoca, todo mientras sus tonos suben y suben alcanzando escalas tremendas como en el original “Indians” donde el final es de ponerte los pelos de punta. Otro para que pase a la Historia con notable alto es Charlie Benante, el impresionante batería de esta banda infravalorado para mi gusto porque es parte fundamental del sonido tremendo de la banda. No es repetitivo, es simplemente brutal y verle un espectáculo que no olvidas. Como tocó en las dos noches, de forma impresionante.
Los temas fueron idénticos en los dos shows, eso sí, tocaron con demasiada prisa (al igual que Maiden) pero puede que Anthrax más obligados por la hora de la Doncella. Después de un sincero “Gracias Barcelona”, Scott Ian dedicó el siguiente tema a la banda que más nos gusta y admiramos en el mundo sonando los primeros acordes del “T.N.T.”, de AC/DC pero totalmente sobrante del setlist – anda que no tenéis temas hombreeeee – que sí, que sonó way, que fue una nota emotiva y todo lo que tú quieras pero tocad otra vuestra joeeerrr – para luego seguir con un tremendo “Fight ‘Em Till You Can’t”, con guitarras tremendamente distorsionadas al comienzo y con el público respondiendo bien pero mucho más frío que en el Sonisphere por ejemplo.
Molabala respuesta pero no la que se mereció la banda porque lo que sonaba desde el escenario era tremendo y sin embargo, el ambiente no era para nada el esperado. Se animó con “I Am The Law”, contundente, fuerte y dura que hizo soltar a Belladona un “fxxx amazing!!! (realmente impresionante) para ya pasar casi sin parar a escuchar la guitarra anticipando el “Antisocial”, himno de la banda, que ya movió a todos, que provocó un coreo del estribillo a saco pero que marcó el final de un show muy muy muy corto. Una horita por lo menos de esta maravilla que se llama Anthrax.
Setlist de Anthrax:
Caught in a Mosh
Madhouse
Got the Time
Indians
T.N.T.
Fight 'Em 'Til You Can't
I Am the Law
Antisocial
Iron Maiden
Ya había mucha gente ocupando el Palau St. Jordi cuando a las 20:37’ se apagaron las luces (aunque daba igual porque era de día por fuera) y se oyeron los onmipresentes acordes del “Doctor, Doctor” de U.F.O. que da introducción a los conciertos de la banda más grande del Planeta, un griterío nervioso salió de todos lados cuando se encendieron las pantallas con las imágenes de glaciares, de estatuas, guerra, etc) con las dulces palabras … seven deadly sins, seven... luces disparadas hacia el público y allá vamos con “Moonchild”, saliendo Steve, Janick, Adrian, Dave, a arrasar y el rey del mambo, Bruce con la levita negra que llevaba el año pasado, puede que con el pelo algo más largo y con Nicko en su puesto dando una lección de batería.
Lo que notamos los que les hemos visto más de dos veces es que estaban acelerados, no es que se pongan nerviosos a estas alturas pero comienzo de gira y hay que controlarlo todo. Mismo escenario, con el revival del Seven Son (con los mismos muñecos y lo mismo que pudimos ver en 2013. Ya las luces eran las buenas (las suyas) aunque no desplegaron todo su potencial por la luz externa que entraba.
El show fue fantástico, porque todos los de Maiden (menos en la gira del X) lo son pero fueron con demasiadas prisas pasando a “Can I Play..” sin parar, tocando aceleradísimos y sin espacio ni para calmarte entre tema y tema. En “The Prisoner” fue donde notamos ya que Steve Harris nos apuntaba con su maravilloso bajo pero le noté más calmado, sin tanta carrera ni cambio de zona de escenario, mucho más a tocar y menos a ofrecer animación.
Dickinson ofreció lo que es, un frontman de los que no hay, un maravilloso vocalista y alguien que conoce perfectamente lo que hay que hacer encima de un escenario. Está fantástico de forma, se conserva muy bien de aspecto y de voz para las casi dos horas que corre, salta e interpreta temas muy difíciles que vale, que ya no tienen las escalas del principio pero como “Aces High” han sido adaptadas para que sean geniales y no quedar como otros que hay por ahí.
No esperéis ningún tipo de alteración en el setlist salvo la inclusión del maravilloso “Revelations” que Dickinson borda, el resto es la copia de lo que vísteis en los Sonisphere del año pasado, es una sucesión de temazos de la banda pero que podían quitarlos ya de una vez (Trooper, Number, Run to.. etc) para dar paso a otros que tienen mil igual de buenos. Podéis esperar la aparición de Eddie, (vestido de Trooper, le sienta muy bien el azul). Una pirotécnia perfecta, explotando a la vez que los acordes del tema y en el maravilloso “Seven son…”, con Dickinson muy misterioso pero ridículo con se pelo a lo Estrellita Castro dando paso al momento cumbre del show, con el órgano con ese ser maligno, con colmillos que sólo sale unos breves momentos y que sirve para dar canguelo.
Sonido bueno aunque abajo, me contaron que no era nada bueno en ciertas zonas pero es difícil darle gusto a todos pero que me explique alguien si no les gustó la parte instrumental del referido “7th Son…” una absoluta maravilla que te deja con los pelos de punta y que sirve a Dickinson para retirarse y dejar a sus compañeros que dejen tus oídos en un estado de felicidad total.
Todo esto discurrió de una forma tan rápida, como si tuvieran ganas de terminar yendo a saco, sin descanso. Se han acabado las referencias a la MTV, sólo teniendo a Dickinson gritando el genial “Scream for meee….Barssselonaaa” que levanta gritos de emoción. La peña se volvía loca y hubo los bailes obligatorios con la banda aunque las generaciones nuevas no lo siguen como deben (saltos, palmas, etc) que son obligatorios en ciertos temas. Un tanto frío para lo que la banda más grande se merece. Se fueron en cuanto el show nos mostró al mismo Eddie ardiendo con el nene (qué gracioso el muñecajo de su mano) en “Iron Maiden” con el que se retiran unos breves momentos.
Todo el mundo esperando como bis el “Hallowed Be Thy Name” pero nada, que nos den que han cambiado el orden terminando con un bluf, “Sancturary”, que es un tema fantástico pero no se puede terminar el show así, los vejetes me entenderán y a las generaciones nuevas les encantará (muchos niños, por cierto en el público) terminando a saco con la lanzada de platos, muñequeras y púas menos Dickinson que sale por patas.
Una hora y …. Bueno, digamos para animarnos que casi dos sin gilipolleces de charlas ni tonterías como oé, oé, oé mostrando que Iron Maiden tiene cuerda para rato. Estuvo muy bien pero nada que ver con la maravilla de Barakaldo.
El setlist de Barcelona fue:
Doctor Doctor
Moonchild
Can I Play with Madness
The Prisoner
2 Minutes to Midnight
Revelations
The Trooper
The Number of the Beast
Phantom of the Opera
Run to the Hills
Wasted Years
Seventh Son of a Seventh Son
Wrathchild
Fear of the Dark
Iron Maiden
Bises:
Aces High
The Evil That Men Do
Sanctuary
Always Look on the Bright Side of Life (Monty Python)
Crónica:Rocio@metaltrip.com
Fotos: Fernando Leal. Las fotos de esta crónica son del concierto de Iron Maiden en Bilbao. Encontrarás más fotos de ese concierto en nuestra página de Facebook.
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