Al día siguiente, sábado, 8 de Marzo 2008, nos tocó desayunar corriendo porque iban a salir una de las bandas españolas más prometedoras y con una fenomenal proyección internacional, los Angelus Apatrida. Estupendos, cañeros, una tralla de la buena. Hacen un thrash de lo más elaborado, cantando en inglés y sin dejar descanso, muy bien. Lo malo fue que dejó de funcionar el bajo pero daba igual, tenían al público súper entregado y aunque tuvieron un intento de abandonar a unos 20 minutos de actuación, a petición de los que estábamos allí siguieron finalizando su actuación y dejando a todo el mundo muy contento. Eso sí, no hacían nada más que hacer marketing de sus camisetas, discos, etc pero todavía los estoy buscando. Las camisetas que he visto (no en este festival), están la mar de logradas y son preciosas. Un aplauso a estos chicos que se merecen lo mejor. ![]()
Luego vino el clan del bosque, o sea, los Korpiklaani. Qué risa, qué bailes, qué bien. Abrieron su actuación con su famoso “Wooden Pints” y desde los primeros acordes empezaron los empujones y saltos, es decir, se habían ganado a la gente, que es España no es muy difícil y rápido empieza la Fiesta. Estuvieron bastante simpáticos (a excepción del acordeonista, pero el día que sonría saldrá en los periódicos), se movieron todo lo que pudieron, pidieron de beber al público y nos hicieron pasar un rato súper divertido. Lo que dejó bastante pasmado al personal fue la interpretación de Jone de un tema en lapón cantado a capela que sólo fue del agrado de los dioses vikingos y lo mismo ni eso. Cuando tocaron el “Beer Beer” se montó la de Dios, todo el mundo bailando y saltando como locos. Muy bien. Luego fueron de los pocos que se mezclaron con el público, estuvieron la mar de simpáticos, firmando, haciéndose fotos con todo el mundo y aceptando todo líquido que les daban. El bajista unas horas más tarde no sabía dónde estaba su bosque pero había descubierto la grandeza de los vinos de la tierra. El guitarra, Cane, se lo pasó en grande y fijo que se lleva muy buen recuerdo de Atarfe a la vez que una resaca importante.




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