La banda madrileña Dark Moor regresó a los escenarios de la ciudad de Madrid, para celebrar por todo lo alto su vigésimo quinto aniversario en la Sala Movistar. Fué una noche cargada de nostalgia y virtuosismo técnico, los pioneros del metal sinfónico en España demostraron por qué siguen siendo un referente del género tras un cuarto de siglo de trayectoria. Al acercarse la hora de inicio, la sala, situada cerca de la zona de Goya, en una de las más emblemáticas de Madrid, ya presentaba un ambiente inmejorable, congregando a varias generaciones de seguidores que ansiaban realizar un viaje cronológico por la extensa discografía del grupo.
El inicio del espectáculo fue una explosión sonora al llegar los primeros acordes de «The Dark Moor«, un tema que encapsula perfectamente ese universo donde el metal abraza a la música clásica de forma orgánica y natural. Desde los primeros compases, el público pudo apreciar el papel fundamental de las voces, con un Alfred Romero soberbio que exhibió un control vocal envidiable y una capacidad asombrosa para alternar registros según la intensidad de la narrativa. A su lado, Enrik García manejaba las melodías con la precisión de un cirujano, afilando su guitarra en cortes tan emblemáticos como «Before the Duel«; el resto de los miembros de la banda, Dani Fernández al bajo y el infatigable Carlos Delgado a la batería, proporcionaban un soporte sólido y atronador. La banda se movía con soltura entre la velocidad del power metal y la elegancia de los pasajes sinfónicos, manteniendo un equilibrio perfecto que permitía apreciar la riqueza de sus letras, reforzadas por la presencia del teclista Javi Diez, cuya maestría en los teclados aportó una profundidad armónica esencial para recrear las atmósferas de las canciones en esa noche tan especial.
La inclusión de temas como «Swan Lake» y «Maid of Orleans«, nos transportó a la época dorada de «The Hall of the Olden Dreams«, despertando el fervor de los seguidores más veteranos que cantaban cada estrofa con pasión. Ocasión donde pudimos disfrutar de la excelente voz de la joven soprano Maríana Otero, que sirvió de apoyo vocal a Adfred durante todo el concierto, creando dúos cargados de mucha emoción. A medida que avanzaba las horas, el concierto adquirió un tinte más íntimo y diverso, integrando elementos del folklore y la tradición literaria española, en temas como «Mio Cid» y «First Lance of Spain«. Esta última, con un duelo entre Oscar Calvo al violín, y Enrik García a la guitarra, que añadió una un punto diferente y espectacular a una personal versión de “La Danza del fuego” de Manuel de Falla, que levantó vítores, y aplausos del todo el público.
Uno de los puntos de inflexión más emotivos se produjo con la delicada «Lovers«, en un formato más acústico, donde permitieron a Alfred Romero mostrar su faceta más vulnerable y melódica, demostrando, una vez más, que Dark Moor no necesita de muros de distorsión para emocionar a la gente. Tras un interludio instrumental que sirvió de homenaje a la música en sí misma, el grupo arremetió con «A Music in my Soul«, conectando profundamente con el sentimiento de gratitud que flotaba en el aire de la sala, dejando claro que tras veinticinco años, la llama creativa de la formación sigue ardiendo con la misma fuerza que el primer día.
La recta final arrancaría con la contundente «Living in a Nightmare«, devolviendo la electricidad y la agresividad necesarias para encarar el cierre definitivo de la celebración. El público, entregado por completo, respondió con energía renovada a los riffs de «The Chariot«, creando una comunión total entre escenario y pista. En una noche tan especial, no podía faltar la interpretación de «La Canción del Pirata«, auténtico himno de Dark Moor, que puso fin a una actuación impecable donde cada nota parecía estar cargada de un significado histórico.
Setlist
- The Dark Moor
- Before the Duel
- The Emperor
- Mio Cid
- Swan Lake
- Birth of the Sun
- Maid of Orleans
- First Lance of Spain
- On the Hills of Dreams
- The Chariot
- Ritual Fire Dance
- Love from the Stone
- An End so Cold
- The Road Again
- A Music in my Soul
- Living in a Nightmare
- Lovers
- Canción del Pirata
Al finalizar el último acorde, los músicos se despidieron entre ovaciones, dejando tras de sí la sensación de haber presenciado un evento irrepetible que no solo celebraba el pasado, sino que consolidaba el legado de Dark Moor como algo fundamental en la escena del metal naccional. Madrid fue testigo de una noche de gala donde el talento, la perseverancia y el amor por el arte se fusionaron en una crónica sonora que tardará mucho tiempo en olvidarse por todos aquellos que tuvimos la fortuna de asistir.
Fotografía y Crónica de Geles M.R.
















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