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Crónica: 1º Día Party San Open Air
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Crónica: 1º Día Party San Open Air

25/08/2026 0 Comments
49 minutos atrás
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Iotunn

La velada del primer día se abrió con la actuación de Sarcator y 200 Stab Wounds, a quienes no pudimos contemplar en su totalidad, aunque si hubo tiempo para contemplar el show de Iotunn, referentes del power progresivo danés. Siendo la tercera vez de contemplar al combo artístico desplegar su aura de misterio musical, se puede alegar que Iotunn no deja de crecer en reputación y expectación social. Realizando un concierto potente y repleto de sorpresas, la escueta puesta en escena no empañó una actuación perfecta que hizo a la gente sentir el poder musical de su estilo compositivo.


Con el genial anonimato vocal por bandera y dispuesto a no dejar caer los ánimos heavys en el festival, Iotunn volvió a mostrar su faceta melódica detrás de una estética bastante ruda. El público respondió, en gran medida, al espectáculo desplegado con el seguimiento de los coros y cabeceos al ritmo de unas canciones de dilatada duración, pero con una intensidad formidable. Casi una hora de tiempo fue suficiente para que Iotunn se siguiera consolidando como una de las promesas extremas de Dinamarca, dejando un sabor musical perfecto con motivo de ir entrando calor en el Party San.


Misery Index


Los amantes del metal/rock extremo, en su vertiente más mortífera, tuvieron una grata sorpresa al comienzo del festival germánico. Los moshpits querían hacerse ver, las melenas deseaban saltar por los aires y las laringes no tardaron en dilatarse cuando Misery Index y Sadistic Intent dedicaron su tiempo artístico a recrear una atmósfera old school añorada en la actualidad. En primer lugar, el cuarteto de Maryland, Misery Index, demostró sus dotes de movimiento social en una ejecución impecable de letalidad compositiva con muchos toques grind.


Incitando a la locura espiritual, la aguda cordofonía acabó siendo toda una apisonadora en directo. Ya fueran ritmos en tremolo o insanos solos, Mark y Darin mantuvieron la entereza mental para ser los adalides del frenesí general. No muy atrás quedó la desarraiga voz de Jason, quien también avivó la inestabilidad psicológica mediante unos toques bajistas sólidos en acompañamiento grave. No hizo falta el uso de tonos guturales, pues Misery Index posee la calidad necesaria para enseñar que la música extrema no siempre requiere recrudecer la garganta al límite. Al igual que el resto de bandas de todo el festival, la actuación se hizo muy breve, incluso con un selecto repaso a la discografía que impresionó a los asistentes del festival. A quienes buscan el equilibrio del metal/rock con ciertos exabruptos inesperados, Misery Index es la mejor opción!


Sadistic Intent


En contra de cualquier pronóstico y con casi cuarenta años de trayectoria profesional, resulta inverosímil que la leyenda de Sadistic Intent no posea ningún album de estudio en su palmarés. Múltiples EPs y Demos de producción básica, Compilatorios de calidad suprema y muchas colaboraciones… El caso de los hermanos Cortez es la historia viva de la resiliencia al olvido que muchos otros grupos han sucumbido. Ante un público ansioso de contemplar a una leyenda americana del underground en acción, Sadistic Intent se convirtió en la atracción principal de una violencia general encaminada a glorificar el arte clásico de la vieja escuela.


Ritmos frenéticos y mucha actitud hostil, sonidos nostálgicos capaces de remover la conciencia social, estética más heavy que una patada en la ingle… Porque aún faltaban bandas por ver en la jornada inaugural del Party San, que si no, el cuarteto angelino habría arrasado la expectación en directo sin apenas esfuerzo! Digno de mencionar es la pasión que cada artista impregnaba a su rol interpretativo, creando un ambiente fantástico de brutalidad total que tardaría en repetirse después. En plena sinceridad, Sadistic Intent mereció algo más de tiempo extra, pues con el fanatismo palpable a cada canción, se hubiera conseguido hacer que la leyenda americana grabase un hito singular en tierras germánicas.


Todomal


Debido a la enérgica descarga experimentada con Sadistic Intent, la visualización del segundo escenario en la búsqueda de la calma resultó en un encuentro patriótico. En el pasado Dark Easter, los manchegos Todomal tuvieron la mala suerte de muy poco público debido al solapaje de actuaciones simultáneas. La situación pasada se remedió, en gran parte, durante su concierto en el Party San. Incluso con el poco tiempo ofrecido de show, la gente otorgó su favor al atmosférico estilo musical que la banda desarrolló con su habitual espiritualidad doomer.

Con la reciente incorporación al elenco de Season of Mist y el nuevo disco lanzado un mes antes, Todomal ha terminado de consolidarse como una banda entregada al crecimiento del metal/rock nacional. Con Wildman realizando una excelsa labor vocal en concomitancia guitarrista, sus compañeros también tuvieron sus momentos de gloria. El caso más notable fue el teclado de Cecilia, quien quedó en las sombras en el Dark Easter. Justo al contrario, aquí se lució cual artífice de grácil apoyo. Haber faltado a la cita de Todomal hubiera sido una falta de respeto al ámbito nacional, más dando cuenta de una experiencia sensorial perfecta que provocó un fervoroso aluvión de aplausos y ovaciones al final.


Schirenc Plays Pungent Stench


Las disputas por la autoría artística se han convertido en un controvertido tema dentro del metal/rock, pero no es un impedimento total en el disfrute de bandas que han revolucionado la industria extrema. En Austria, el trío de Pungent Stench supuso una revolución en el death europeo de los noventa al combinar la música extrema con toques de humor. El paso del tiempo ha hecho múltiples cambios en la formación, a lo cual se han quedado residuos que intentan mantener el legado musical vivo. Aquí entró el reputado guitarrista de la banda Martin «Don Cochino» Schirenc, quien junto al bajista Jacek «Pitbull», interpretan temas de la legendaria banda con motivo de reivindicar el deleite clásico. Quizás no fuera del gusto general o hubiera muchas reticencias a la imagen ofrecida, pues el público quiso centrarse más en la música que el grupo en sí.


Es decir, Don Cochino sigue siendo una máquina imbatible en el dominio guitarrista, otorgando una masterclass impresionante. Incluso rozando la sexta edad, mantiene un espíritu juvenil encomiable. Sin embargo, el contraste llegó con la escasa actitud escénica de Pitbull, tocando el bajo a secas y nada más. Tampoco se espera una gran dosis de dinámica personal, pero los vaivenes enclavados y ciertos gestos de satisfacción no convencieron al aspecto social, el cual se interesó más por Don Cochino y su ejecución cordófona y vocal junta. Se tocaron muchos temas de los primeros discos, dejando espacio para otros cortes modernos y siempre bajo ese manto humorístico que glorifica el arte original de Pungent Stench como influencia viva del metal/rock mundial. Por lo demás, la gente quedó a gusto de la actuación recibida, llegando a corear muchas de las canciones a la vez que la instauración de moshpits varios.


Lamp of Murmuur


La inesperada caída de los thrashers Desaster fue un duro golpe para el festival, de modo que algún grupo debía venir al rescate del hueco vacío. En total anonimato, el combo blacker de Lamp of Murmuur apareció en escena como símbolo de reencuentro en el mundo de las artes oscuras. Como entrante previo a la actuación de Nergal y su proyecto raíz en Behemoth, hay que reconocer que Lamp of Murmuur quedó bastante adecuado en la tarea de recrudecer el festival en el atardecer. Entre corpsepaints, estéticas nómadas y sonidos vocales desgarradores, la blackeria clásica se hizo patente en un show del bien gusto general. Algunos dirán que es lo típico y se señalará la carencia de originalidad; no es la intención de Lamp of Murmuur!


Cómo proyecto personal del guitarrista Mark y relocalizado por alguna zona recóndita de Europa, el encuentro de fanáticos blackers culminó en una fantástica actuación que abrazó la noche entre ritos oscuros, evocaciones surrealistas y un clima digno del old school escandinavo. Aunque el sonido técnico se excedió en algunos pasajes por saturaciones, era fácil distinguir las líneas rítmicas y el uso de elementos blackers que podrían rivalizar con bandas de renombre. De ahí que Lamp of Murmuur esté irrumpiendo en la escena underground de forma tan incisiva, labrándose una reputación que volverá a ser vista en más festivales, como en el próximo Eindhoven MM.


Sventevith


Nergal es de esos artistas extremos que, si se están quietos, el mundo revienta de la estática personal. Líder de la escena polaca blacker con Behemoth, el reconocido cantante ha decidido abrir el baúl de los recuerdos y enseñar que las raíces del satanismo musical siguen más vivas que nunca. Por ello, la nueva aventura interpretativa de Nergal consiste en ejecutar, de forma íntegra, el álbum debut de Behemoth que tanto revolucionó los cimientos de la nación polaca, Sventevith (Storming Near The Baltic). La ocasión perfecta de matar dos aves de un tiro! Ver al increíble Nergal en directo siempre es un placer, y si se le suma un repertorio impecable de principio a fin, qué más se puede pedir?


Oscuridad escénica por doquier, artificios a demanda, iluminación tenue con los focos centrados en Nergal… Nada que replicar! Hasta los compañeros de sesión hicieron una labor excelente en el desglose instrumental, sacudiendo el polvo del brutal álbum e impregnando un toque moderno que supuso un aumento excelso de calidad sonora. Se incluyeron también un par de temas del EP que acompañó el debut discográfico, dejando que las loas sociales hablasen por sí solas. Vivir de las viejas glorias es un retroceso para ciertas bandas? Depende de cómo se enfoquen las propuestas; en el caso de Nergal con Sventevith, un acierto total!


Sear Bliss


Líderes de la blackeria magiar, el combo de Sear Bliss también hizo alarde de aniversario al igual que Nergal con Sventevith. Treinta años han pasado desde que Sear Bliss debutase con su álbum «Phantoms», así que su recreación en el Party San tuvo sus pros y sus contras. Disfrutar de un clásico siempre es un placer al alcance de pocos, pero el sonido perdió gran parte de su encanto con una saturación general excesiva y guitarras desbocadas. El bajo casi parecía una segunda batería y por mucho que la voz quisiera sobresalir, caía en un pobre diferenciación ótica.

La escasa iluminación frente al contraste cromático no dejaba entrever a los artistas y por mucho que el público animase el show, la blackeria atmosférica perdía su encanto clásico. No todo es criticar a degüello, pues Sear Bliss, dentro de los aciertos, logró mantener el interés social centrado en la actuación, establecer cabeceos extremos y unir laringes en los coros. Quizás fuera una actuación cercana a la mediocridad escénica, pero la introvertida música del grupo magiar sigue siendo un referente extremo en Hungría e inspiración para nuevas generaciones del black metal/rock del este europeo.


Moonspell


Fue una verdadera lástima que el primer golpe bruto de la noche no tuviera más tiempo de actuación más allá de la hora justa, pues la miles de personas se agolpaban por ver al referente gótico de Moonspell en acción. El metal/rock de Portugal no sólo se reduce a la formación liderada por el carismático Fernando; el show en el Party San acabó siendo la prueba fehaciente de ello. Con la multitud de trabajos musicales en la discografía del combo lusitano y un inmenso palmarés de éxitos desde hace más de tres décadas, hacer un espectáculo diferente que fuera del gusto general podría haber poseído varias vertientes redundantes. Sin embargo, en contra de las expectativas y el pronóstico a priori, Moonspell decidió escoger un bucle temporal con una inclinación hacia el debut grupal.


Es decir, “Wolfheart” e “Irreligious” se convirtieron en el principal atractivo del repertorio, aunque no se obviaron cortes de otros álbumes, añadiendo el reciente “Far From God”. Esos efluvios de absoluta confrontación compositiva provocaron un aluvión de admiración hacia Moonspell, creando una atmósfera de pura devoción gótica y repleta de sorpresas. La respuesta social al show experimentado hubiera sido una buena opción con motivo de cerrar el día, pero esa tarea recaería en Testament. A pesar de ello, Moonspell demostró un poder de convocación social inaudito que llevó a miles de personas a corear temas como “Night Eternal”, “Full Moon Madness” o la magia musical de “Vampiria” y “Alma Mater” a la perfección del unísono. Es complicado recrear un show clásico como antaño; ¡Moonspell lo logró de sobra!


Manteniendo la formación intacta desde hace veinte años salvo un cambio en la percusión con la entrada de Hugo, el combo portugués mostró que el paso del tiempo es una ilusión cuando se trata de abrir los ojos hacia unas realidades paralelas. Al frente cual líder indiscutible, Fernando se ganó el cariño general con su emotivo tono vocal y la multitud de poses bajo una tenue iluminación cromática. Verle cantar ayudaba a entender la filosofía compositiva de Moonspell, ya que pocas bandas son capaces de transmitir mensajes tan profundos mediante la laringe perfecta; el caso de Fernando, ¡por supuesto! El azogue escénico corrió a cargo de Aires, cuyo bajo acabó siendo un juguete que expelía una preciosa oscuridad en vez de graves sonoros. Su faceta desbocada no reprimía las sonrisas de disfrute intrínseco, llevando esa imagen hacia el público que se rendía sus pies.


Ambos tenían su personalidad desnuda por el escenario, aunque el resto de la banda también se llevó sus momentos de gloria. Aparte de interpretar la cordofonía con mucha seguridad y comodidad, Ricardo acabó siendo presa de la catatonia psicológica al instante de empezar la ejecución de los temas clásicos. Los acordes y solos le hacían sollozar cual alma en pena, hecho que contagió, en especial, al ámbito femenino. La carga sentimental era tan palpable que, sumada a la increíble ambientación teclista de Pedro, reprimir la tristeza, la agonía o el dolor era una causa de inestabilidad mental. Llevar el éxtasis social por encima de las posibilidades en directo es muy difícil; aquella noche, Moonspell estalló un frenesí imprevisto que provocó unas mareas emocionales en quienes se deleitaron con una actuación perfecta; ¡ojalá se repita en el futuro más veces, pues la gente mereció haber gozado al grupo lusitano con un par de bises más!

Testament


El lanzamiento del reciente “Parabellum” ha vuelto a poner a Testament como un líder indiscutible de la thrashería americana. A cada álbum y/o concierto que el grupo otorga, la reputación no deja de incrementarse como un polvorín que no encuentra su momento de mantenerse en la línea o disminuir su calidad artística. Da igual que se trate de Chuck, Alex, Eric o Steve o el joven Chris, cada músico es una máquina imbatible capaz de levantar al público con sus excelsos roles. En el festival del Party San, Testament fue el cabeza de cartel del primer día y bien demostró por qué tal decisión estuvo bien acertada en el cierre de una jornada inaugural brutal y más sólida que el hormigón armado.


Incluso a pesar de los pequeños problemas técnicos de sonido al comienzo del show (¡suerte de solventarse muy rápido!) nadie vaciló en dejarse la voluntad al frenético ritmo de los americanos y ese despliegue escénico propio de una leyenda viva de la industria extrema. Mezclando un contraste atemporal de temas clásicos con la presentación de “Parabellum”, Testament se hizo fuerte en tierras germánicas con esa actitud cercana hacia el público a la vez que la habilidosa destreza musical se repartió cual motor de unos moshpits salvajes. El tiempo de actuación quedó demasiado corto para los fans, pero no tiene ni punto de comparación con disfrutar de temas inolvidables que han hecho historia en el metal/rock.


Es imposible apartar los ojos de cómo se las gastan Alex y Eric en su labor guitarrista. Más que tocar, ¡parecía que los instrumentos se movían por propia voluntad! Realizando unas técnicas impecables y siempre conformando un dúo espectacular de calidad suprema, se convirtieron en el foco de atención de los laterales escénicos. Ya fuera manteniendo la pesadez sonora o sacando su lado más creativo, Alex y Eric expusieron el genial estado de forma del núcleo compositivo de Testament, hecho que se vivió con especial fervor en el festival. Lo mismo se dice de la reciente incorporación de Chris a la batería, pues desde su salida de Seven Spires y posterior entrada oficial al grupo thrasher, ha evidenciado el alto grado de maestría que nada envidia a nombres que han pasado antes, como Dave Lombardo o Paul Bostaph. Un potente chaval que, aparte de traer aire fresco a la retaguardia, impresiona ¡comprobar sus dotes bateristas en directo!


Cuando se trata de hacer vibrar los corazones mediante graves del más alto nivel, ahí está el portento personal de Steve, cuya posesión espiritual se contagiaba a los presentes. Con motivo de realzar el valor de la estructura base, expelió una imagen solvente y casi catatónica de lo que es ser un bajista único y original. En esa misma tesitura, no se puede criticar la imagen que ofrece el gran Chuck Billy, cuya voz es en símbolo de resistencia a la inevitable caída biológica. Manteniendo una actitud ruda que derrochaba una inmensa alegría bastante notable, guió las líricas con ese tono laríngeo tan perfecto como especial. Nadie podía quitar el interés hacia Testament, ni siquiera en el sentido final dual que se interpretó del álbum debut, reduciendo al Party San a un cúmulo thrasher digno del old school mundial. Se hubieran necesitado un par de cortes más para los fieles devotos de Testament, aunque después de tal espectáculo extremo, ¡nada que objetar!

Fotografía y Crónica by A. Wesker V.S.

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