El mundo del metal/rock siempre está en constante evolución, aunque a veces, se encuentran resistencias al inevitable paso del tiempo. La gente más veterana de la capital española se consagró ante la llegada del mítico y virtuoso guitarrista Axel Rudi Pell, un increíble portento de la creatividad en la industria musical extrema. A las puertas de la jubilación laboral según la legislación vigente, el prolífico artista se presentó ante los fans y seguidores ibéricos para la presentación de su último álbum «Risen Symbol» y realizar un repertorio tan especial como único en su regreso a España. Organizada la gira por Z! Live y sus perfectas dotes de congregación social, la velada tuvo más de la expectación a priori. No hay que olvidar que Axel Rudi Pell venía acompañado de la revelación valenciana Jolly Joker, adalides de un hard rock nacional muy fresco que supuso el broche apropiado de una cita ineludible en la agenda de los shows en vivo.

Jolly Joker
Hemos tenido varias ocasiones de ver al cuarteto de Jolly Joker en directo en el pasado y la sentencia será igual siempre; ¡no defraudan ni queriendo! El combo valenciano es símbolo de disfrute para el público, siendo indiferente el repertorio que suene en el concierto. En esta ocasión, Jolly Joker venía con nuevo disco bajo el brazo, de modo que una idea ya había sobre lo que iba a suceder en la Sala But. En total sorpresa, la iluminación se tornó de colores muy intensos para acoger a tres artistas que empezaron a tocar «Sky is so High». Justo a la salida de Lazy con su particular estilo glamuroso, los brazos se alzaron y la algarabía rompió en voces de apoyo y emoción. Gracias a su tono laríngeo y la facilidad de conectar con el público, Lazy desplegó todo su potencia la frente del escenario con motivo de volver a conquistar Madrid. Sin duda, el esfuerzo se vio recompensado de forma mutua, pues entre el cuidadoso sonido utilizado, una loable actitud cercana y el aura de alegría que rodea al grupo valenciano, un par de bises no habrían venido mal si el tiempo de actuación se hubiese alargado un poco más. Sin embargo, Lazy no fue el único protagonista que se llevó la atención de los presentes. A los lados, Yannick y Luke realizaron una excelente labor cordófona, aparte de contagiar su jolgorio y envalentonar los coros de «I am Rock and Roll», embellecer la preciosa balada de «Little Cadillac» y aupar las muestras de cariño con «I Just Wanna Kiss You». Se les veía tan cómodos, al igual que el incesante baterista de pulido físico, que la fiesta no cesó ni durante el final de la mítica «Rockin’ in Stereo», himno de la calidad rockera nacional que se cantó al unísono a los cuatro vientos. Casi una hora de show fue suficiente para evidenciar el crecimiento exponencial de Jolly Joker, y a pesar de la carencia de bises, ¡ni falta hicieron con la enérgica descarga ofrecida!
Setlist
- Sky is so High
- Shotgun
- I am Rock and Roll
- I Don’t Care
- Enough
- Little Cadillac
- Blood Velvet
- I Just Wanna Kiss You
- World Collapse
- Rockin’ in Stereo
Axel Rudi Pell
Axel Rudi Pell no es de esos artistas que ofrecen, cada dos por tres, un concierto en España con el mismo setlist. Al revés, es preferible la calidad a la cantidad, y la prueba más fehaciente se observó en cómo el público se volcó (en masa) en contemplar a uno de los ídolos de la historia del metal/rock europeo. Con la Saba But abarrotada en el interludio del cambio de enseres, la pantalla digital trasera mostró la portada del reciente álbum «Risen Symbol», pues no tardó en tronar «Forever Strong» y la conocida «Wildest Dreams» ante una multitud que no quitaba el interés en el virtuoso guitarrista. Sabio y ducho en las artes musicales y los secretos de la teoría propia, Axel es el análogo humano del vino; cuanto más tiempo discurre en un toque añejo, ¡mucho mejor se aprecia! Sin moverse mucho de su sitio, desplegó un arsenal sonoro tan nítido y suave que la distorsión circundante se coloreaba de la intensa iluminación general. Escoger una quincena de canciones de una veintena de discos es una tarea titánica, pues casi nadie estaría conforme con la elección (siempre faltaría algo, ¿verdad?). Incluso Axel se permitió una mentira piadosa al afirmar que no habría covers en las entrevistas de prensa realizadas; ¡es imposible obviar a «Beautiful Day» de U2! Por lo demás, Axel logró grabar otro hito histórico en Madrid gracias al férreo vínculo que se forjó y estableció a lo largo de la actuación. Quizás se pudiera reprochar la poca interacción del guitarrista con los fans, pero hay que entender un contexto especial que la gran mayoría no conoce; ¡información ante todo! También es necesario comentar el loable porte que posee Axel cual inspiración de talento, pues su humildad y educación va por delante del egocentrismo y la egolatría vista en la actualidad de otros artistas.
Comenzando al frente, quien no conociese el azogue huracanado de Johnny, verle en el show tuvo que ser un descubrimiento inédito. De un lado a otro e interaccionando con el público lo más cerca posible, elevando los unísonos en «Strong as a Rock» y «Voodoo Nights»… ¡Es un cantante fabuloso y muy entregado al público! Si no fuera por la presencia de Axel, el protagonismo absoluto hubiera sido para él. Su juvenil espíritu y el afán de disfrute fue una clave importantísima del éxito cosechado, sin olvidar el particular tono de contratenor que le distingue del resto de artistas del metal/rock. Justo en la retaguardia y de vuelta a los escenarios tras un periodo de ausencia, Bobby extenuó la razón baterista mediante un juego de habilidad y nítido sonido exquisito cuyo clímax se alcanzó, en favor de coronar a icónica canción de «Mystica», mediante un solo donde se demostró su grandeza al máximo nivel. Acompañando al legendario guitarrista desde el inicio de su trayectoria en solitario, el bajo de Volker rugió en el recinto a través de unos golpes potentes que solidificaron la base estructural. ¡Eso sí, Volker y Johnny forman un dúo musical muy interesante cuando se trata de unir voz y graves! En una esquina pero bien visible, Ferdy supuso el toque orquestal definitivo para un show digno de la historia musical. Los arpegios de «Hallelujah» sonando en unísono coral, la envolvente felicidad de «Carousel» donde las lágrimas caían de la fuerte emoción… ¡Y los momentos especiales que Ferdy nos regaló previos a la sensacional interpretación de «The Line» con un Johnny al borde del éxtasis vocal! Éstas son las cosas que hacen que un concierto merezca la pena; ¡repetirlo sería una falta de respeto! También hubo tiempo de rememorar ritmos inolvidables de la discografía, siendo el caso del medley que discurrió, en gran parte, por «The Masquerade Ball». El público supo corresponder a la banda en todo momento y la despedida llegó; ¡ni mucho menos! ¿Quién resistió la tentación de cantar «Fool Fool» ante un desmadre fiestero? ¡Nadie, y quien lo afirme, embustero es! Si se añade «Rock the Nation» en el (rebelde) adiós cual himno global a la naturaleza universal del metal/rock, el directo de Axel Rudi Pell quedó inmortalizado (¡como debe ser!) en Madrid después de dar lo mejor de sí y superar los límites de la excelencia artística.
Setlist
- Forever Strong
- Wildest Dreams
- Strong as a Rock
- Voodoo Nights
- Don’t Say Goodbye + Hallelujah (Leonard Cohen Cover)
- Oceans of Time
- Mystica
- Darkest Hour
- Carousel
- The Line
- Beautiful Day (U2 Cover)
- The Masquerade Ball + Casbah + Ankhaia
- Fool Fool
- Rock the Nation
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip



















Sin comentarios