Pedir un descanso a los festivales europeos del metal/rock es un acto deplorable, pues sería negar la trascendencia que poseen en la génesis, desarrollo y mantenimiento de la cultura heavy. Desde la catedral germánica del Wacken al recién estrenado Sun & Thunder español, la amplia oferta de macro eventos dedicados a la música extrema casi roza un perfecto ideal para el metal/rock mundial. En los Países Bajos, el honor festivalero recae en la mítica ciudad de Eindhoven, donde su propio evento, el Eindhoven Metal Meeting, celebrado en el Effenaar durante tres días, continúa siendo una opción prioritaria de conciertos a las puertas del inminente invierno europeo.
Siempre apostando por la vanguardia moderna, las canteras underground y el old school clásico, hay que dar un mérito especial a la tierra de los molinos, los tulipanes y la cuna de múltiples filosofías humanistas. En Metaltrip, no podíamos perdernos la oportunidad de volver al Eindhoven Metal Meeting una vez más, de modo que una cobertura total del festival se viene de parte de Wesker, quien os lo contará con todo lujo de detalles literarios y material visual!
Hyla
El día inaugural del evento corrió a cargo de Hyla, una joven banda australiana de metal/rock progresivo que hacía su primera aparición en Europa. Con un sonido bastante decente en general y una breve actuación que gustó a los presentes, el protagonismo recayó en la actitud dispuesta de Zemma, quien ofreció su apoyo vocal a la vez que Hyla busca un cantante fijo en el grupo. Ambos guitarras se les veía muy cómodos, al igual que el bajo, cuya presencia significó mucho a la hora de hacer decaer las estructuras en los breaks. Quizás la batería estuviera un poco subida de tono, pero nada insalvable que no llegó a más de mención.
En unos pocos temas ante un contraluz intenso que dejaba entrever el empeño de los artistas en dar lo mejor de sí, los australianos se ganaron un fervoroso reconocimiento entre los presentes, quienes no sólo los vieron como unos teloneros de apertura; más bien, una banda a tener en cuenta para el futuro que va dar mucho que hablar, tanto en Australia como fuera del continente.
Antikvlt
El metal/rock extremo no se hizo esperar tras un rápido cambio de enseres, donde el grupo Antikvlt salió con el deseo de reventar a los asistentes. Siendo el proyecto liderado por el insaciable Chris Marrok, la ayuda de los ambos miembros cordófonos de Groza provocó el primer aluvión de moshpits en un público creciente que ya iba abarrotando el recinto. Con una mejoría iluminativa y mucho color intenso, Antikvlt aprovechó su tiempo de actuación en presentar su reciente álbum debut, “A Revelation of Intoxication”, dejando un buen espectáculo que convenció poco después de empezar el show.
La cercanía de Chris y el resto de compañeros fue otro factor muy importante en el éxito social, siempre cediendo los coros, apelando a la violencia relativa y, sobre todo, a disfrutar de lo que es el black metal/rock moderno que rompe los estándares clásicos y no se mezcla con otros géneros. Sin duda, servidor estuvo muy a tono con Antikvlt, siendo un descubrimiento bastante interesante.
Nornir
Nadie quería dejar de ver a las nuevas corrientes del black metal/rock, así que Nornir cumplió esa expectativa con el contraste entre épocas temporales. Es decir, mientras Antikvlt era una muestra de música extrema con toques actuales, Nornir estuvo en su show con la estética típica del old school, corpsepaint y mucha oscuridad escénica salvo los tonos cromáticos. La banda germánica posee dos álbumes en su palmarés y fueron la guía de un show repleto de sorpresas, pero la mayor estuvo al frente con la imponente figura de Lethian, una joven guitarrista que deleitó al público con una labor perfecta al aspecto cordófono.
Dando un espectáculo crudo y envuelto de una distorsión comedida, el cuarteto no quiso desaprovechar la oportunidad de sacar todo su arsenal sonoro, provocando moshpits entre los asistentes y realzando el valor del black metal/rock clásico. Aunque el show fue corto dentro de la brevedad habitual de la ocasión, la intensidad del mismo supuso un acrecente fervor social que ya empezaba a explosionar por todo el recinto del Effenaar. Lo que no se duda es que Nornir expresó su arte extremo a lo bestia y dándose a conocer por todo lo alto.
Groza
El paso por España de Groza, gracias a la promotora de Kivents, pudimos contemplar hace unos meses y las sensaciones que dejaron fueron tremendamente buenas para el público que asistió a las citas ibéricas. Pocas bandas de black metal/rock moderno son capaces de transmitir tantas emociones dispares con unas canciones cuya duración suele superar los cinco minutos. A mitad de 2024, Groza sacó su tercer álbum “Nadir” y, a través de unas críticas positivas con éxitos de ventas, su interpretación al completo fue la guía del show que dieron en el Eindhoven MM. Bajo la tétrica y oculta apariencia encapuchada que otorga su punto de misterio y curiosidad, el cuarteto varonil volvió a sacar las mejores bazas para dar un espectáculo digno de los cientos de fans que se agolpaban para ver tralla a mansalva.
El aura musical tétrica de Groza, que resulta en un éxito en directo, se resume en tres puntos fundamentales que vimos tanto en España como en Países Bajos. La disposición de la banda, en cuanto se trata de visión global, es una estática que representa el cuarteto cardinal sin apenas cambios. Mientras P.G. se encargaba de dominar el potente bajo y la voz principal en el centro, las guitarras de U.A. y S.R. se repartían la labor cordófona junto al apoyo coral en total sincronización. Seguros de sí mismos y denotando un calma fuera de la realidad, sus rostros inexpresivos no ocultaban el placer de ver al público apremiándoles. Después, la adecuación del setlist sin saturar el tiempo de actuación. Es decir, mezclando temas largos con cortes breves y dejando espacio a la interacción social. Por último, jugar con la iluminación y toques escénicos, utilizando el contraluz a su favor según los mensajes líricos y breaks ambientales. Todo ello condujo al éxito de Groza en tierras neerlandesas, consolidándose como una apuesta de metal/rock extremo sólida y sin fisuras.
The Spirit
Para finalizar el primer día del Eindhoven, la apuesta extrema de los germánicos The Spirit consiguió que el público aguantase incluso si el cuerpo no quería. Con un estilo black/death muy marcado, el grupo realizó un repaso a su discografía que logró mantener la atención fija en ambos guitarristas y su duelo cordófono. Mientras la batería de Manuel ejecutaba unos redobles potentes al igual que la locura bajista, el líder Matthias puso el tono agresivo adecuado a su voz (rozando los guturales) y convirtiendo los versos y los estribillos en un sermón directo a provocar los últimos movimientos violentos de un público entregado a la causa cual última voluntad festivalera.
Al igual que Groza, el colorido contraluz no supuso un problema para detectar la inmensa felicidad de los miembros de The Spirit. Entre gestos y muecas de diversa índole, cada músico demostraba estar dándolo todo respecto a sus roles interpretativos. Nadie deseaba que el jolgorio decayese ni en la madrugada, así que The Spirit culminó su trabajo como todos queríamos. Aunque el sonido tuvo sus altibajos en algunas áreas solistas, no cabe duda que la consistencia grupal quedó plasmada en un show brutal que finalizó, de una manera excelente, el primer día del evento neerlandés.
Fotografía y Crónica de A. Wesker V.S.


























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