Se echaba de menos una gira de metal/rock que pusiese a tono la capital nacional, pues la apuesta por la música extrema necesita ser apoyada de forma continua. Los más nostálgicos tuvieron su deseo cumplido con la llegada de la banda germánica Brainstorm a tierras ibéricas. El grupo es una referencia del heavy/power europeo, aunque destacar es algo de lo que no siempre se ha gozado a lo largo del tiempo profesional. Sin embargo, en la última década, la perseverancia de Brainstorm y el empeño en crear geniales álbumes de estudio ha logrado que el público centre su atención en el combo germánico.
Su llegada a España estuvo a cargo de ITP Promo, quienes también no trajeron la sorpresa de Glasya, el proyecto sinfónico portugués liderado por la imponente vocalista Eduarda. Sin duda, aquella ocasión prometía ser todo un frenesí de música extrema, ¡lo fue de seguro! Además, el público tuvo la gran consideración de acudir y apoyar la gira, que luego hay quejas (mucho decir de ayudar a los grupos y luego no ir a los eventos…) En la incomparable Sala Revi Live, Brainstorm y Glasya demostraron que los tiempos no cambian cuando se trata de reivindicar el poder del metal/rock en todo su esplendor.
Glasya
La apertura de la gira corrió a cargo de Glasya, vecinos provenientes de la capital lusitana y quienes sorprendieron en su debut ibérico hace un par de años en el festival del Rock Imperivm. Con un nuevo álbum bajo el brazo como es “Fear” y un decorado exclusivo para la ocasión, Eduarda y sus compañeros tuvieron una hora de actuación que apenas defraudó en su intencionalidad. El estilo sinfónico que Glasya propone en su apuesta musical llama mucho la fuerza que irradia la cantante, tanto en estudio como en directo, siendo la figura central del show. Los adornos instrumentales no perdieron calidad alguna en su ejecución, como el teclado de Davon.
No obstante, Glasya pecó de un fallo capital que, en comparación hace varios años, quizás nadie se dio cuenta salvo servidor. La banda portuguesa posee una corta y prolífica carrera profesional, pero centrar el setlist en presentar en el nuevo álbum con apenas guiños a los anteriores no desveló el verdadero potencial delo grupo. Puede que fuera premeditado u organizado con una determinada dirección; la cuestión es que el público no se dio cuenta de ese hecho, lo cual servidor si cayó en la cuenta. Tampoco fue un fallo crucial, pues “From Enemy to Hero” y “Heaven’s Demise” son dos cortes que se aplauden con las manos y las orejas.
Dando detalles hacia la banda y su actuación en vivo, los artistas pusieron todo su empeño en ofrecer lo mejor de sí y enganchar a los asistentes antes de la salida de Brainstorm. De Eduarda poco se puede decir, pues las palabras no pueden describir la energía vocal que otorgaba vida a unas líricas moduladas en función de la diversas emociones. Sin dejar de interactuar con el resto, se ganó el favor social cediendo coros y versos, al igual que de forma recíproca, se crecía en un apoyo mutuo. A cada lado de ella, Hugo y Bruno se repartían la tarea cordófona en un cúmulo técnico bastante singular. Coordinados en cada ritmo y solo, apenas necesitaron cambiar su semblante de gozo y seriedad, quedando como pilares fundamentales del aspecto guitarrista.
Tanto los graves de Ivan como la percusión de Pedro sostuvieron la estructura musical en unas dotes perfectas, siendo adalides de los breaks. Seguros y cómodos, no dejaron de apremiar al público con motivo de ensalzar la grandeza de Glasya. Relegado a la esquina izquierda con un rol esencial, Davon embelleció los temas con la ambientación teclista, haciendo que las emociones se observasen en los alrededores. Bajo un sonido adecuado que tuvo sus altibajos (¡como la gran mayoría!) Glasya se estrenó en Madrid dejando una buena impresión que, con algo más de tiempo y variedad, habría sido un espectáculo magnánimo fuera de sí.
Setlist
- Hunt of the Haunted
- In a Flooding Room
- Rising Wildfire
- Stuck in a Cobweb
- Fear
- From Enemy to Hero
- Heaven’s Demise
- Glimpse of Memory
Brainstorm
Se hace muy raro que una banda como Brainstorm, con catorce discos de estudio y más de treinta y cinco años de historia profesional, apenas haya sido conocida en el mundo del heavy/power europeo hasta los años recientes. Su despegue hacia el éxito y salida del underground coincidió, más o menos, con el cambio de discográfica, donde AFM Records y, en la actualidad, Reigning Phoenix, han hecho que Brainstorm se convierta en un nombre de culto que reúne masas allá donde va. En esta ocasión, el reciente “Plague of Rats” ha revolucionado el estilo grupal de una manera insólita. La fuerte influencia del ámbito hindú y el este asiático han logrado que el álbum esté siendo un éxito de ventas, pues pocas bandas consiguen complementar la industria extrema con una clara referencia cultural.
Gracias a un sonido técnico impecable resultado de un minucioso ejercicio en función de ofrecer un show perfecto, Brainstorm hizo que Madrid se rindiese a los pies del combo germánico y viceversa. Todo el público que asistió al evento coincidió en la maestría que se desplegó a cada tema interpretado, todo sumado a un intenso juego de iluminación adecuado y la actitud cercana de cada artista, los cuales no vacilaron en hacer que la gente fuera partícipe de los versos y los coros siempre que se presentase la oportunidad. A decir verdad, pocas veces se ve a los asistentes cantando a pleno pulmón o siguiendo las líneas musicales con tanto afán y devoción como en aquella noche. Quizás fuera cuestión de veteranía o fanatismo; Brainstorm se marcó un concierto histórico que pocas veces se repetirá en el futuro, al menos, dentro de un contexto lógico.
Hay que reconocer que el grupo germánico ha tenido unos baches muy duros que superar, en la estructura base, los últimos meses. Por ejemplo, la salida del baterista Dieter y los múltiples cambios al bajo. Sin embargo, los obstáculos se consiguieron solventar con la llegada de Danij y Kevin casi al vuelo, los cuales demostraron que el poco tiempo de reclutamiento y los rápidos ensayos fueron suficientes para demostrar su alta cualificación ante la exigencia profesional de Brainstorm. Antes de todo, decir que el núcleo grupal, es decir, los guitarristas Torsten y Milan, junto al incombustible vocalista Andy, es inmune al paso del tiempo. Podrán tener más edad u otras manifestaciones de vejez orgánica, pero el espíritu del metal/rock domina su psique y alma sin apenas cambios apreciables.
Siempre agradecidos y muy cercanos con los fans y adeptos, se llevaron gran parte de la atención, al igual que sus habilidades técnicas. No había riffs ni solos que se resistiesen a los dedos de ambos cordófonos, quienes envueltos en un semblante profesional, hicieron que las canciones resonasen cuales himnos épicos por todo el recinto. Ya fueran cortes nuevos o algunos clásicos, mencionando “Highs Without Lows” o “All Those Words”, Brainstorm supo engrandecer su reputación a través de los efluvios que emana de su potente estilo escénico. No faltaron las bromas de Andy, cuya portentosa voz no deja de madurar para ofrecer unas líricas soberbias que muchos corearon al unísono. La facilidad de conectar con el público le elevó a un nivel superior, consiguiendo que la gente le apremiase a seguir envalentonando el show.
Casi una hora y media fue poco tiempo para la gran mayoría de los presentes, pues viendo que Brainstorm exponía su mejor calidad escénica con sorpresas varias, como la versión “The Boys of Summer ” de Don Henley, ¡nadie quería una despedida! Con un trío de temas pertenecientes a los recientes álbumes después de un interludio programado, el quinteto era reacio a abandonar el escenario; ¡normal y entendible! Los ánimos estaban por los aires, el frenesí se desbordaba por cada rincón de la Revi Live y bastantes fans se agolpaban en el merchandising, esperando el momento de adquirir recuerdos de la velada. Relegando la traca final con la explosiva “Ravenous Minds”, Brainstorm se deshizo en halagos por el continuo apoyo, dejando constancia de un triunfo absoluto, que nadie debería negar, en la capital nacional. Queda decir, cual añadido extra, que Brainstorm adora España, así que su vuelta a los escenarios ibéricos es mera cuestión de tiempo, ¡siempre que no les falté café, por supuesto! (¡Palabra jurada de Torsten!)
Setlist
- Worlds Are Comin’ Through
- Devil’s Eye
- Shiva’s Tears
- The Shepherd Girl (Gitagovinda)
- Highs Without Lows
- The Pyre
- Jeanne Boulet (1764)
- The Boys of Summer
- All Those Words
- Glory Disappears
- Garuda (Eater of Snakes)
- Where Ravens Fly
- Crawling
- Ravenous Minds
- Turn Off the Light
Fotografía y Crónica de A. Wesker V.S.
















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