Nueva cita con el Metal en Madrid y esta vez era de las importantes, los polacos Behemoth visitaban la Sala La Riviera de Madrid con su Ecclesia Diabolica Evropa 2019 Tour, acompañados por los suecos At The Gates y los norteamericanos Wolves In The Throne Room.
Solo con ver el ambiente en los bares de los alrededores de La Riviera se prometía una cita importante con la colaboración de un público procedente de muchos rincones de España para vivir este concierto con un trío de bandas diferentes entre si, pero perfectamente complementarias en un cartel de Metal Extremo.
El ambiente en la Sala La Riviera era importante desde la apertura de puertas y más cuando se anunciaba la salida de los Wolves In The Throne Room a las 19:15h, muy temprano, por lo que no había tiempo a muchas dilaciones.
Con un escenario prácticamente oscuro y con poco espacio para moverse, ya que había tres baterías instaladas sobre el escenario.
Los Wolves In The Throne Room salieron al escenario, con casi todos los integrantes, cada uno con una botella de vino en la mano, mostrando aptitud antes de descargar los pocos minutos que iban a tener para su show, que iba a estar centrado en su último disco “Thrice Woven”, del que interpretarían tres temas.
La sala tenía un olor especial a incienso que impregnaba todo en la sala cuando los primeros acordes de la envolvente “Angrboda” empezaba a sonar con las guitarras de Kody Keyworth y de Nathan Weaver marcaban un tétrico ambiente, con una iluminación en el escenario tenue acorde con la música, que aún no lograba conectar con un educado público atento a las evoluciones de los hermanos Weaver y su banda, que en esta ocasión tenían un bajista y una teclista como músicos de directo acompañándoles.
Nathan Weaver trató de contagiar al público con sus movimientos y gestos al arrancar “The Old Ones Are With Us”, que volvió a darnos una propuesta musical bastante diversa, dentro de la tranquilidad inicial, casi íntima a una mayor intensidad y oscuridad musical, unas atmósferas cargadas y densas, que varían en intensidad, con una melodía de las guitarras que envolvían todo el ambiente, cosa que aprovechaba el guitarra y vocalista Nathan Weaver, que trataba de ir levantando a un público que respondía con headbanging y gestos de aprobación a lo que escuchábamos desde el escenario.
Un sonido que estaba siendo bueno para Wolves In The Throne Room, que salían del escenario y volvían rápidamente para interpretar su tema “Born From the Serpent’s Eye”, que abría su último álbum, otro tema de más de nueve minutos que nos hizo pasar otra vez por diferentes atmósferas e intensidades musicales, desde partes más lentas cargadas de intensidad, a partes de un Black más primigenio donde primaba la velocidad, pero siempre dentro de su rollo ambiental, con los riff de guitarra más intensos que esta vez si ya levantaron a una mayor cantidad de público que seguía con mayor intensidad el concierto de los norteamericanos.
Buena piedra de toque para arrancar la velada, con el Black Metal Atmosférico de Wolves In The Throne Room, que fueron de menos a más en su concierto y nos dejaron con ganas de más y verles en un show más completo.
Con At The Gates de repente se hizo la luz. De las tinieblas de Wolves In The Throne Room pasamos a un escenario totalmente iluminado, con mayor espacio para desenvolverse, paneles laterales de la banda y con una enorme batería justo en el centro del escenario, los suecos, una de las bandas precursoras del Death Metal Melódico eran los siguientes en tomar el escenario de la Riviera tras sonar su intro “Der Widerstand”.
Capitaneados por un activo Tomas Lindberg, At The Gates pusieron la nota más dinámica y agresiva con su Death Metal más clásico y melódico, temas a toda velocidad desde la inicial “To Drink From the Night Itself”, que ya fue acompañado por los cánticos de un público deseoso de Metal Extremo.
Con un show basado en los temas de su último álbum “To Drink from the Night Itself” y los de sus trabajos clásicos “At War With Reality” y “Slaughter of the Soul”, justo los temas que arrancaron su show los suecos cambiaron radicalmente la propuesta musical y de lo más intimo y ambiental, pasamos a lo más agresivo y dinámico.
Si con “Slaughter Of The Soul” el publico ya se enganchó con Tomas Lindberg y los suyos, lo mismo sucedia con “At War With Reality”, la intensidad y luminosidad de la iluminación nos permitia ver a la perfección lo que iba sucediendo en el escenario, con un vocalista que no paró un instante en su posición, como es habitual en el, con su singular voz.
Los gestos para pedir la complicidad y la colaboración del público fueron constantes, e incluso se atrevió con algunas palabras en castellano.
Con uno de los temas nuevos, el dinámico “A Stare Bound in Stone”, ya se vio algún tímido pogo y una banda entregada para la causa, con la ayuda de un sonido de lo mejor y en su justa medida. Se fueron sucediendo clásicos como “Cold”, con temas nuevos como “Daggers of Black Haze” más elaborado y envolvente, con un trabajo excelso a las guitarras, como en todo el concierto de Martin Larsson y Jonas Stålhammar, al que le vimos más activo y participativo que en otros conciertos.
Un poco de pausa cuando salen del escenario y escuchamos de fondo “El Altar del Dios Desconocido”, que anticipa la salida en tromba con “Death and the Labyrinth, donde vuelve al ritmo más frenético, acompañado por un público entregados con sus palmas en los momentos más melódicos, en uno de los puntos más calientes del concierto hasta el momento.
Más densa resultó “Heroes and Tombs” que nos presenta los riffs de guitarra más Heavys y que puso a romper cuellos a un público entregado con los suecos y su entrega, incluso algún valiente se atrevió a surfear por encima de nuestras cabezas. Tomas Lindberg pregunto ¿Estáis listos? Antes de arrancar con la frenética “Suicide Nation” que levantó por completo al personal y se llevó una de las ovaciones de la noche, como “The Book of Sand (The Abomination)” que seguía la línea agresiva y más dinámica de los suecos.
Tras abandonar unos instantes el escenario, quedaban dos de los temas clásicos de At The Gates, su “Blinded by Fear”, a toda velocidad, que contagió a un público que acompaño a la banda cantando en las partes más melódicas y los estribillos y que ganó al más escéptico con los suecos. El final del show venia con “The Night Eternal”, con un público entregado, con Thomas Linbeng encantado poniendo el micro a la gente y que nos conducía al cierre de concierto típico de At The Gates, donde los músicos van abandonando uno a uno el escenario abandonando sus instrumentos.
At The Gates es un seguro en un concierto con su propuesta Death Metal melódico, que convenció al público madrileño y que dejó el ambiente propicio para la salida de la banda de la noche que no eran otros que los polacos.
Los técnicos de Behemoth tomaron el mando y tras vaciar el escenario, un telón cubría la visión al escenario. En el foso la seguridad se incrementó con personal propio de Behemoth, curioso cuanto menos y más cuando durante el concierto pudimos ver desde cerca a su seguridad siguiendo las evoluciones del público atentos a cualquier movimiento sospechoso en el público.
Con los acordes de la intro “Solve” arrancaba el espectáculo, si digamos esa palabra porque un show de Behemoth en la actualidad es un espectáculo centrado en la figura venerada de Nergal, que es el alma y el director del grupo.
Una gira que viene para presentar en directo los temas de su último disco “I Loved You at Your Darkest”, que fue parte principal del set list del concierto.
No faltaban la pantalla de fondo con las proyecciones, plataformas que utilizaron los músicos en muchas ocasiones, cañones de humo, bengalas, los pies de micro, las ropas y sus cambios durante el concierto, las máscaras, una imponente batería y un sonido espectacular, que acentuaba la grandiosidad y la épica de los temas de Behemoth.
La bajada del telón al ritmo de “Wolves ov Siberia”, uno de los nuevos temas de Behemoth, arrancaba el espectáculo con un la pantalla proyectando la imagen del Trivmviratvs, con una especie de columnas de fuego, cañones de humo cruzados simulando cruces invertidas, un sonido espectacular y con Nergal, Orion, Seth e Inferno con sus máscaras y llevando a cabo toda la secuencia de poses trabajadas y estudiadas, ante un público entregado de arranque siguiendo con mucha atención todas las proclamas que lanza Nergal, que en la actualidad es el patrón de la oscuridad y del Metal Extremo.
Un arranque espectacular, que continuaba con su ya más clásico tema “Daimonos” de su álbum de su álbum de 2009 “Evangelion”, al que seguía su más reciente “Ora Pro Nobis Lucifer” con Nergal con antorcha en mano y un público siguiendo la música con los brazos al aire, donde volvió a aparecer las columnas de fuego y el humo para dar mayor teatralidad al ambiente.
Orion y Seth se vienen al centro del escenario para arrancar con la interpretación de la actual “Bartzabel”, con Nergal enfundado en su mitra de obispo de la oscuridad que hacía la delicia de los seguidores de la banda polaca.
La pantalla seguía proyectando imágenes y los grandes temas de Behemoth se iban sucediendo sin tregua, con una brutalidad en directo difícil de igualar. La teatral puesta en escena “Ov Fire and the Void”, mostraba otra vez las columnas de humo y como tienen trabajado los movimientos en el escenario.
Nergal se dirigía al público antes de arrancar con “God = Dog”, uno de los temas destacados de su nuevo lanzamiento y que anticipaba a su clásico “Conquer All”.
“We are Behemoth from Poland” interpelaba Nergal, reivindicándose a ante un fervoroso público que lo adora. Mientras tanto, los temas más recientes como “Ecclesia Diabolica Catholica” se iban intercalando con los más clásicos, como ese “Decade of Therion”, que tiene aún ese sonido tan primigenio de cuando fue creado.
El concierto iba avanzando, con la gente participando del show y más se contagio con los demoniacos riffs de “Blow Your Trumpets Gabriel” que es la música que te imaginas al llegar al infierno y levantó a la sala, con Nergal como director de orquesta.
“Slaves Shall Serve” sonó brutal, como “Chant for Eschaton 2000” que iba llevando al éxtasis a más de un@ entre el público y que anticipó la salida de la banda para volver de nuevo al escenario para recuperar su clásico “Lucifer” y sus demoniacos riffs, con una iluminación que simulaba los colores del infierno y que termino con una gran ovación de un público enfervorizado y con Nergal tirando su guitarra a su técnico.
Otra salida del escenario con un puente instrumental y el espectáculo iba a terminar con “We Are the Next 1000 Years”, otro de sus temas actuales, en la línea musical brutal de los polacos, con la banda recuperando sus máscaras, con Orion con un sombrero tribal de plumas, con una propuesta solemne e infernal, muy demoniaca.
Con las PAs proyectando la despedida “Coagvla”, con la banda simulando una batukada al frente del escenario, se acabó el concierto de una banda que aporta un show brutal de sonido, efectos de humo, pirotecnia, canciones, puesta en escena, show trabajado pero realmente un show de poco más de setenta y cinco minutos es muy escaso para una banda que aspira a ser una de las grandes, deben ser más generosos y tratar de ofrecer un show más extenso.
Hemos publicado más fotos del concierto de Behemoth, At The Gates, Wolves in the Throne Room en la Sala La Riviera de Madrid en nuestra página de Facebook.
- Crónica y fotos: javier@metaltrip.com


















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