Tenía cierta curiosidad para vivir en directo un concierto de Judith Mateo por las buenas referencias recibidas. Que mejor ocasión, que verla en acción con su banda presentando su quinto disco de estudio, titulado “Rock Is My Life”. Nunca es tarde si la dicha es buena.
Judith y su banda se subían a las exigentes tablas de una de las mejores salas para conciertos de Madrid, como es la céntrica Joy Eslava, con un público muy variopinto, de todas las edades y tipos, muchos de ellos amigos y familiares de la banda, que a la postre consiguieron una más que aceptable entrada, rozando los tres cuartos de su aforo.
Una puesta en escena sobria, donde destacaba la bonita batería de Pereira y la posición de cada uno de los músicos que actualmente forman la banda, sin ningún tipo de artificio, pantallas o atrezos. Acompañan a Judith, a las voces de Chuse Joven, la guitarra de Raúl Santana, los bajos de Iván Vázquez y que según anunciaban y así fue, tendría a José Carlos Molina de Ñu como invitado especial.
Con la siempre peculiar presentación del singular Vicente Mariskal y Mariano Muniesa arrancaba el concierto de Judith Mateo y su banda.
Muy rockeros salieron Judith Mateo y su banda, con “Sympathy For The Devil” de los Rolling Stones, con la propia Judith llevando el peso de la melodía con su violín, en lo que era el principio de la fiesta. Mal arranque, ya que Judith tuvo el problema de romper una de las cuerdas de su violín, con unos momentos de incertidumbre, parón y un poco de no saber qué pasaba, hasta que sus músicos continuaron sin la propia Judith, guiado por Chuse Joven, que tomó las riendas a parte de las voces coristas para guiar al resto de músicos y arrancar con “More than a feeling” de Boston, de su nueva obra, siempre maravilloso y que quedó algo deslucido hasta la vuelta al escenario de Judith, pero quedó algo raro por el silencio del inicio. Todo se olvidó al hablar Judith que se presentó para anunciarnos que iban a hacer un repaso a su discografía y presentar su tema “Kashmir” de los propios Led Zeppelin, otro de los clásicos indispensables del Rock, como el clasiquísimo “Smoke On The Water”, que obviamente levantó a los más metaleros y Judith demostró que con su violín también puede crear gran feeling con los más rockeros con sus notas más melódicas.
Llegaba la hora de bailar, con “Lark In The Morning”, con un ritmo más festivo y bailable que animó a la gente, una tanto estática hasta ese momento. Daba gusto ver a Judith siempre sonriendo y cercana a su gente, llevando el peso escénico donde solo en algunos momentos Chuse Joven o el guitarrista Raúl Santana dieron el paso adelante para tomar mayor protagonismo.
Llegaba una serie de temas más lentos y melódicos como “Bring Me To Life”, versión de Evanescence que incluyó en su álbum “Celebration Days”, que intercaló con “Thunder”, su visión del “Thunderstrack” de AC/DC, que obviamente es fácil para la gente y que finalizó con “Nothing Else Matter” de Metallica, que siempre es un placer volver a escuchar en directo y que Judith Mateo interpretó con gran gusto y elegancia.
No había tiempo para reponernos, ya que continuaban con otro clásico, clásico, “Dust In The Wind” incluido en su álbum “Ashes”, y su particular revisión de Kansas, que puso los pelos de punta a muchos con las emotivas notas del violín de Judith y donde por primera vez Raúl, el guitarrista, se lanzó a tomar el centro del escenario.
Volvía el rollo más festivo, y bailongo con “The Irish Washerwoman” más folky y rápido para los que les gustan los ritmos más festivos. Judith comentó que había olvidado la toalla en casa y tenía que utilizar algo parecido a un trapo de cocina, que le había dejado el personal de la sala, para secarse el sudor. Llegaba el turno de presentar a su elegante invitado, que no era otro que José Carlos Molina de Ñu con su flauta, que acompañó a la banda en cortes como “X-sto”, “De Fiestas” y el clásico de Ñu “El Flautista”, para delicias de los más clásicos con un Molina tomando el micro en un lujo de colaboración.
Tras la salida de Molina, Judith volvió a tomar el micro y presentó a los músicos que le acompañaban en esta noche tan especial, antes de arrancar con un tema más actual “Basket Case”, incluida en su último disco y que es un tema original de Green Day, más actual y accesible. No podía faltar el “Sweet Child Of Mine” de Guns N’Roses, impecable en su ejecución hasta el solo de guitarra un tanto variado del original, para disgusto de algún seguidor de los americanos que pululaba por la Sala. Continúaban con otro tema incluido en su último disco, llamado “Cotton Eye Joe” de Rednex, más Country y con un aire más Folk americano.
Quedaba el final de fiesta, con otro recurso a una versión, además de AC/DC, “Highway to Hell”, que levantó al personal y le dejó con ganas de más, pidiendo un bis que vino rápido con el single de su último trabajo “Rock Is My Life”, que es un corte propio, animado, positivo y accesible, perfecto para cerrar y terminar con Judith tocando su violín entre la gente y su público.
Un concierto entretenido y variado, para todos los públicos y muy apto para acercar al Rock a las nuevas generaciones, donde son las versiones son las que llevan el peso mayor. Judith sabe dar el toque personal a todas las canciones y tendrían que tratar dar algo más a parte de música, ya que el resto de músicos pueden sumar al espectáculo también.
El set list de Judith Mateo fue:
- Sympathy For The Devil
- More Than Feeling
- Kashmir
- Smoke On The Water
- Lark In The Morning
- Bring Me To Life
- Thunder
- Nothing Else Matter
- Dust In The Wind
- The Irish Washerwoman
- X-Sto
- De Fiestas
- El Flautista
- Basket Case
- Sweet Child Of Mine
- Cotton Eye Joe
- Highway to Hell
- Rock Is My Life
Hemos publicado más fotos del concierto de Judith Mateo en nuestra página de Facebook, pincha AQUÍ.
- Crónica: javier@metaltrip.com
- Fotos: olga@metaltrip.com








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