Iniciar el 2025 con una enérgica dosis de metal/rock extremo sería el sueño de cualquier heavy, y el deseo se cumplió con la venia de la promotora Get Rock. Juntar cuatro bandas dispuestas a rechazar el frío invernal de la capital y traer su propio ambiente es una tarea difícil. Con ganas de seguir siendo líderes del black metal escandinavo, Dark Funeral lideró la gira en compañía de Fleshgod Apocalypse, quienes han decidido dar un vuelco a su estilo y probar vertientes sinfónicas que está recibiendo críticas muy positivas. Si eso no era suficiente, el imperio del death metal, a cargo de Ex Deo, iba a presentarse en territorio hispano mientras que los vecinos Kami no Ikari tenían el objetivo de mostrarse ante un público nuevo y abrir más horizontes. Coincidiendo con otros shows, como el treinta aniversario de Söber, esta oscuro cuarteto de bandas se adueño de la Sala del Movistar Arena para recrear la génesis abismal de la industria extrema.


Kami no Ikari
En plena oscuridad, donde un gran telón cubría una batería en la plataforma central, un quinteto francés salió ante bastante público. Con un estilo core muy marcado y ciertos toques sinfónicos muy brutales, Kami no Ikari abrió el concierto a través de una puesta en escena moderna y repleta de azogue juvenil. En pocas palabras, la banda quería dar un show memorable en el poco tiempo de actuación disponible, así que cada artista puso toda su alma en hacer un debut bestial en Madrid. Sin duda alguna, el protagonismo se lo llevó Yumi, el huracán vocal que hizo las delicias de los asistentes con su actitud descargada, indiferente y por supuesto, fuera de serie. Se le veía tan ilusionado que la gente le apremió cual líder de un movimiento revolucionario. A cada lado, el resto de instrumentos danzaban a su alrededor con un sonido solvente que, a pesar de las exacerbaciones técnicas, puso patas arriba el recinto. En ambas guitarras, había un contraste facial que se balanceaba por la multitud de riffs y solos intrincados difíciles de analizar, pero que se disfrutaban por doquier. Teniendo un poco de programación accesoria al lado, Yohann no se quedó atrás en los vítores sociales, pues su destreza a la batería fue clave en la base del repertorio escogido, que se guió por el álbum debut del grupo. Entre contrastes y una iluminación titilante, Kami no Ikari consiguió que la capital nacional se rindiese al futuro del metal/rock más extremo, hecho que nadie podría rebatir, ¡aunque un poco más de nivelización sonora les hubiera quedado genial!
Setlist
- Godly Oath
- Inside You
- Interitus
- Cronos
- The Forgotten
- Theophobia
Ex Deo
No saber que Kataklysm es un referente del death metal canadiense es una ignorancia suprema, pero no conocer el proyecto paralelo de los artistas, Ex Deo; ¡a la hoguera! Cuando una banda escoge un tema en concreto y lo desarrolla minuciosamente, la fama viene por sí sola. En el caso de Ex Deo, la civilización romana ha sido el concepto histórico que, mezclado con un death metal de la vieja escuela, resultó en una banda novedosa de gran importancia actual. Ataviados cuales gladiadores de una arena musical, el quinteto cogió el testigo de Kami no Ikari y lo elevó hacia una superioridad en todos los aspectos. Un sonido clásico donde cada nota, acorde o solo rugía cual león en el Coliseo, la pleitesía personal a los dioses con una actitud de laureles, la satisfacción de regresar a un show en vivo con nuevo material de estudio… Ex Deo triunfó sin derramar sangre; sólo se recreaba la gloria musical que el público no dejó de celebrar por cada tema del variado repertorio. Líder espartano, Mauricio no dejó de apelar al favor social, legando los coros de los estribillos, así como los pulgares alzados. El nuevo relevo baterista, el cual recayó en Payne (Kataklysm) supuso el mejor acierto para que la base estructural del grupo lograse la perfección interpretativa; eso sí, no hay obviar el increíble bajo de Dano y su facilidad de hacer vibrar los alrededores. Junto a la ambientación imperial, las guitarras se acomodaron en una disposición lateral donde el sonido llegaba a los rincones del lugar. Lo importante no era la pesadez técnica o crudeza melódica, sino la reivindicación del metal/rock extremo bajo la imposición del SPQR. Las fuertes iluminaciones azules y rojas ayudaron a que temas como la apertura de «Imperator», el nuevo tema «Vespasian» o la coreada «I, Caligvla» adoptasen un matiz realista, sin olvidar el icónico significado de estar tocando en la tierra de Hispania. «The Rise of Hannibal» y el apoteósico final de «Romulus» demostraron que Ex Deo sigue con ganas de conquistar el old school mundial, ¡y no tardará en lograrlo después de una ansiada velada en Madrid!
Setlist
- Imperator
- Cato Major: Carthago Delenda Est!
- The Rise of Hannibal
- Vespasian
- Suavetaurilia (Intermezzo)
- The Fall of Claudius
- I, Caligvula
- Romulus
Fleshgod Apocalypse
En el Z! Live de 2022, servidor vio a Fleshgod Apocalypse desde lejos y sentado (artrosis precoz) y no niega que fueron los invocadores del brutal tifón que inundó el Auditorio de la Plata cual huracán tropical. Presentando «Veleno» y con un despliegue orquestal increíble, nos quedamos con las ganas de ver el show entero. La banda de Francesco Paoli y Franceso Ferrini ha tenido algunos cambios recientes de formación, pero la sorpresa relegó en la inclusión de una soprano, Veronica, quien ha supuesto un punto de inflexión en el estilo musical. Con mucha más orquestación, elementos épicos e históricos, el quinteto italiano ha comenzado un exitoso camino que culminó el reciente álbum «Opera». Justamente, eso mismo se vio en los suburbios del Movistar Arena, un minucioso despliegue teatral que convenció en cuanto se empezó a montar al acabar Ex Deo. Cual recreación de la época victoriana, Fleshgod Apocalypse hizo que su hora de concierto fuese un monumento a la música clásica accesible para todo el mundo, heavys y otros fanáticos. El juego iluminativo les quedó muy bien en el contraste teatral, aunque la expulsión de humo ambiental impidió, en gran parte, contemplar las dotes pianísticas de Ferrini. Artífice de las líneas más bellas y melódicas del repertorio, se ganó el favor social a la vez que el tremendo tono vocal de Veronica. No se podían quitar los ojos de ella, porque todo danzaba a su alrededor. El vestuario y los ornamentos faciales, sin olvidar el tétrico maquillaje, complementaron el arte vivido de un grupo que causó sensación conforme se desarrolló el show.
Si hubiera que decir una razón de la fácil victoria que obtuvo el grupo ante el congregado público, sería el intenso vínculo social que se estableció al inicio del repertorio y que no decayó ni queriendo. Observar la inmensa alegría irradiada por Paoli y su apremio a los coros e interacción general, el buen hacer de Fabio a la guitarra, la voluntad de Ferrini en que su piano no quedase escondido, ya fuera en sonido o presencia… Es decir, los artistas querían estar bien visibles y que la gente apoyase la ejecución musical (“en el teatro, los espectadores también deben formar parte de la obra”). El decorado y el espectáculo ayudaron a honrar el concierto, lo cual era imprescindible en «I Can Never Die» o «Sugar». Veronica, aun siendo una incorporación muy reciente al grupo, se desenvolvió muy bien en la adopción laríngea de matices tenores, mostrando ese poder en «The Fool» y la aclamada «The Violation» que cerró el setlist. Otra clave del éxito rotundo fue, para la gran mayoría de opiniones, el elenco de canciones, pues todas tenían la capacidad de mantener la nivelización sonora adecuada al gusto de los presentes. No había pérdida técnica o por cuestiones del recinto, dejando una nítida claridad instrumental. Es fundamental agradecer al grupo su carisma y el tremendo derroche de personalidad, haciendo que la velada existiese como una realidad paralela donde la historia del S.XVIII y S.XIX exigía su trascendencia histórica. Puede que el metal/rock no sea como antaño, donde primaba la rebeldía y el ansia de cambiar el mundo contra el status quo, pero con bandas como Fleshgod Apocalypse, el arte extremo destaca la vigencia de la vanguardia como otra forma más de libertad creativa.
Setlist
- Ode to Art (de’ Sepolcri)
- I Can Never Die
- Healing Through War
- Sugar
- Minotaur (The Wrath of Poseidon)
- Bloodclock
- The Fool
- Pendulum
- The Violation
Dark Funeral
Hace casi dos años, más o menos, Dark Funeral acompañó a Cannibal Corpse en su gira ibérica, donde venían en la presentación de su último álbum «We are the Apocalypse». Sin duda, fue un concierto memorable que se quedó algo corto, ya que no se descargó toda la potencia blacker que caracteriza a la banda, sea en directo o en estudio. El momento clave de liderar una gira no tardaría en llegar, pues la sorpresa fue tan inesperada que reventó las expectativas del público. Mucho corpsepaint e indumentarias infernales había, pero no lograron distraer al público de lo que verdaderamente importaba en el show. Utilizando la batería alzada sobre los presentes y en un contraluz intenso con escuetos colores vivos, Dark Funeral desplegó su mejor arsenal musical para ofrecer el espectáculo que quedó en desuso en la anterior ocasión. Liderados por el icónico guitarrista Lord Ahriman y único miembro original, el quinteto no sólo conquistó los subterráneos del Movistar Arena, sino que también se esforzó, todo lo que pudo, en que la gente disfrutase del mejor repertorio que la historia extrema ha podido ver hasta ahora. Esa maravilla oculta, mencionada al principio, se desveló como la ejecución completa del primer trabajo musical de la banda, el EP homónimo que irrumpió en Suecia hace treinta años. Nadie se lo creyó hasta que empezó a sonar «Open the Gates» con esos riffs bestiales y finalizó con «In the Sign of the Horns» entre lágrimas de nostalgia y admiración. Veinte minutos de un deleite blacker digno de fans (y no tanto) que removió el espíritu de las almas presentes.
No todo iba a ser old school y poco más, porque Dark Funeral tiene una rica trayectoria profesional que no debe obviarse ante otros contemporáneos. Desde la introducción ambiental y el genial decorado trasero de la pantalla digital, cada artista fue ocupando su posición hasta que Heljarmadr cogió el micrófono y expelió las líricas de «Nosferatu». Cuando llegó a la banda hace diez años, pocos creían que ser convertiría en una pieza fundamental en la oscuridad vocal. Su porte templado y serio era una razón de respeto y de escucha absoluta, pues cada vez que cantaba, sólo en los coros se le podía acompañar. Lo mismo se puede decir de Adra-Melek y Jalomaah, cuyos gestos y fuerza física rompieron el bajo y la batería de la potencia que les imprimían. Al último poco se le veía por la altura del kit percusionista; ¡de seguro que no falló ni un toque! Algo más dinámicos ante los asistentes sin salirse de los laterales, Lord Ahriman y Chaq Mol se intercambiaban la técnica rítmica, ensalzando un sonido afilado que no poseía mucha nitidez a primera escucha, pero se distinguía en la compresión musical. Hablar de solos en Dark Funeral es dar vida a unas melodías salvajes que evocan el infierno terrenal, llevándose Lord Ahriman el protagonismo; Chaq Mol no se quedó atrás, quien interactuó más con el público en gestos y actitud. No faltaron, (¡claro está!) la génesis de moshpits y headbangings, lo cual fue otra muestra del arraigo social hacia la banda. Después de interpretar el EP clásico entero, el dúo de temas «Let the Devil In» y «Where Shadows Forever Reign» despidió al quinteto entre vítores, aplausos y la necesidad de algún bis que hubiera supuesto la destrucción total del recinto. Perderse aquel show hubiera sido imperdonable, al menos, para los fans acérrimos al black metal legendario.
Setlist
- Nosferatu
- Atrum Regina
- To Carve Another Wound
- The Arrival of Satan’s Empire
- When I’m Gone
- As One We Shall Conquer
- Unchain my Soul
- Open the Gates
- Shadows Over Transylvania
- My Dark Desires
- In the Sign of the Horns
- Let the Devil In
- Where Shadows Forever Reign
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip


























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