Once canciones de un disco donde la banda de origen sueco Arch Enemy, como bien expresa el título “Blood Dynasty”, son todos ellos, temas que forjan una dinastía musical, y estableciendo al grupo como uno de los claros referentes del heavy metal extremo. Dejando claro que ni los sucesivos cambios de integrantes acaecidos dentro de su historia musical son impedimentos para seguir triunfando, forjando con este disco su leyenda como banda. Si hablamos de Arch Enemy, tenemos que hablar de su cantante, Alyssa White-Gluz, quien desde que entró en la banda en 2014, aportando su propio estilo, ha dotado al grupo de una identidad propia, sin perder la intensidad que le caracterizaba como grupo en sus inicios. Demostrando a lo largo de los años una evolución musical en sus letras, y dotando al grupo de una personalidad propia dentro del amplio mercado musical del heavy metal. Con este último trabajo, el duodécimo álbum de estudio como grupo, Arch Enemy ya se consolida como una de las grandes bandas dentro de su género.
“Dream Stealer” es el tema que abre el álbum, su inicio orquestal nos hace pensar estar delante de una canción de más dirigido hacia lo melódico. Pocos segundos basta , para que musicalmente cambie de ritmo a otros más rápidos, donde la voz de Alyssa White-Gluz en ningún momento baja en intensidad. Ciertos momentos de ritmos melódicos podemos escuchar llegando a su estribillo, que se vuelve contagioso. Un sonido vertiginoso para una letra que describe la rabia ante esas personas que intentan boicotear tus sueños, dejando claro el mensaje de hasta donde llega la manipulación de esos ladrones de sueños. Sin perder rapidez en su ritmo, “Illuminate the Path” llega con mucha energía e intensidad, para un himno llamado a resistir. Bien es cierto que en algunas partes de la canción cambia a tonos más melódicos, principalmente en su estribillo, donde un solo de guitarra es el que aporta ese punto de calidez a la extrema velocidad de su ritmo.
Marcado el destino en la anterior canción, toca poner en pie y caminar. “March of the Miscreants” es el himno perfecto de acompañamiento. Todos los instrumentos en perfecta sincronización van marcando el ritmo de la marcha, iniciada por la batería que suena con potencia y bastante energía. Alyssa es esa voz que los pasos en el camino. Con un rumbo ya marcado hacia el destino, “A Million Suns” nos invita durante este trayendo al agradecimiento, y a siempre observar la belleza de lo que nos rodea. A una simple escucha su letra puede chocar con el ritmo vertiginoso que nos ofrece Arch Enemy, pero aunque el tono pueda resultar agresivo, una vez interiorizado el sentido de la misma, no puedes evitar sonreír ante su escucha. Estamos marcando que en este trabajo las canciones son claramente himnos. “Don’t Look Down” desde los primeros segundos sentimos la ira y rabia en su sonido, ritmo rápido para una canción en continua lucha contra la adversidad, y de resistencia frente a las críticas. El tema es una invitación a mantenerse firme, a pesar de las envidias, el juicio y la presión de los demás. La batería es la marca el sonido martilleando en la cabeza continuamente, con un cierto alivio al llegar al estribillo, pero sin perder la constante presión, fiel reflejo de la crudeza de su letra.
“Presage” es una pieza de corte instrumental de pocos segundos que funciona como un respiro antes la tensión de los temas anteriores. Ritmos de guitarra en parece en formato acústico, introducido previamente por el sonido de un solitario violonchelo que invita a una calma momentánea. A partir de “Blood Dynasty”, el ritmo en las melodías deja de ser rápido, para pasar va ser más armonioso, sin perder potencia. Todo ello para lanzar un mensaje sobre la autodestrucción de la humanidad, y de las consecuencias inevitables de nuestras acciones . En “Paper Tiger” la canción vuelve a ser rápida, aunque su melodía ni se siente tan extrema como las del principio, pese a la guturales de Alyssa White-Gluz. Un ritmo ideal para hablar de cómo enfrentarnos a nuestros miedos internos, y una lucha contra nuestra propia negatividad. Que al final esos temores pueden parecer poderosos, y al final no lo son tanto.

Con “Vivre Libre” nos encontramos ante la canción más rara del disco, una particular versión de un tema de la banda Blapheme. Lo que más sorprende es descubrir la faceta más melódica de Alyssa White-Gluz demostrando su talento vocal fuera de las voces guturales. Musicalmente puede parecer un tema de sonido delicado, y tono suave, pero sin perder la fuerza del álbum. “The Pendulum” encontramos por el ritmo de sus guitarras ante tema que suena a power metal, siendo estas l protagonistas en toda la melodía. Estamos ante un canción que nos habla sobre el paso inevitable del tiempo, y de la fugacidad de la vida. El sonido de las guitarras se balancea en ese péndulo oscilando entre la melodía. “Liars and Thieves” es el tema que cierra el disco que resulta ser una canción que funciona como resumen a la temática general del álbum. Es un tema que soporta todos los ritmos, desde los más melódicos, hasta los más extremos. Todos ellos para expresar la rabia, la ira y la lucha contra la adversidad, el engaño y la traición, enfatizando la importancia de resistir y superarse.
TrackList
- Dream Stealer
- Illuminate the Path
- March of the Miscreants
- A Million Suns
- Don’t Look Down
- Presage
- Blood Dynasty
- Paper Tiger
- Vivre libre (Blasphème Cover)
- The Pendulum
- Liars & Thieves
Review: geles@metaltrip.com




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