Ragnarok Festival 2013 – Lichtenfels (Alemania) – 5 y 6/04/13
Hemos venido de vivir y disfrutar la 10ª edición del RAGNARÖK FESTIVAL, en Alemania, la tierra prometida de los Heavys actualmente. Un festival dedicado en teoría a los sonidos más Folk/Pagan/Viking pero en donde tienen cabida muchos más estilos aunque se supone que está especializado en ellos.
Tenemos que apuntar que estas primeras impresiones es verdad que están un poco comparadas con las otras veces que hemos estado en este evento que se ha celebrado en una preciosa y marchosa localidad germana de Baviera, en Lichtenfels este pasado 4, 5 y 6 de Abril 2013. Ciudad siempre acogedora con las gentes que acudimos al festival y que tiene los servicios suficientes para poder tener acceso a todas las comodidades y a precios razonables.
Primeramente os tenemos que contar que el RAGNARÖK FESTIVAL es un festival digamos pequeñito y muy local, es decir, con predominio total de bandas germanas aunque es cada vez más notorio la incursión de un Metal emergente, el austriaco que por proximidad de país o porque cada vez les mola más los sonidos metaleros que los de la Clásica.
Otra característica de todos los años en el Ragnarök es un ambiente muy divertido y de fiesta. Un público más numeroso que en el año anterior, aunque esta vez no se ha colgado el cartel del “sold-out (no hay entradas)”, posiblemente el frío y la crisis que pasamos todos (los germanos también aunque puede que no tan acentuada) han hecho que hubiera gente pero menos que otros años o por lo menos no tan concentrada en las bandas. Es de reseñar que la banda que más gente tuvo por la mañana, a una hora muy temprana, fueron los catalanes Northland que aunque al principio había poquitos fans, en un par de canciones era genial ver la cantidad de gente que abandonó el camping para bailar y saltar con los ritmos paganos de esta genial banda de aquí calentando el ambiente y provocando los primeros Wall of Deaths y Circle Pits del festival, ausentes por desgracia totalmente en el primer día.
Mucha gente de la que asistió prefirió dormir en los coches que en las tiendas y es que este año ha hecho un frío que pela alcanzándose muy fácilmente los cuatro grados bajo cero en la noche alemana, aunque es verdad que aparte de unos leves copos de nieve, no ha caído ni una gota. Mucho frío y en general menos ganas de liarla también es verdad, porque lo grupos no han acompañado con sus sonidos a que fuera una fiesta – más bandas de disfrutar de la apuesta de su sonido que de empujarse contra los colegas.
Como ya os informamos en las crónicas de otros años, el Ragnarök se celebra en un pabellón cubierto, el Stadthalle, que cuenta con unos cómodos accesos (este año – el primero que fuimos fue tremenda la espera en el torrente de agua que caía) y unos curiosos registros – está totalmente prohibido, cosa habitual en cualquier tipo de aglomeraciones de gente no sólo en música, como latas o botellas de cristal pero hemos visto a gente disfrazada que ha pasado tan ancha con una especie de daga o pequeña espada (pero no del chino, de las de verdad) y con un hacha!!! – menos mal que si hay algo que es de agradecer y aplaudir al público alemán y de los países centroeuropeos/nórdicos en general es la buenísima disposición al cachondeo que tienen sin haber nunca ningún tipo de mal rollo. Eso sí, esta es la primera vez que en todos los festivales que he tenido la oportunidad de ver en ese país que estoy presente en un conato de pelea pero mal, no era un pogo, entre dos personas del público, que gracias a la intervención rapidísima del resto de público no llegó a más y que luego nos contaron los contrincantes se estaban fumando un cigarro tan contentos los dos en el hall. Pero fue un momento de mal rollo imprevisto y no deseado en la guapa actuación de los Carpatian Forest.
El resto del festival transcurrió con la máxima paz y ganas de juerga aunque ya hemos dicho que el público mucho más tranquilo y soso que en ediciones anteriores. Gente de todo tipo con predominio de locales y algunos disfrazados de medievales (vikingos y de otras tribus), pocos extranjeros no alemano-parlantes (hay muchos suizos y austriacos) y en general mucha juventud y repetidores de Wacken, Summer Breeze y demás que ya nos conocemos todos de vista.
Este año han puesto una fiesta en el pabellón la noche antes para calentar motores que fue muy divertida pero por la gente, también más apagada que otras ocasiones costándoles arrancar) aunque la Organización nos puso un animador, un DJ austriaco que hace su tour por varios eventos metaleros y que si hubiera pinchado otro hubiera estado seguro muchísimo mejor. Muy Blacker él, se dedicó tan sólo a pinchar temas que le gustaban sólo a él – por la forma de recibirlos el público – no logrando que la peña saltara hasta que puso a Metallica…., puso alguna de Korpiklaani pero eran más temas de ponerte en tu casa que para liarla parda allí que era a lo que iba todo el mundo. Se acompañó de la actuación de una gogó Blacker como él con la que estuvo compartiendo fluidos varios (pintura, sangre o lo que fuera) pero al principio por la novedad la miraban pero al final terminaron hablando con los colegas pasando de los dos sosainas que encima contaban con el agravante de que estaban tan a lo Black Metal, en semioscuridad que creo que mucha gente ni se coscaba de que estaban. Otro día pone a los Twisted Sister y baila allí hasta el organizador, por cierto, en mi vida he visto un pase de AAA (Jefe : Boss) tan grande, su tamaño sobrepasaba el DIN A-4, era espectacular, le ocupaba media pantorrilla ya que lo llevaba colgado del cinturón y le llegaba hasta la rodilla – muy bonito por cierto pero era curioso.
Este año la pulserita de acceso para el público (los de Medios tienen una del material plasticoso de siempre) era preciosa, en negro, con los habituales tribales y el logo en dorado oscuro, preciosa. Ausencia de programa con información de los grupos y del festival, habiéndola cambiado por una especie de tríptico que te daban en la entrada – sólo al público.
La camiseta en esta ocasión por el 10º Aniversario llevaba el logo con los nudos celtas del festival y la conmemoración pero han evitado los dibujos de monstruos, barcos y cualquier alegoría vikinga aparte que el listado de bandas por detrás era más pequeñito – muy elegante.
El merchandising era más austero que el habitual, no había cintas ni nada aparte de la camiseta no contando tampoco con sudadera de cremallera ni jersey. El resto de los grupos algunos sí llevó merchandising destacando el de Riger – precioso pero carísimo cuando es una banda que no es que sea las estrellas del festival – que encima su actuación fue normalita. Eso sí, damos otra vez la enhorabuena a NORTHLAND porque ellos sí vendieron todo lo que llevaban – es que repetimos, estuvieron geniales y a la gente le encantó. Ya que comentamos lo de las camisetas y demás, lo más soso de lo soso fue el mercadillo este año – muchos menos puestos que el año pasado, mucho pirateo pero del malo y las cosas más molonas (las de la joyería celta/vikinga) a precios de aaarggghhhh. Por más vueltas que por allí te dabas no sacabas muchos regalitos para la gente, eso sí, tenía una calefacción que daba gusto.
También menos puestos de comida, mejor dicho comistrajos que lo que hemos comentado – que si llega a pasar por allí Sanidad y ve la plancha, le da un patatús. Al día siguiente pusieron café y era un gusto tener algo calentito aunque a 3 pavos el brebaje que no fuera un expreso mínimo.
El Ragnarök cuenta con supermercados cerca y eso ayuda – este año había hidromiel pero o yo me fijé mal o no estaba todo el mundo bebiendo hasta las trancas de esta bebida medieval como otros años. Cerveza en los vasos de plásticos al estilo de Wacken (te los cobran y si los devuelves te reintegran el dinero) que pedimos de nuevo que pongan el sistema en los eventos de aquí para evitar basura y estar nadado en un mar de plásticos yacentes en el suelo.
También muchísimo más sosainas la zona vikinga con las tiendas típicas, pero donde no había ni el apuntador por allí – otros años hasta se llevan los perros pero este año se habían quedado guardando el drakkar en el puerto y es que con el frío que hacía, las tertulias al aire libre eran menos frecuentes.
Lo que siempre es un gusto es ir al WC aquí, aunque en el camping habían puesto la ¼ parte menos de cabinas pero dentro es raro el reservado que está sucio (o semi sucio) y el que no tiene papel. Una señora estuvo todo el festival atenta a su limpieza y las colas van súper rápido- siempre había jaboncito y para secarte las manos. Un diez en esto.
Ya para terminar de repasar lo que nos ha parecido el Ragnarök, hacemos una vista así de pasada a las bandas – de menor nivel que otros años y en general de estas que son mejor escucharlas en casa, se aprecia más ya que no ofrecen nada más que la descarga musical así que si los miras o no los miras, te da igual.
Mucho menos Pagan/Folk y ausencia total de grupos de cachondeo, el único el vocalista de Carpatian Forest que con el pedazo pedo que llevaba puso la nota divertida, aunque no era su intención precisamente pero nos lo pasamos genial con él además de por su interpretación.
Ya hemos dicho que de lo mejor con mucho a años luz por todo (música, por cachondeo, por comunicación con el público, por desarrollo del show y por ganas) fueron Northland desde Catalunya congregando a un numeroso púbico, suficiente para la hora matutina en la que tocaron. Ausencia total de efectos especiales que no fuera humo (tan denso a veces como en Vreid que era imposible verles y menos sacar fotos) tan sólo roto por los innumerables y pesadísimas llamaradas con una banda alemana que no hacía otra cosa que lanzarlas a lo largo de los temas una y otro vez. Hubo también más presencia femenina que otras veces y no sólo por vocalistas aunque tenemos que lamentar que Hannah de Eluveitie no estuviera con nosotros por estar ingresada en el hospital deseándola que se recupere pronto.
Pocos grupos de música vikinga tabernera y mucho grupo que no animaba para nada la fiesta disgustando al personal como el de Shining con lanzamiento de cosas varias no unido a nada atrayente musicalmente para muchos sobre todo por la hora que acompaña más a otros sonidos más animados que a tanta intensidad.
Eso sí, puntualidad casi impecable aunque este último se pasó su tiempo por el forro de los esos pudiendo ver todos los asistentes como el gran cronómetro que tienen los dos escenarios se quedaba a 00:00:00h y el tío seguía ahí a lo suyo mientras la cara de los de seguridad era no de estar muy contentos. Por cierto, un aplauso para el equipo de estos que dentro de su estilo, eran más amables que los de otro año.
En resumen podemos decir que la crisis afecta a todos, que Europa está triste o más triste en general aunque hay zonas como Alemania que todavía apuestan por la música, por las ganas de vivir y de disfrutar de las bandas apoyando y organizando eventos aunque no están los tiempos en general para tirar cohetes pero gracias a esta arraigada cultura musical, hemos podido disfrutar de otro Ragnarök Festival que en vez de un sobresaliente ha sacado un notable teniendo ya ganas de ir a hacer el vikingo de nuevo en 2014 en Lichtenfels.
Hemos publicado más fotos del Ragnarök Festival 2013 en nuestra página del Facebook.
Crónica y fotos: marcos@metaltrip.com, gema@metaltrip.com
rocio@metaltrip.com y javier@metaltrip.com
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