11/10/2013
Cinco grupazos (o, con más exactitud, cuatro grupazos y un proyectazo casi individual) en el Prog United Fest, llenos de técnica y matices en una noche de miércoles en la sala Bóveda de Barcelona, en mi primer concierto allí desde que cerró la clásica Mephisto y se retomó con este nombre.
Nos estrenamos escribiendo en Metaltrip con esta crónica. Espero que la disfrutéis y, aún más importante, que os invite a curiosear entre las bandas que tuvimos el placer de ver la semana pasada.
¡Los y las fans del Metal Progresivo están de enhorabuena! Un momento… ¿podemos usar ya el término de moda para calificar este género? Quién sabe porque, queridos y queridas metaltriperos (¿metaltrippers? Necesito una guía de estilo para la web…), aunque supongo que la mayoría estáis ya situados en el debate estilístico, si nos dejamos llevar por el reciente etiquetado podemos enmarcar a las bandas de este festival en la categoría de djent. ¿Qué leches es eso? os preguntaréis algunos y algunas… El djent (término extraído de una onomatopeyización del sonido que bandas como Meshuggah sacan de sus acordes muteados a las guitarras) agrupa a bandas que practican un estilo complejo rítmicamente, a menudo con diferentes texturas instrumentales que tejen su propuesta; en ocasiones instrumental y otras con voces limpias, guturales y/o rasgadas, pero siempre con un sonido grave y pesado, y alejado al máximo de las estructuras más simples de la música popular (y por ende, también del Metal clásico en general).
Terminada la aclaración inicial, vuelvo con eso de la enhorabuena. Porque tal como está el mercado del directo por estos lares en los últimos años, parece haber poco espacio para que pequeñas bandas internacionales nos visiten y tengan un mínimo de asistencia como para poder cubrir gastos de organización y de contratación de la gira. Aplaudimos el trabajo de Alone Records / Kromatik Musik en este sentido y esperamos que, como mínimo, consiguieran esto último. Dos grupos (Uneven Structure) más un proyecto en solitario (The Algorithm) salen de su Francia natal una pequeña gira por Europa (French Connection Tour) y reclutan a bandas locales afines estilísticamente para completar el programa. En nuestro caso, les acompañaban V3ctors y Vórtice. Os cuento qué nos ofreció cada uno de ellos.
V3ctors:
Teníamos dudas sobre la pronunciación de V3ctors (yo personalmente intentaba caprichosamente convencer a mis compañeros de coche de que se verbaliza “vetrectors” de camino a la sala), pero se despejaron al oír a su vocalista Nano decirnos entre tema y tema “somos Vectors y venimos de Málaga”. ¡Bolazo de los andaluces! Sin duda, el descubrimiento de la noche. Con una formación de dos guitarras de 7 cuerdas, bajo, batería y voz, interpretaron siete de los diez temas que componen su larga duración Physis (editado por Alone Records). Riffs complejos con breakdowns muy elaborados entre cuerdas y batería, introduciendo a menudo melodías simples pero efectivas a la guitarra (generando tensión o apertura según el pasaje) y rara vez protagonistas, todo colmado por una voz gutural poderosa.
Hasta aquí, la propuesta no nos sonó tremendamente original pero sí bien elaborada y defendida sobre el escenario. Los pasajes de acordes abiertos, que daban oxígeno a las piezas, no nos convencieron tanto por una voz limpia no siempre en perfecta afinación con el resto de instrumentos. Pero fuera de ese detalle, un aplauso para el debut de V3ctors en tierras catalanas.
Este fue el repertorio que tocaron V3ctors:
The seed pt. II
La Causa
Rebirth
Mental Disorder
White Rhino
Black Rhino
Concrete Particle
Vortice:
Y al acabar los visitantes del sur llegaba el turno de los de casa. Tuve el placer de compartir escenario con Vórtice en 2010 cuando Cynic visitaron Barcelona durante su última gira. Tenían entonces una formación algo distinta, de cuatro miembros y el cantante original, David. Alex, Llorenç y Pedro continúan llevando a sección rítmica de la banda con el bajo, batería y guitarra respectivamente, pero su nuevo vocalista Alex ha dado una dimensión radicalmente diferente a su sonido.
Si bien la voz de David era más rasgada, las líneas actuales tienen un carácter mucho más agresivo, a caballo entre diferentes registros de gutural. La actitud de Alex en el escenario va en consonancia con su voz, que estuvo en movimiento perpetuo, agachándose y levantándose del escenario constantemente (cosa que transmitió mucha energía pero nos lo puso difícil para fotografiarle, teniendo en cuenta las tenues luces disponibles) y con un humor un tanto peculiar entre temas. Acompañando el cambio de vocalista notamos también una evolución en las composiciones (como las que se pueden escuchar en Before the Blast, que formará parte de su nuevo disco Hosts). Si bien la primera vez que les vi pensé que se trataba de un muy buen grupo, pero con una propuesta bastante parecida a la de los suecos Meshuggah, creo que actualmente han conseguido un sonido mucho más propio en estos tres últimos años. Riffs más simples, probablemente un trabajo más extensivo en los acordes, pero un resultado igualmente poderoso.
A Llorenç, por desgracia, igual que al batería de V3ctors, se le intuían los movimientos, pues el kit que compartían estaba en la parte derecha de un pequeño escenario (más pequeño aún que cuando la sala era la difunta Mephisto), cubierto parcialmente por un mueble rack de efectos. Un quinto miembro completa desde 2013 la última formación de Vórtice, con Florian Schartner a los sintetizadores. En este apartado me permito la licencia de afirmar que su presencia fue poco notoria, pues aún con una sola guitarra en el grupo solamente percibimos bien el teclado en uno de los temas. Florian es también guitarrista rítmico, así que quizá habría sido más efectivo acompañar algunos fragmentos a las cuerdas.
El set list de Vórtice fue:
Inputs
Dawn of the Dead
Zombie
Before the Blast
Meet Locals
Weaksaw:
Con una estética más cercana al Metalcore que el resto de bandas del cartel, nos ofrecieron un setlist de temas muy repartidos entre sus dos EPs The Overture y James Houston Jr. y su larga duración Weaksaw. La primera d elas tres formaciones de la noche que formaba parte de la gira The French Connection tuvo el privilegio de tocar ya con un escenario más vacío de backline y, por tanto, con más comodidad y visibilidad. Leo Sendra y Erwan Billon forman un dúo excelente a las guitarras de siete cuerdas, intercambiando riffs, acordes y melodías en una complejidad rítmica que encaja con la depurada técnica de Bryan Tronquet a la batería (podéis ver vídeos de los miembros tocando sus temas en su canal de Youtube).
Todo ello formando un cóctel muy potente que casi obligaba al público a hacer headbanging y pequeños pogos, cubierto por una voz rasgada algo monónotona pero igualmente efectiva. En sus temas hubo también momentos de casi silencio para dar paso a complejos breaks de batería e introducir después el peso de sus temas de nuevo. Algunos fraseos nos recordaron ligeramente (y con nostalgia) a una modernización del sonido Thrash/Groove de Pantera o Slayer. ¡Muy buen descubrimiento!
El set list de Weaksaw fue:
Natoma
Whitetip
Oil Slick
Portrayal
The Maze
My Own Necropolis
Uneven Structure:
Creo que nadie me tiraría ningún objeto contundente a la cabeza por afirmar que Uneven Structure eran la sensación de la noche. Un grupo que lleva ya una buena carrera de directos a sus espaldas y está dando cada vez más que hablar. Tenía mucha curiosidad por escuchar cómo los franceses defendían su particular fórmula de Metal Progresivo generosamente intercalado con pasajes ambientales, multitud de capas instrumentales y estilos vocales distintos en un paquete que me cautivó en estudio cuando les descubrí hace unos meses.
Como era de esperar, los fragmentos puramente atmosféricos quedaron reservados para sus discos. Aurélien Perreira (uno de los tres guitarristas), sin embargo, se quedó en la retaguardia interpretando melodías de fondo que llenaron las texturas de color en un plano secundario, tal como podemos escuchar en los trabajos de Textures o Tesseract. Una interpretación impecable de los primeros temas de su último larga duración Februus (2011), que resultó en un público entregadísimo que arrasó (en la justa medida de la palabra, teniendo en cuenta el número de asistentes) con el merchandising que tenían disponible en el puesto de venta.
Su poderosa (a la par que movida) actuación valió la pena y nos dejaron con ganas de escuchar un setlist más largo que incluya también piezas anteriores. ¡Fantásticos!
El set list de Uneven Structure fue:
Awaken
Frost
Hail
Buds
Awe
The Algorithm:
Era probablemente el grupo que a primera escucha encajaba menos con el cartel, pese a que un buen puñado de festivales de este estilo dentro del metal está llenando sus filas con este nombre que va sonando más y más familiar. ¿Se trata de un grupo de metal? Para nada. De hecho, no se trata ni de un grupo. Y lo que veis en las fotos no es un error, no son las de la fiesta del sábado en la discoteca de la misma Bóveda. The Algorithm es el proyecto electrónico de Rémi Gallego, que apareció en escena con una camiseta de Tesseract (sin duda un buen toque para dar un poco familiaridad a una actuación tan profana para los y las asistentes) y nos invadió con una dosis de explosión rítmica y tecnológica.
A los mandos de una controladora conectada a su ordenador Macbook, sus manos no paraban de presionar botones y girar potenciómetros que hacían mutar las bases pregrabadas que llevaba consigo. Esperábamos que, junto a Gallego, aparecería el batería Mike Malyan acompañándole y de paso añadiendo un poco de calidez analógica a la mezcla (como suele ser habitual en los directos de The Algorithm), pero en su lugar encontramos a un excelente… ¡guitarrista! Su labor fue variada y pasó tanto de interpretar melodías repetitivas con tapping como los típicos power chords por los que se nombra Djent a este estilo, pasando por complicados solos que, sinceramente, se perdían entre la marabunta de inputs digitales que arrollaron nuestros oídos.
Una conversación con él nos desveló que su guitarra estaba procesada por el mismo sistema que el del compositor de la “banda”. A mí particularmente me habría encantado escuchar la versión con batería acústica más la guitarra con un sonido más propio de una eléctrica “convencional”, pero hubo gente que disfrutó del concierto y acabó bailando como si del festival Sónar se tratara. Y a pesar de la no costumbre de la mayoría de los asistentes en escuchar un concierto entero de estas características, hay que reconocer que las estructuras rítmicas “matemáticas” que utilizó son claramente herencia de algunos de los grupos de los que hemos ido hablando en esta crónica, entre otros. Un penúltimo tema en solitario para dar paso a la traca final, con miembros de las bandas anteriores encima del escenario para cerrar una noche de complicación e intensidad (no sólo) metalera.
Finalmente todo terminó un poco más tarde de lo previsto y quienes dependían del metro para volver a casa dejaron la sala antes del final del concierto. Pero ya sabemos que encajar a cinco bandas en un horario tan reducido no es tarea sencilla. Por cierto, se nota el cambio de material con la nueva organización de la sala (la mesa de mezclas, como mínimo, se había cambiado respecto a la anterior época), pues en general los grupos tuvieron un sonido más que aceptable. Como decíamos al inicio, no sabemos si Alone Records consiguió llenar suficientemente Bóveda como para cubrir gastos con una cincuentena de personas de público, pero lo que seguro consiguió es reunir a un buen grupo de fans y músicos del Metal Progresivo en una velada que disfrutamos mucho y en la que descubrimos nuevas y, en algún caso, rompedoras propuestas. Gracias a ellos y a los grupos con los que hablamos por su disponibilidad y amabilidad.
¡Hasta la próxima cita en Barcelona!
Crónica y fotos: Vic A. Granell
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