27/06/2012
Bienveniue a HELLFEST pone en algunos carteles alrededor del festival francés del cual llegamos la semana pasada, pero por falta de tiempo y ante el inminente viaje a otro festival aún no hemos podido comentar. Que podemos decir, que es verdad, pero traducido al bienvenido al HELL – FEST, el festival del Infierno por muchas razones y al cual volveremos el año que viene a pesar de que seguimos viendo cosas que no son correctas para un festival de las dimensiones del gran evento francés.
Primero hay que aclarar que el HELLFEST, como en años anteriores se celebra en un pueblo precioso francés, muy cerca de Nantes, Clisson. En este pueblo se puede ver que tiene una guerra contra algunos de los habitantes de dicha localidad, a los cuales, no muy acertadamente, no le hace gracia que miles y miles de personas, todas de buen rollo y con muchas ganas de fiesta y de dejarse pelas, rompan la tranquilidad excesiva de su vida. Así que no te lo ponen muy fácil la supervivencia durante los días de festival y no se ve mucha hospitalidad (no hay que generalizar, porque hay otros muchos que si lo ponen fácil). Aún así la gente vuelve en más y más cantidad al Hellfest, porque el pueblo no sabe el chollo que tiene a escasos metros, un festivalazo impresionante, el mejor cartel sin duda de toda la geografía mundial, gente de todas partes del planeta y mucho muchísimo buen rollo festivalero, así que den gracias a que somos muy civilizados (un poco guarretes, pero buenos chicos), somos un encanto y no nos hemos liado a pedradas contra ellos por querer fastidiar la FIESTA que supone tener a miles de festivaleros de todas partes. Ellos lo intentan, nosotros pasamos y el que en verdad ganas el el HEAVY METAL, demostrando a todos que por mucho que nos quieran hundir, estamos ahí.
El Hellfest de este año ha variado su recinto habitual. En un paraje muy cercano, donde en años anteriores se ubicaba el camping, ya que los terrenos donde anteriormente se celebraba tenían construcciones en marcha.
El HELLFEST tiene cosas muy mejorables como los poquísimos WCs que ha tenido este año dentro del recinto y en pésimas condiciones, y que nos ahorramos la descripción detallada de cómo estaban desde el primer día, porque acabamos de cenar, absolutamente vergonzoso y deplorables. Tambien pueden ser mejorables los accesos al recinto, la zona de acampada (en cuanto a condiciones, servicios, duchas, etc), que fue la que inspiró la famosa frase del “aterriza como puedas” y alguna cosa más como por ejemplo los habitantes más retrasados del pueblo (asunto ajeno al festival), pero tiene muchísimas cosas buenas que en ellas nos vamos a centrar.
La disposición de escenarios ha mantenido la de dos escenarios principales paralelos como los Mainstage 1 y 2, con otras carpas de escenarios menores, pero no por ello menos importantes, como los The Temple y The Altar, que eran los mayores. Otras carpas menores, pero que reunieron conciertos importantes fueron The Warzone y The Valley. Este año en las carpas, los accesos fueron peores que ediciones peores e incluso la visión desde determinados puntos de las carpas era peor que la de otros años. El sonido en líneas generales ha sido correcto y en eso no hay mucho que opinar.
En el aspecto más positivo, no hay otro cartel, selección de bandas, listado de artistas en toda Europa que se pueda comparar a lo que ha descargado allí en Francia, desde estrellazas como Guns n’ Roses (perdón, Axl Rose), Ozzy Osbourne and friends, bandas líderes en sus estilos más “nuevos” como Dimmu Borguir, Amon Amarth, Behemoth, Within Temptation, gente con la que hemos crecido como Motlëy Crüe, leyendas míticas como Blue Oÿster Cult, Pentagram o Lynyrd Skynyrd, zapatilla cañera con Exodus o Hatebreed, representación española con Avulsed y Hamlet (desgraciadamente no con Haemorrage al final), Yankees como Biohazard, risas con Rompeprop,…., así nos podemos tirar hasta mañana nombrando grupazos que han estado en el Hellfest.
Durante tres días, muchísimas horas (unas 14 diarias) en un ambientazo muy divertido. Qué más pedir por unos 150 EUR al cambio? – con eso te lo ves todo.
Sonido bueno a veces, aunque se lo llevaba la ventolera sobre todo la del domingo por la noche con la fuerte tormenta que cayó a última hora, pero infinitamente mejor que otros festivales de dimensiones similares.
En los escenarios grandes puedes ver sin demasiada dificultad y si eres avispada y dices exkusemuáaaa a gente como Motlëy Crüe o Sebastian Bach delante de ti y sin demasiados apretujones aunque sí teniendo cuidado con metalcorianos como Walls of Jericho o Exodus que provocaron mucha algarabía y alboroto pero bueno, eso es en todos lados. El ambiente siempre es de mucha fiesta y lo de los pogos, surfeos, circle pit o wall of Death son una constante absoluta. Solo había que ver la cara de sorpresa del cantante de los Lynyrd Skynyrd viendo pogos y los surfeos (menos que con otras bandas), durante su actuación.
Este año han hecho lo imposible porque comamos algo mejor que en ediciones pasadas, con algo más de variedad. La Organización ha montado con muchísimos más chiringuitos de comida contando ohhh aleluyaaaahhh hasta comida vegetariana – a precios entre 5 y 8 EUR habiendo hasta churros y paella (no la de Arzak, ojo). Hasta puestos con ostras (muy apreciadas en Francia) y lo de siempre (kebabs, perritos) pero sin olvidar esos “deliciosos” grasientos bocadillos de patatas fritas (pommes, no de bolsa) y que son seña de identidad del festival. Hasta chuches había, como en Alemania o Suecia. De beber menos menú, cerveza (11€ el litro y medio y 3€ el semichupito), pero también RedBull y el famoso Jagermëister – qué haríamos sin la bebida que te da alas? – me temo que nada. Indispensable.
Para consumir en el recinto había que comprar fichas del festival para pagar, aunque en los puestos de comida admitían euros. Los “bancos” cambiantes estaban en algunas zonas del recinto, aunque sí es verdad que había bastante cola – pero en un festival con tanta sed y con tanta gente, es lógico. Lo importante, es que había barras para consumir en muchas partes del recinto, un punto a favor del festival.
Con varios puestos de merchandising, era difícil que a priori te volvieras a casa sin camiseta del festival pero o estás raudo y veloz o se acabó. Vendida, no hay, sólo talla 3XL, etc etc. Hay que comprar rápido la camiseta o sudadera que te guste, porque rápido se acaban.
Este año están aprendiendo de otros festivales y han aumentado la variedad de su merchandising. Hay toalla y chupetes entre sus surtidos.
El merchandising de las bandas está en otra zona con precios entre 18/20 EUR hasta los 35€ de la horrible del Ozzy y la burrada del 75€ por una sudadera de Megadeth, pero la mayoría oscilaba por los 20€ por una camiseta, que es un precio razonable. Había camisetas de muchos grupos, pero otros pasaron del tema de venderlas.
Justo al lado de la zona del merchan de las bandas, estaba la zona de firmas de los grupos, donde sin hacer muchas colas pudimos ver a Dimmu Borgir como si posaran para ti (por cierto, qué cambiazo dan sin maquillaje, qué cara de niños buenos bien criados). Justo al lado la concurridísima zona de prensa donde podías se supone, descansar un poco de llevar las cámaras de fotos y demás, pero que se convertía en disco-bola de chundachunda pachanguero por las noches terminando aquello en un fiestón desfasadísimo. Todos, músicos, festivaleros y curritos de fiesta durante 4 días.
Una lástima de las trombas de agua y el barrizal formado, que ha sido el que ha fastidiado el tema del festival sobre todo con Ozzy Osbourne que terminó su actuación con todos los asistentes empapadísimos. Tambien pasaba lo mismo con los que se refugiaron en una de las inmensas carpas que tenía un agujero en el techo que hacía que hubiera una cascada improvisada mientras veías a gente como Brujería, etc. La lluvia a parte de deslucir el festival y alguna actuación, ha formado barrizal sobre todo en la zona de camping, haciendo algunas zonas impracticables para poder mantenerse en pie. El acceso al camping era un poco dantesco con tanto barro, caminando entre chapapote.
Con tanto escenario (6), es imposible ver todo haciendo que terminaras reventado de ir de un lado para otro corriendo, todo el día igual – ya es verdad que tanto satura (aunque parezca mentira), porque el cuerpo tiene un límite el cual rozas todo el rato en el HELLFEST pero mola, es genial decir…, quíen queda por tocar aquí en este escenario, …, puesss – nada, Motley Crüe, Slash y Ozzy, luego nos vamos a Dimmu o a Biohazard. Así durante 3 días. Genial.
Si te sentabas un rato, desfile de raros disfrazados (gente con una señal en la cabeza), embarrados, Mario Bros, mucho sujetador en chicos, etc etc así que si pasas de los grupos, no te aburres ni un segundo. Tambien tienes una amplia zona de mercadillo (muy completo) y al que no hay que pagar como en Wacken por entrar – precios bien y ofertones en CDs y en vinilos sobre todo.
Da igual la lluvia, el inmenso lodazal formado, los baños anegados (esto hay que mejorarlo si o si) y la falta de duchas para tanta gente pero a cambio recibes el mejor conjunto de bandas, un ambientazo de fiesta todo el día y en general buen rollo. ¿Que llueve?, bueno, pues ya se secará, ¿que eres escrupuloso?, pues ya verás como se te pasa la tontería y lo mucho que te ríes y aprecias la comida de mamá y tu cama cuando vuelves de ese pedazo de festivalazo, al cual el nombre le viene que ni pintado – HELLFEST – nos vemos en 2013 con lluvia, con barro o sin él a convencer a los habitantes del pueblo de la maravilla que tienen y que deben de cuidar. Volveremos sin duda.
Hay más fotos del Hellfest publicadas en nuestro Myspace y nuestra página del Facebook.
Crónica y fotos: rocio@metaltrip.com
gema@metaltrip.com & javier@metaltrip.com
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