La noche del viernes 13 de marzo de 2026 quedará grabada en el historial de la sala ReviLive como el momento en que el metal alternativo nacional reclamó su trono en Madrid bajo un ambiente de vanguardia visual. Desde que se abrieron las puertas, la atmósfera ya anticipaba algo especial, con una marea de seguidores que mezclaba el cuero oscuro con el rosa fucsia, y colores fluorescentes, en una comunión de estilos, antagónicamente distanciados en este género musical que es el metal.
Astray Valley
Astray Valley fue el encargado de romper el hielo, desplegando una propuesta sonora renovada, demostrando que con solo dos discos tienen experiencia de sobra en el escenario donde, solo con unos pocos acordes, enganchar al público desde el principio. La banda barcelonesa, liderada por Clau Violette hipnotizó a la gente con su dualidad vocal, sabiendo llenar el escenario con una fuerza poderosa. A pesar del pequeño inconveniente de que tuvieran que recortar el tiempo de actuación, con respecto a la anterior en Barcelona, la banda aprovecho cada segundo para darnos una muestra de su música, y algunos tuvimos la oportunidad de disfrutar de su directo, tanto con temas recientes como “Crystallized Soul”, o himnos que no pueden faltar en sus shows como “Pray for the Devil”, canciones que resonaron con una nitidez técnica impecable, preparando el terreno para el resto de la noche. Como un último pensamiento personal, creo que les debieron de dar a Astray Valley más tiempo de show, porque fue una actuación que dejó al público con ganas de más.
Setlist
- Intro + Darkest Times
- Synthetic Heart
- Pray for the Devil
- Crystallized Soul
- Your Skin
Megara
Tras los pertinentes cambios en el escenario, entre éxitos del pop de los 90, que sonaron para amenizar la espera, y la breve actuación de Axsel, el hijo de Rober, guitarra de la banda protagonista de la noche, por fin se hizo el silencio que daría paso a la explosión sensorial que Megara vendría a ofrecer, quienes convirtieron el recinto en su particular país de las maravillas distópico para presentar “Año Cero”, su último trabajo. Con Kenzy derrochando carisma en cada movimiento y con una puesta en escena que difuminó la línea entre un simple concierto y un espectáculo teatral, la banda madrileña reafirmó por qué son un fenómeno único en nuestra escena. Las luces, las coreografías perfectamente sincronizadas y el sonido característico del grupo en su conjunto subieron la temperatura de una sala que presentaba una buena entrada, confirmando que la apuesta por el riesgo estético sigue siendo una fórmula ganadora para conectar con un público que tenía ganas de disfrutar y olvidarse de los problemas de la vida cotidiana.
El viaje comenzó con la energía directa de “Karma” y “13 Razones”, marcando el terreno antes de viajar al pasado con “Bienvenido al desastre”. Uno de los puntos álgidos llegó con “11:11”, canción con la que alcanzaron el éxito más allá del mercado del heavy metal, tras su participación en eurovisión representando a San Marino, tras la cual la banda dedicó palabras de agradecimiento a su productor por la confianza depositada en su último proyecto. “Oniria”, puso el momento más íntimo y pausado de la velada, aunque cargado de una fuerza emocional sin bajar la intensidad del concierto, todo para recuperar fuerzas y retomar el ritmo con “Boom boom bah”, donde Kenzy aprovechó para elogiar el trabajo de las bailarinas, seguida de “Dime quién hay”, tema que la banda cedió el protagonismo al numeroso público infantil, quienes se unieron a protagonizar su primer Circle pit.
Cuando la cosa parecía seguir adelante, al inicio de “Oxígeno”, fuimos sorprendidos por un apagón que interrumpió momentáneamente la actuación, dando paso a un mensaje amenazante de Aura, la inteligencia artificial que esa noche quería tener el control, creando un suspense que se resolvió minutos después al retomar la canción sin problemas. Un espectáculo técnico que brilló, especialmente, en el solo de batería de Ra Tache, quien sobre bases electrónicas de grupos como Die Antwoord, reafirmó ese contraste entre el metal y la electrónica que últimamente la banda, en sus directos, quieren mostrar como novedad en su sonido. Interludio que desembocó en una de las canciones ya clásicas de Megara, “Truco o trato”, tras la cual llegó el turno de los agradecimientos habituales y la presentación de cada uno de los miembros de la banda, Ra Tache a la batería, Vitti al bajo, y el dúo incombustible formado por Rober y Kenzy, piezas claves del grupo.
En la recta final, la eurovisiva “Arcadia” fue la encargada de preparar el terreno para el gran cierre que llegaría con “Año cero”, tema que da nombre al nuevo disco, y puso el broche a una gran actuación, junto a la intervención final de Aura, quien al más puro estilo HAL 9000 de “2001: Una odisea en el Espacio” de Kubrick, intentó por última vez hacerse con el control absoluto del show. Sin embargo, en esta batalla entre el metal y el silicio, fue el rugido humano del público de Madrid el que terminó por silenciar, y derrotar, a la máquina,
Setlist
- Karma
- 13 Razones
- Bienvenido al Desastre
- Estanque de Tormentas
- Del Revés
- Hocus Pocus
- Saturno
- 11:11
- Vértigo
- Oniria
- Boom Boom Bah
- Dime Quién Hay
- Involución
- Oxígeno
- Truco o Trato
- Cicatrices
- Arcadia
- Año Cero
Fotografía y Crónica de Geles M.R.



















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