15/01/2014
Para entender lo sucedido la noche del 10 de Enero de 2014, hay que remontarse a finales de los 90, cuando una joven banda española arriesgó cantando en inglés y combinando el punk rock con el modelo musical de Nirvana. Hablamos de Dover, en su gira “Dover Comes to Me” y en su paso por Madrid.
Una generación creció con su música, temas que llegan al alma, y que viéndolos en directo te transportan a esa adolescencia que tan buenos recuerdos y aprendizajes nos traen. Por eso puedes pasar por alto su posterior transformación a Pop electrónico. Por eso han provocado un sold out en esta gira y por eso el concierto fue emotivo. ¿Por qué cambiaron? Algunos dicen que el tinte rubio fue el causante.
Desde primera hora de la tarde la cola ya era considerable, y como siempre, los cuerpos de fosforito se acercaron a facturar a costa de gente que no molestaba a nadie, pero bueno, ya sabemos de qué pié cojean, los que nos roban millones cada día y tienen dietas de 6000 € mensuales ahí están, sin ser molestados y partiéndose de risa entre ellos.
Con la sala abarrotada y un telón que tapaba el escenario, la expectación era máxima. Se notaba un espíritu nostálgico en el ambiente, del que te contagiabas fácilmente. Quien escribe hace tiempo que les pilló manía, pues su cambio radical de sonido e imagen no fue de mi agrado. Pero esta era una ocasión especial, tocaban sus temas cañeros y no podíamos perdérnoslos.
Un trato genial hacia la prensa, siempre hay que destacar esto, pues como bien sabemos, sino puedes verlo todo, aquí estamos para contártelo. Había invitados VIP, lo que provocó un foso pequeño y estrecho, pero nada podía empañar la noche que nos esperaba.
Caía el telón y La Riviera estallaba en júbilo. “Rain of the Times” abría la noche, y desde el inicio los rostros de la banda denotaban lo que quizás se les había olvidado: el Rock provoca esto. La electrónica seguramente dé más pasta, pero nunca vas a tener a una sala entera a tus pies, coreando cada tema, vitoreando y llorando de alegría en muchos de tus temas más legendarios. Sirva de lección.
Amparo sonreía sin parar, dirigiendo miradas y gestos a las primeras filas, síntoma de que no se han olvidado de sus orígenes y de que valoran la fidelidad de su público. Cristina la que más se movía, y viéndola sobre el escenario, uno sólo se puede preguntar “¿En serio no echabas de menos esto?”. Jesús reventando la batería, con lo musculado que está no sería raro que de un baquetazo derribara el escenario. Y Samuel…Samuel a su rollo, a esconderse en la melena y a dar tralla.
El primero de muchos discursos de la noche llegó con “La Monja Mellada”, donde Amparo se explayó para contarnos los pormenores de la creación de ese tema que despertó pasiones en la audiencia. Pero el momento “DJ” fue brutal. Más aún la explicación del tema. Es decir, les ofrecieron lanzar el disco en USA modificando el estilo de tocarla, dijeron que no, pero luego se transformaron al Pop Electrónico. ¿Abducción?
Los temas se sucedían, rápidos, cortos y muy básicos. Pero llegó “Serenade”. Es un clásico y lo que provoca en el público es único. Por temas como este Dover tienen algo especial, así que se dejen de experimentos, cojan las sensaciones de esta gira y saquen un nuevo disco, actual, pero con su sonido más clásico.
Momentazo para mí fue “Angelus”, pues este tema me transporta a cuando llegué a España, con apenas 19 años recién cumplidos, sólo y con ganas de comerme el mundo. Venir a Europa desde un país como Brasil siempre es difícil, y temas como este te llenan de fuerza para apretar el puño y seguir adelante, siempre haciendo pié.
La noche seguía a un ritmo trepidante, y con la enorme “Judas” daba sus últimos coletazos, en un concierto que resultó más corto de lo esperado, pero que supero las expectativas emocionales de los asistentes. Con notas básicas y temas de corte simple, lo mucho que levantó a la gente, y lo mucho que emocionó a más de uno. El nombre del grupo, en luces típicas de finales de los 80, fue un detalle que dio espectacularidad a un show algo corto en cuanto a parafernalia.
Dos temazos como “Devil Cames To Me” y “Loli Jackson” dieron carpetazo a una noche que para muchos será inolvidable, que para otros marcará una época y que para unos pocos será la confirmación de que poderoso caballero es don dinero.
El setlist de Dover fue:
Rain of the Times
Pangea
Spectrum
Four Graves
La Monja Mellada
Winter Song
DJ
Flashback
Push
Serenade
Far
Sea Witch
Angelus
Anacrusa
3 Cowboys
Nightmare
Judas
Sick Girl
Devil Came To Me
Loli Jackson
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Crónica y fotos: yalinku@metaltrip.com
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