En una agradable tarde de sábado, con las calles del centro de Madrid completamente abarrotadas de gente, nos dirigimos a la céntrica y siempre peculiar Sala Taboo para vivir en primera persona el concierto de los norteamericanos Black Tusk, bien acompañados como vimos por los holandeses Herder.
Llegamos justo a la Sala Taboo, con un equipo de seguridad efectivo y un tanto particular que nos llamó la atención. Entramos a la Sala y ya había arrancado el concierto de los holandeses Herder, que eran los encargados de abrir la velada. No había mucho público para vivir el concierto de las dos bandas. Calculamos unas cuarenta, cincuenta personas, demostrando una vez más la sobre saturación de programación y la nula apuesta del público por las bandas menos masivas.
De primeras, nos llamó la atención el desparpajo de su vocalista Ché, que se encargó de acercar al público a las primeras filas y enganchar al personal con la propuesta musical de Herder, lo que hay que apuntárselo de primeras a su trabajo y de segundas a la intensidad musical de la banda. Ché, con movimientos y dinamismo recordaban a Barney de Napalm Death, era el portavoz de esa intensidad musical de Herder, con una banda que se manejaba a la perfección con los riffs de guitarra más intensos, la intensa y precisa base rítmica y con mucha entrega sobre el escenario, sobre todo de los guitarras JB y Jeroen.
Tras poner Ché a la mayoría del público junto al escenario, la sucesión de fuertes riffs contagió a un público que se entregó a la propuesta musical de Herder. Temas de todos sus trabajos discográficos, como la inicial “Fernweh”, perteneciente a su primer álbum de estudio como el repaso a su álbum “Gods”, con el tema que da nombre al trabajo y “Stab”. Temas rápidos pero intensos donde Herder no se dieron tregua, los fuertes riffs, las melodías intrincadas y las distorsiones se apoderaron de la sala Taboo.
Incluso con un tema más denso y más cercano al Doom como “Feet Eager To Run To Evil”, el público se entrego a la cadencia de las guitarras y la crudeza en la voz de Ché. Llegaba el momento de repasar los temas de su último álbum de estudio, “Fergean”, del que escuchamos tres temas rápidos e intensos, donde la melodía que marcaban los riffs de guitarra llevaban el peso de la melodía como en “Grand Precipitations”, con las voces más oscuras y siniestras, más distorsiones y uno de los momentos de la noche por su fuerte intensidad. “Everlasting Pace” más envolvente y cruda o “Radiating Silence” más cruda cerraron la presentación de sus nuevas canciones.
Todo iba muy rápido e intenso, con unos Herder que habían conseguido el objetivo de las bandas teloneras de enganchar y calentar al público para la banda principal. Para el final dos temas suyos más clásicos como la intensa “Sons Of Thunder” y las distorsiones de “Wasted”, que puso fin de forma precipitada a su intenso y divertido concierto, poniendo el listón muy alto para el concierto de Black Tusk.
El set list de Herder fue:
- Intro
- Fernweh
- Gods
- Stab
- Feet Eager To Run To Evil
- Grand Precipitations
- Everlasting Pace
- Radiating Silence
- Sons Of Thunder
- Wasted
Un cambio rápido de escenario, incluida el kit de batería y era el turno del concierto de los norteamericanos Black Tusk.que venían a presentarnos su último trabajo “Pillars of Ash” y hacernos disfrutar de su Sludge Metal, interpretado con fuerza, garra energía y a toda velocidad. El trío americano eran los cabezas de cartel y curiosamente en el arranque de su concierto había menos público que con los holandeses Herder.
Black Tusk no dejan indiferente a nadie cuando se suben al escenario y esta ocasión no iba a ser diferente, interpretando los temas casi sin pausa ni respiro, con un ritmo frenético, rápidos, incisivos, potentes y demoledores.
La banda eligió para comenzar su “Embrace the Madness” de su segundo disco “Taste the Sin” donde ya vimos a la banda derrochando actitud, destacando el papel de James May a la batería que además de ser muy protagonista a la voz, con mucha garra , rabia y energía, siendo un gustazo verle tocar.
Tras la toma de contacto y la presentación de la banda por parte de Andrew Fidler en perfecto castellano continuaron con “Enemy of Reason”, de su anterior trabajo “Tend No Wounds” donde el publico ya se comenzó a mover un poco, aunque la verdad es que estuvo parado, escuchando y mirando a la banda muy concentrados en gran parte del show, como vimos en “Set The Dial”, donde destaco la base rítmica y las voces, “God’s on Vacation” de su ultimo trabajo, con Fidler protagonista a la voz y un ritmo algo más contenido, “Born of Strife” también de su nuevo trabajo, con una batería rápida y Corey Barhosrst estupendo a la voz.
El ambiente de la sala se iba animando poco a poco, con el publico algo más activo en la parte final del show, disfrutando muchísimo de cortes como “Iron Giants”, “Vultures Eye”, “Leveling” con Corey y Fidler dándolo todo a la voz, muy compenetrados, para llegar al final con “Seeing Visions” donde la guitarra es la protagonista, para cerrar con “Beyond The Divide” y “Bring Me Darkness” tras tomar un pequeño respiro y con el publico bastante animado.
Un buen concierto de una banda que siempre lo da todo en el escenario, con mucha fuerza, garra y energía, una pena que el publico estuviera tan parado, ya que la banda merecía mucha más respuesta por parte del personal.
El set list de Black Tusk fue:
- Embruce The Madness
- Enemy Of Reason
- Set The Dial
- Gods On Vacation
- Born Of Strife
- Mass Devotion
- Crossroads and Thunder
- Desolation in Endless Times
- Iron Giants
- Vultures eye
- Instrumental
- Leveling
- Seeing Visions
- Beyond The Divide
- Bring me Darkness
En nuestra página de Facebook puedes ver más fotos del concierto de Black Tusk y Herder en la Sala Taboo de Madrid.
- Crónica: gema@metaltrip.com
- Fotos: olga@metaltrip.com












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