La noche del diez de noviembre, en la sala Mon, en Madrid, nos fuimos de viaje musical cargado de libertad, a ritmo de rock and roll. Un viaje guiado de la mano de dos bandas provenientes de Canadá en plena promoción de sus trabajos más recientes. The Commoners y The Sheepdogs fueron los encargados de llevar a un público entregado y entusiasta, por un recorrido imaginario por la mítica ruta 66. Un camino lleno de sonidos sureños, de blues, soul y rock and roll. Con una sala Mon que rozó el sold out de mano de la promotora Live Nation, la gente que iba entrando, rápidamente iba ocupando las mejores posiciones dentro de la pista frente el escenario, con la intención de no perderse cada detalle de lo que iba a ocurrir esa noche.
The Commoners

Pronto The Commoners dieron inicio al viaje con una actuación cargada de fuerza y sentimiento, recorriendo principalmente temas de su reciente trabajo «Restless». Unos treinta minutos intensos de una actuación de pura emoción. Desde las primeras canciones como «Shake you Off» y «Devil Teasin’ Me» entre otras, la banda supo ganarse la complicidad con el público que asistió atento. Atención en cada detalle, como cuando Adam Cannon sorprendió al público con un increíble solo de batería, que sirvió de introducción para los siguientes temas. A destacar también el gran trabajo de Chris Medhurst a la voz, que consiguió transmitir en cada canción, la energía que sus letras requerían, siempre acompañada por la calidad sonora de Ross Hayes en la guitarra, Miles Evans al teclado y Ben Spiller al bajo, donde todos ellos en conjunto hicieron que la atmósfera de la sala Mon se llenara de sonidos de auténtico rock americano. Durante su actuación no faltaron los agradecimientos, tanto al público, como a las sala, y a The Sheepdogs, por la oportunidad de compartir noche, todo ello bajo los aplausos de los asistentes. Para el cierre de actuación de The Commoners, volvieron a regalar a la gente una improvisación instrumental, demostrando una vez más en gran talento que poseen, ofreciendo una actuación memorable donde el público no paró de bailar.

Setlist
- Shake You Off
- Who Are You?
- Devil Teasin’ Me
- Restless
- See You Again
- The Way I Am
- Fill my Cup
- Find a Better Way

The Sheepdogs
Después de los sucesivos cambios de escenario, aproximadamente hacia a las 20:30, The Sheepdogs tomaron el escenario de la sala Mon para continuar el viaje musical que iniciáramos minutos antes. Un viaje donde volvimos a escuchar el sonido rock de los típicos bares que te podrías encontrar a lo largo de la costa oeste de Estados Unidos. The Sheepdogs ofreció una muestra de sus temas más emblemáticos dentro de su discografía que sumergió al público en un rock vibrante y lleno de alma, con la libertad por bandera. Con los acordes de «Bad Lieutenant» el público fue testigo de un duelo de guitarras entre Ewan Currie y Ricky Paquette, que nos dejaron asombrados, sonidos de blues y rock que sonaban por cada rincón de la sala Mon entre los aplausos de los asistentes. A medida que avanzaba la noche, canción tras canción, fueron sonando. The Sheepdogs llevaban temas como «I’m Gonna Be Myself», donde guitarras distorsionadas nos llevaron a ambientes de psicodelia, haciendo que el público se trasladará, imaginariamente, a los años 60 a tiempos en plena revolución hippie, características en su tiempo, de la zona de la bahía de San Francisco. Pero en este viaje también hubo tiempo de escuchar temas como «Take Me for a Ride» de su álbum más reciente «Hell Together», que hizo que el público con sus voces hiciese de improvisado coro durante el estribillo. Y llegaba el momento de poner fin a la actuación, que cerraría por todo lo alto, donde los teclados de Shamus Currie, fue la introducción perfecta para el tema «Scarborough Street Fight», para acabar oyendo sonidos más cercanos al hard rock. Parecía que todo había terminado cuando The Sheepdogs abandonó momentáneamente el escenario, pero poco después volverían a aparecer, y tras las palabras de agradecimiento a todo el mundo, terminarían por regalarnos dos últimas canciones, «Roughrider’ 89» y «Feeling Good» poniendo fin a una gran noche llena de rock and roll.
Setlist
- Find the Truth
- Downtown
- Let Me In
- Bad Lieutenant
- Southern Dreaming
- How Late, How Long
- I’ve Got a Hole Where my Heart Should Be
- Now or Never
- I’m Gonna Be Myself
- Take Me for a Ride
- Hell Together
- Darlin’ Baby
- Scarborough Street Fight
- I Don’t Know
- Nobody
- Roughrider ‘89
- Feeling Good

Concluida la noche del 10 de noviembre en la sala Mon, quedo más que demostrado que lo que allí se vivió fue una auténtica celebración del rock and roll en su estado más puro. The Commoners y The Sheepdogs ofrecieron un espectáculo memorable, transportando al público a través de un viaje sonoro lleno de pasión, técnica impecable y energía arrolladora. Ambas bandas lograron conectar con la audiencia, quienes respondieron con entusiasmo y ovaciones en cada canción. Fue una velada mágica donde los sonidos sureños, el blues y el rock americano demostraron su capacidad para unir y emocionar, dejando claro que la música, cuando se interpreta con alma y dedicación, tiene el poder de imaginar viajes increíbles.
Crónica y Fotos: geles@metaltrip.com




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