Es extraño el cómo la vida a veces te da pequeños regalos, señales y te pone en un camino que sabes a donde te va a llevar, y ahí estaba yo. Nervioso, con el dedo preparado para pulsar el botón de disparo de mi cámara en el foso frente a Dream Theater pensando si me daría tiempo suficiente para cumplir el objetivo marcado. Un torrente de emociones recorría mi piel mientras la parte orquestal de la entrada principal de la banda sonaba y poco a poco, llegaba el momento de escuchar el primer instrumento sonar cual pistoletazo de salida. Entre todos los compañeros presentes compartiendo un pequeño espacio y sin parar de buscar buenos planos de estos impresionantes artistas, mientras sonaba «Night Terror» del reciente lanzamiento «Parasomnia» el público presente en el Marenostrum de Fuengirola ya estaba en el trance y estado emocional ideal para vivir una noche magnífica. Y es que una vez terminado este primer tema, la banda bromeó un poco con los presentes y es que hasta prácticamente la apertura de puertas para acceder al recinto, una ligera tormenta refrescó el cálido ambiente que estábamos sufriendo, pero ya sabemos que electricidad y agua, no hacen especial buena combinación. Conforme los rayos de sol iban dejando paso a la noche más oscura los instrumentos seguían armonizando nuestros tímpanos. Siendo del disco del disco «Metropolis II: Scenes From a Memory», los temas que sonaron tanto con gran fuerza en sus momentos más intensos, y con una ternura y delicadeza que nos emocionaba a todos en sus partes más orquestales. «Strange Déjà Vu» es la muestra palpable de que James LaBrie ha sido agraciado con una maravillosa voz capaz de captar tonos altos y a la vez ser delicada cual terciopelo. «Through My Words» no sería lo mismo sin el gran trabajo al teclado de Jordan Rudess en esta parte a dúo y ya con «Fatal Tragedy» toda la banda se corona en una actuación que no se puede catalogar de otra manera que no sea brillante. Rescatando del álbum «Octavarium» tenemos un ligero cambio de registro, más eléctrico y distorsionado en «Panic Attack» que igualmente hizo las delicias de los presentes con esos ligeros cambios de ritmo de la batería y guitarra acompasando la voz a la perfección. Y es que tanto John Petrucci con un solo que solo se puede calificar como brillante, y el bajo de John Myung potenciando con sus notas el gran resultado de los compañero era recompensado por una batería simplemente estelar por el gran Mike Portnoy.
Apenas se había cumplido la mitad del concierto y todavía nos quedaba mucho por sentir. Es una pena que el aforo del Marenostrum no llegase a completarse, si no que las cifras fueron un tanto modestas. Pero el espectáculo, debe continuar y nos regalaron «The Enemy Inside» del álbum «A View From The Top Of The World» donde regresamos a unos tonos menos intensos pero volvemos a vivir una parte orquestal de un altísimo nivel. Y sin danos cuenta, el bueno de James nos anuncia que van a tocar uno de los temas de su último disco. «Midnight Messiah» que nos hizo sentir como si una bomba hubiese pasado por el escenario. Un inicio sencillo que va increchendo, llevándote de la mano hasta que el estribillo es pronunciado por James y todo el público simplemente salta a la vez. A juicio personal, este es de esos temas que hacen ver que una banda todavía le queda mucha capacidad para sorprender, para mejorar y evolucionar en su sonido. Pero todos sabemos que en una banda con tanta historia, también toca regresar a tiempos pasados y rescatando del disco con mismo nombre de la banda, nos dieron el placer de escuchar «A Rite Of Passage» donde volvemos a tener esa atmósfera y ambiente opresivo, oscuro e instrumental en tonos un tanto más graves siendo la guitarra quien rompe esta tendencia y un canto solemne, pausado impregnado con melancolía y ya metidos en ese estado, Dream Theater nos dio un gran abrazo emocional gracias al tema «Hollow Years» del disco «Falling Into Infinity» sonando acústico, lento, buscando la comunión con el público y el acercamiento por parte de James del micro en varias ocasiones, llevándose como regalo recíproco el cariño de los presentes. Poco a poco, el final del concierto se aproximaba pero sin duda, quedaba rato por delante para seguir disfrutando. Y como buscando romper con todo lo anterior, sacada del disco «Systematic Chaos» llegó con un inicio bastante impactante «The Dark Eternal Night» con una imprenta psicodélica y de locura que no deja de sorprenderte en cada segundo con todos los estilos que esta banda puede mezclar en una canción sin que te des cuenta. Toda una montaña rusa de emociones que no sabes cuándo va a terminar. Y en un viaje emocional nos siguió llevando la banda ya que del mismo disco «Falling Into Infinity» rescataron el tema «Peruvian Skies» en otro tempo más comedido, orquestal y acústico que te genera cercanía y tranquilidad. La magistral combinación entre el teclado de Jordan y la batería de John crean una atmósfera onírica en todo el tema que es simplemente deliciosa, y es que hay que mencionarlo. Jordan Rudess con su teclado es un espectáculo constante. Incluso cuando decide tomar las diferentes partes que compone su instrumental sonoro para deleitar al público, como ese brillante momento llevando correa al hombro el teclado en comunidad con el resto de instrumentos de cuerda.
Si nos atenemos a lo que es un concierto tradicional, «Take The Time» sería la última canción de este sensacional espectáculo. Un tema que lleva acompañando a la banda prácticamente desde sus etapas más tempranas en activo ya que es perteneciente a su segundo álbum, «Images and Words» . Y es que da igual el tiempo que pase, siempre se sentirá fresco dando lo que sería un cierre a cualquier evento. Pero no es el caso. Esta banda nos siguió dando grandes momentos en el escenario tras una muy breve pausa, algo que personalmente me esperaba que se alargase unos segundos más, pero es que la naturaleza no quiso perderse el final de este gran concierto. Ya con «As I Am» en escena, los rayos y relámpagos y el brillante fulgor de estos se deslumbraba en la silueta del castillo y montañas cercanas al recinto con una intensidad poco a poco más notable. el disco «Train of Thoughts» también se ganó su espacio de protagonismo entre el setlist seleccionado para esta ocasión. Otro tema con un ritmo más comedido, pero muy disfrutable hasta el final con ligeros toques que recuerdan al grunge y donde sin duda, los instrumentos de cuerda ganan un protagonismo clamoroso en la parte instrumental con un estelar John Petrucci. El broche de oro, la guinda del pastel que cierra una gran actuación es mediante otro tema del «Images And Words», «Pull Me Under» donde la banda lo dio todo lo que tenía reservado. La brillantez de la tormenta cada vez era más cercana, los efectos de luces del escenario llenaban todo el espacio y unos artistas que nos regalaron un espectáculo sencillamente magistral. He omitido a propósito un hecho recurrente en este concierto y ha sido que entre las canciones que ha tocado la banda, los grandes momentos orquestales que nos han regalado para los sentidos entre bastantes canciones. Ya no hablo de los solos que hay en cada canción. O las partes que enlazan con otras, si no el espectáculo audiovisual de verlos tocar durante segundos y minutos, en solitario, en pareja y al unísono de otros instrumentos con el solo acompañamiento de un sencillo foco blanco y nuestras miradas. Algo que hizo que en mi cabeza naciese una pregunta. ¿Dream Theater podría triunfar como banda instrumental? ¡No puedo evitar pensar que sí! Mi memoria no me permite situar el momento exacto, pero la comunión que nace en el momento solista entre John Petrucci en la 6 cuerdas y Jordan Rudess con el teclado, me hizo sencillamente volar. Esta banda está muy bien equilibrada en todos los sentidos, y que orgulloso tiene que estar James de contar con el nivel de estos grandes artistas, y ellos de verse potenciados por el gran hacer y maravillosa voz por parte de LaBrie. Con la despedida de la banda empezaron a caer las primeras gotas de la tormenta que se cernía con nosotros lentamente, y desconozco si fue elección de la organización del evento o de la banda, la salida del recinto fue acompañada por el tradicional tema «Singin’ in the Rain» de la película homónima que hizo soltar comentarios de muchos de los presentes entre risas, primeras corrías para resguardarse del agua y en general, caras de satisfacción por una noche que cumplió las expectativas de todos los presentes.
Setlist
- Night Terror
- Act I: Scene II (Strange Déjà Vu)
- Act I: Scene III: I (Through My Words)
- Act I: Scene III: II (Fatal Tragedy)
- Panic Attack
- The Enemy Inside
- Midnight Messiah
- A Rite of Passage
- Hollow Years
- The Dark Eternal Night
- Peruvian Skies
- Take the Time
- As I Am
- Pull Me Under
Crónica y Fotografía realizada por mon@metaltrip.com
















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