Amanecimos la semana con el fallecimiento de Jorge Martínez, carismático personaje y líder de Ilegales, y al día siguiente despertamos en shock por la muerte de Robe Iniesta, fundador de Extremoduro, un poeta, filósofo, un mago de las palabras, y banda sonora imprescindible para mucha gente desde la adolescencia, y aún a pesar de la melancolía, llegando el fin de semana, y como en la canción “Jesucristo García” de Extremoduro, “…resucitaríamos” para volver a sentir esa emoción que la música en directo nos despierta.
- Obus
El sábado 13 de diciembre, en el ya mítico Palacio Vista Alegre de Madrid, testigo de muchos espectáculos musicales, tuvimos la oportunidad, para muchos la primera vez, de ver en un mismo escenario a la formación original de una de las bandas más longevas del heavy rock español, me estoy refiriendo a la legendaria banda madrileña Obús. Que tras más de veinte años decidieron reunirse para un concierto único, ofreciendo una velada que se convirtió en un homenaje a mucha de la música con la que todos hemos crecido.
Según me iba acercando hacia la zona del concierto, podía observar a mucha gente disfrutando de las horas previas al comienzo, mientras unos disfrutaban en el interior del Palacio Vista Alegre de una pinchada a cargo de Juan Pablo Ordúñez “El Pirata”, otros se encontraban inmersos en charlas amenas y encuentros con amigos en los bares de alrededor del recinto. Todos con un único pensamiento, volver a los años dorados de una música que siempre nos ha acompañado, y vivir el movimiento de el “Rollo”.
A las 21:30, y tras una cuenta atrás, Obús salía al escenario para dar inicio a una gran noche. El público que llenó el espacio no perdía de vista cualquier gesto, o detalle, por pequeño que esté fuera, de los cuatro míticos integrantes de la banda. El primero en salir fue Fernando Sánchez a la batería marcando el ritmo con potencia, le seguirían al bajo y guitarra, Juan Luis Serrano “El Tío Luis “ y Paco Laguna, para aportar elegancia, seriedad y rapidez a la música, y por último aparecería Fortu, como director del espectáculo. Temas como “Necesito más”, “La Raya” y “Más que un Dios”, fueron los que dieron el pistoletazo de salida, y los encargados que hicieron que el público explotara desde el inicio al unir sus voces a coro con en el grupo, estoy segura que muchos volverían años atrás recordando sus primeros conciertos.
El espectáculo continuó con “Sin Dirección”, un tema potente que mantuvo la intensidad. No faltarían ninguna de las canciones, ya convertidas en himnos, como “Pesadilla Nuclear”, “Te Visitará la Muerte” y “Que te Jodan”, entre otras, una ráfaga de clásicos que el público cantó sin descanso. Llegando a “Dosis de Heavy Metal”, la conexión entre sus miembros, a pesar de tiempo de separación, era total; un verdadero manifiesto al género heavy rock que retumbó por cada esquina del palacio. La elegancia y seriedad de Juan Luis Serrano y Paco Laguna contrastaban con la figura de Fortu, quien, ya desde el inicio, se había erigido en el director de la ceremonia, moviéndose sin parar e interactuando continuamente con el público. Continuaron con “Complaciente y Cruel” una balada, con la incorporación de Fernando Sancho a los teclados, que pauso por unos minutos la energía que hasta ese momento se concentró, pero que subió más aún si cabe la intensidad a la velada. Cuando atacaron con “El que Más”, la respuesta fue atronadora, pero fue el siguiente tema, “Dame Amor”, el que trajo la gran sorpresa de la noche, un momento emotivo y un guiño a sus orígenes, Luis Cobos apareció en el escenario. El saxofón de Cobos, conocido por su trabajo como productor en el primer álbum de Obús, “Prepárate” de 1982, junto a Tino Casal y Luis Soler, se unió a la banda, rindiendo un sutil pero significativo homenaje a la gente que hizo posible su despegue.
- Obús
El ritmo no decayó. “Marilú” dio paso a “Viviré”, tema que llamó atención las pantallas de fondo, que se llenaron con una animación de esqueletos bailando, curiosamente, al estilo de Michael Jackson en “Thriller”, mostrando la fusión del heavy rock con otros géneros y un punto de modernidad inesperado. Una noche llena de emociones a flor de piel, y tras finalizar la canción, Fortu dedicó unas palabras de cariño a su madre, La Mari, que durante la pandemia se convirtió en un personaje icónico, y esa noche era una fan más de la banda. Y el tiempo pasaba y poco a poco, nos íbamos acercando hacia la recta final.
“Cautivos”, preparó el ambiente para el momento que dio paso a Fernando Sánchez y nos sorprendieran a todos con su solo de batería, potente y preciso, que desembocó en el tema “Dinero, Dinero”, donde Fortu aprovechó para interactuar con el público. La gente respondía a cada indicación, un buen preludio antes de que los acordes de “Va a Estallar el Obús” y “Vamos Muy Bien” cerraran una primera parte del concierto, dejando al público al borde de la explosión.
Tras una breve pausa y antes de los bises, un un emotivo vídeo apareció en las pantallas, un conmovedor recordatorio a todas las figuras más relevantes del Heavy Rock que tristemente ya no están aquí, junto a las más recientes perdidas de Jorge Martínez, de Ilegales y Robe Iniesta, figuras irreemplazables del rock español. Pero la noche era una fiesta y había que continuar, y tras el momento de nostalgia la banda regresó de nuevo al escenario. Arrancaron con “Mentiroso”, pero la euforia se disparó con el clásico de “Esta Ronda la Paga Obús”, para finalmente, llegar a el cierre definitivo con “Yo Solo lo Hago en Mi Moto”, poniendo el broche de oro a una noche que fue mucho más que un concierto de reunión. Fue una celebración, y un emotivo recordatorio de los años dorados del rock y el heavy metal español.
Setlist
- Necesito Más
- La Raya
- Más Que Un Dios
- Sin Dirección
- Cualquier Noche
- Pesadilla Nuclear
- Siento Ganas
- Te Visitará La Muerte
- Que Te Jodan
- Dosis De Heavy Metal
- Complaciente O Cruel
- Juego Sucio
- El Que Más
- Dame Amor
- Marilú
- Viviré
- Autopista
- Cautivos
- Dinero, Dinero
- Va A Estallar El Obús
- Vamos Muy Bien
- Mentiroso
- Esta Ronda La Paga Obús
- Yo Solo Lo Hago En Mi Moto
Crónica y Fotografía realizada por geles@metaltrip.com














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