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The Quireboys, 69 Revoluciones – Sala Copérnico (Madrid) – 11/05/2013

Fuimos el sábado 11 de Mayo 2013 a la Sala Copérnico de Madrid a intentar disfrutar de buen Rock n Roll muy distinto a los sonidos vikingos folk de la noche anterior en el mismo lugar, con la descarga de los legendarios THE QUIREBOYS acompañados de los nacionales 69 REVOLUCIONES y vaya si nos hicieron disfrutar. Esto es lo que vimos. El concierto comenzaba bastante pronto, a las 20:30h con una apertura de puertas a las 20:00h que no hacía presagiar nada del llenazo o casi petadísima sala una hora o así más tarde. Ambiente bastante soso y poquísima gente para recibir a los teloneros, a 69 REVOLUCIONES pero no saben lo que se perdieron. 69 Revoluciones: Salieron puntualmente a la hora prevista la formación de 69 REVOLUCIONES compuesta por Teo: voz y coros, Santi y Gabi a las guitarras, Gabi: guitarra, Edu al bajo, Jota a la batería y coros ocasionales y Kike encargándose de los teclados, todos ellos con el empeño de presentar en directo sus trabajos sobre todo del último, “Nº 4”. Con una intro solemne y todos ellos muy serios, no daba la impresión para nada – si no los conocías – de la descarga tan rockanrolera y divertida que íbamos a ver. Fueron a saco, sin concesiones demostrando toda la fuerza de la banda y lo fácil que te llegan desde el primer tema,”María”  para darnos una lección de Rock n Roll, muy clásico, con una base rítmica muy a los AC/DC de sus primeros tiempos pero con temas totalmente interpretados en castellano, es como escuchar a los australiano-escoceses cantando en español sin acento guiri. Tuvieron un buen sonido en general aunque desde la primera fila no se escuchaba al comienzo del show para nada el teclado, quedando totalmente por debajo de la guitarra que sonó demasiado alta estando esta también tapando a Teo en las voces. Este último fue metiéndose en el concierto tema a tema, al principio le noté entregado pero o nervioso o demasiado concentrado en que todo fuera bien, un desarrollo del show como demasiado correcto pero lo que más me gustó es que fue pasando de digamos agradar digamos de forma políticamente correcta al público para dejarse llevar por los ritmos provocados por sus compañeros, comenzando a bailar, a sentir las notas y a aflorar el verdadero espíritu del Rock n Roll. 69 REVOLUCIONES hacen una mezcla de lo mejor de los 70s muy bien interpretado y con sonidos muy americanos pero de forma nacional, un cóctel raro al comienzo pero que resulta muy original al escuchar por las letras de los temas, te suena raro pero mola. No todo en 69 REVOLUCIONES es marcha, marcha y marcha sin más, tuvieron partes de medios tiempos, dejándonos un rato respirar para luego poco a poco seguir en el desarrollo del concierto suavemente con temas más y más entrantes, con una base rítimica repetitiva y con unos ritmos setenteros a tope con sonido como de banjo, quedaba un poco tapado pero resultó muy guapo de escuchar. Teo se iba encontrando poco a poco más relajado y más metido en el concierto, agradeciendo al personal que estuviéramos allí viniendo cada vez más público a disfrutarles aunque tengo que resaltar que me hubiera gustado que presentara más los temas, pasaban un poco a tocar sin mucha comunicación con el público presente – también es verdad que los horarios de la sala se cumplen sí o sí, tienen que ir a veces demasiado deprisa. Fue también muy animado las partes en que Teo se hizo cargo de la pandereta para seguir los ritmos de sus compañeros, poco a poco aquello iba subiendo de velocidad, ya pasando de los ritmos más melodiosos para dejarnos uno de los temas con una gran influencia de Thin Lizzy en los tiempos del “Cold Sweat” en las guitarras. Nos iba molando el concierto cada vez más y si nosotros, el público, nos íbamos sumergiendo en los ritmos de la banda, ellos se les notaba ya muchísimo más relajados que al comienzo, ya poniéndose como realmente mola – unos tocando en parejas, con posturitas, con sonrisas y con Teo ya desatadísimo con sus compañeros a los que agradecía – creo – su maestría con un ligero besito así de buen rollo como hizo con uno de los guitarristas, detalle rápido y sorprendente pero que quedó muy simpático. Siguieron ya con el último tema, largo y muy bien desarrollado que fue totalmente la plenitud de la banda, muy relajados, disfrutando a tope de sus temas, con una marcha loca tremenda y ya con todos los instrumentos sonando por igual – como con el teclado/piano que ya sonaba tremendo, qué bueno. Se tiraron un buen rato con un tema del legendario Tom Petty & the Heartbreakers, sintiendo desconocer si estaban improvisando o no pero que fue final tremendo y apoteósico para una banda que en unos 45 minutos se mostró en ascenso cerrando una actuación que fue de estar nerviosos o demasiado profesionales a darnos una auténtica lección de pasarlo bien con buenísimo Rock n Roll clásico de aquí. No dejéis de ir a verles, os lo pasaréis muy bien.  El set list de 69 Revoluciones fue: María Todo Vale Intactas A Través del Cristal Estrella Cosas No me voy a rendir ¿del Rock (no encontramos el título completo ni entendemos la letra) Tom Petty cover THE QUIREBOYS: Todavía con el marchote subido por la guapa descarga de los teloneros, a las 21:40’ nos dimos cuenta de que la Sala Copérnico presentaba el aspecto más guapo de todas las veces que hemos ido allí, con mogollón de peña deseosa por ver a la banda británica – que aunque no era la primera vez que venían por aquí – sí hacía tiempo que no se pasaban por la capital y cuentan con muchos fieles portando todo tipo de camisetas de los de Newcastle-Londres, con el súper caristmático y simpatiquísimo Spike a las voces y súper show, Guy Griffin y Paul Guerin a las guitarras, Keith Weir a los teclados, Dave Boyce (la copia de Cliff AC/DC con el pelo negro) al bajo y con un Nuevo fichaje, Matt Goom a la batería – un chaval en comparación con el resto, con pintas que no pegaba mucho  y que fue digno de los aplausos muchos que se llevó aún siendo la primera actuación con los británicos. Con todo el mundo entregadísimo, salieron poco a poco para dejar el último al increíble Spike, vestido con su inseparable chaleco, con su pañuelo característico en la cabeza, con pantalones un tanto espantosos, chaqueta americana con flor en la solapa que así a simple vista parecía que se había vestido muy correctamente para ir al repugnante San Isidro madrileño a bailarse un chotis, parecía que iba auténticamente de chulapo.   Con una temenda sonrisa que no soltó en toda la noche,  ojos muy pintados y cara de travieso, salió bailando un tanto raro – con unos movimiento incluso que recordaban a Iggy Pop – cuando un fan comentó detrás – lleva zapatillas de deporte,… qué raro para Spike comentar nada más el primer tema (Tramps and Thieves), que disculpáramos que no se moviera mucho porque venía lesionado por jugar un partido de fútbol contra (o con..,) los chicos de Saxon y me han dejado cojo!!! – pero al final ganamos por 5-0 provocando risas y aplausos cariñosos del personal.  Cómo son los guiris en escena, qué grandes (guiri referido a los británicos y sobre todo a los yanquis, el otro tipo de guiri (nórdicos) son más sosos que una mata habas.),qué cracks. Son puro nervio, puro deleite en escena y sobre todo que durante todo el concierto había una sensación de satisfacción, de diversión a raudales desde el escenario que se transmitía por toda la sala animando al entregado público. THE QUIREBOYS demostraron que ante todo, para mi gusto y sencilla opinión, son una banda de directo porque suena muchísimo más duro, más poderoso temas como “Monalisa Smiled” en un escenario o la famosísima “Hey You” que en disco, que sinceramente esta canción me parecía antes un poco pastelera hasta el sábado, tremenda. Con su amplia sonrisa, un sonido limpio pero con la guitarra de nuevo demasiado alta, Spike nos fue llevando de la mano a su terreno, demostrando lo buenísimo, gracioso, divertido y absoluto frontman que es, eso sí, afónico estaba bastante cosa que fue a más pero daba exactamente igual, lo suplió con creces la falta de voz con unos bailes, unos movimientos y un sentimiento maravilloso. No paró de soplar en todo el show, primero con una supuesta Coca-cola (según él, claro), luego a cervezas contínuas, luego un poco de agua y mientras sin parar de bailar, de moverse, de insinuarse en el escenario mientras nos comentaba que van a sacar un disco ya dentro de poco volviendo a visitarnos de nuevo – allí estaremos. Su teclista, Keith Weir, el más serio de todos, se mantuvo al margen de las miradas lo que pudo pero Spike animó a la audiencia a repetir su nombre, “Keith, Keith, Keith” a lo que todo el mundo respondió y el teclista nos dedicó unas notas guapas de su instrumento sonriente que se le pasó cuando Spike comentó que después del concierto Keith nos invitaba a tomar copas. El desarrollo del show fue perfecto, más movimiento cada vez con unos bailes con el micro por parte de Spike que molaban mucho y que no entiendo cómo lo tenía tan calculado que no dio a nadie (aunque pasaba el largo pie por encima de las cabezas de los guitarras, de las primeras filas y no daba al techo, qué crack). Para luego una de las veces golpearlo para ponerlo bien pero le dio con la patita mala poniendo un careto de dolor que me llegó hasta a mí. Entre la cojera, cada vez más evidente, un poco lo pedo que se estaba poniendo y la intensidad del show, Spike fue a más y más, qué gusto ver a alguien pasarlo bien. El resto de sus compañeros le dejan libre para que haga lo que quiera, a su bola, ellos bastante tienen con los perfectos ritmos, muy repetitivos también, llenos de intensidad pero con unos potentes riffs o sentimientos llenos de melodía como en el intensísimo “Mother Mary”, qué bonito acompañando el tema Spike con el rosario que llevaba del cuello. Después de este melodioso y suave tema, Spike comenzó a lanzar el grito de los cowboys, Yihaaa!!!!” – con voz aguda y chirriante para dar paso a un tema más rápido de cortes un tanto countries, todos a saco y todos nosotros a disfrutar como locos agradeciendo con su pícara sonrisa a todos por mantener el espíritu del Rock n Roll con The Quireboys… y otra vez su semi-sleazy marchoso vacilón que dio paso a “Rock n Roll”, qué caña. Ïbamos a más y más en intensidad y en marcha loca cuando otro temazo, “Seven o’Clock” con Spike en la harmónica, qué sonido, qué gozada. Ya habíamos llegado en un pis pas a la hora de concierto pero era evidente que ni ellos se querían ir y nosotros menos de que se largaran, no estaba muy claro de que el concierto durara mucho porque Spike iba arrastrando la patita por el escenario pero volvieron al nada, con Spike con ropa distinta (otro chaleco en color Burdeos) dejando a Keith, su teclista, que nos regalara unos minutos de suave y maravilloso piano para dar paso un desgarrado, intenso y melancólico “I don’t love you anymore”, más directo imposible con toda la sala acompañando a la banda en los coros, qué bonito pero es verdad que ahí ya la voz de Spike estaba como su botella, un tanto vacía pero bueno, daba igual. Después de reivindicar sus raíces británicas – de Newcastle casi todos y su bajista (clavado a Cliff de AC/DC pero en moreno Yus for Men y más alto) que es de Londres y habla en cockney – una cosa rara que no se entiende , bromeó Spike para pasar a los dos últimos temas cerrando con un alocado “Sex Party”, intensa, fantásticamente marchosa y dejándonos a todos los presentes contentísimos cuando se fueron a las 23:05. Como una hora y media de conciertazo se dieron THE QUIREBOYS, cojo, no cojo, cantando way, afónico o lo que sea – fue tremendo. Lástima que no durara más pero fueron a saco y todo el mundo salió encantado con ellos. Genial. Su setlist fue: Tramps and Thieves There she goes again Misled Too Much of a good thing Roses & Rings Whippin’ Boy Monalisa Smiled This is Rock n Roll Hey You Mother Mary Sweet 7 O’Clock I don’t love you anymore Sex Party   Crónica: rocio@metaltrip.com Fotos: Angel ZN