Nadie duda que Leize es una banda que ha marcado generaciones y lleva revolucionando el panorama musical de Euskadi desde hace décadas; cuatro con exactitud. Allá donde van, la historia les pisa los pies como adalides de la década noventera, y como leyenda que es, Madrid se volvió a doblegar a la voluntad del cuarteto vasco. Sin embargo, una velada tan especial en la Revi Live no iba a ser de dominio único con Leize, pues a través de cambios de última hora por la caídas de Hora Límite y Elbereth, la llamada de compañía se completó con los veteranos Hijos de Overón y el fresco metal/rock toledano de Trago Mortal con toque añejo. El trío de grupos fue suficiente para que la capital gozase (¡una vez más!) del genial abanico de arte extremo que hay en este país, aparte de los grandes nombres que no decaen en el abismo de la Historia.


Trago Mortal
Cuando TRAGO MORTAL salió al escenario, la respuesta fue inmediata. Arrancaron con «Sin Sentido», un golpe directo que encendió a los asistentes desde el primer acorde. La banda, en plena forma, fue desgranando su repertorio con temas como «Mente Nublada» y «Camisa Rota», dejando claro que lo suyo es el rock sin concesiones. Uno de los momentos más celebrados llegó con «It’s So Easy», donde Jesús al mando del bajo, tomó la voz principal, junto a Josué a la guitarra emulando al mismísimo Slash. No sólo fue un homenaje a Guns N’ Roses, sino también un guiño al futuro de la banda. Pero si hubo un instante en el que todos sintieron escalofríos, fue con «Heroes», una versión que no solo evocó la grandeza de David Bowie, sino también la crudeza de Lemmy de Motörhead. El cierre con «Nunca te Calles» fue un grito de resistencia que dejó al público pidiendo más.
Setlist
- Sin Sentido
- Mala Impresión
- Nena
- Mente Nublada
- It’s so Easy (Guns N’ Roses Cover)
- Camisa Rota
- Principio y Final
- Tu Cuerpo
- Dócil
- Heroes (David Bowie Cover)
- Nunca te Calles
Hijos de Overon
Hay bandas que deberían tener mucha más repercusión en la escena española del metal/rock, aparte del ámbito underground. En Castilla y León, desde la localidad segoviana de Cuéllar, Hijos de Overón llevan tiempo con una trayectoria discreta que, después de casi veinte años, parece empezar a despegar por todo lo alto. Un poco eclipsado por otros lanzamientos discográficos, «Titania» es toda una declaración de intenciones por parte de un grupo, la cual está suponiendo la necesaria expectación que debería haberse obtenido hace años. Trago Mortal caldeó el ambiente lo justo y necesario para recibir a Leize, pero fue Hijos de Overón quien aprovechó el testigo previo con motivo de hacer que su visita a Madrid fuera digna de un público exigente que parecía no querer otra cosa más allá del show de Leize. Cada uno tendrá su opinión y tan válida es como la de otros; servidor es fan de los cuellaranos y, sin margen de error, ofrecieron lo que cualquier amante del metal/rock quiere, una buena de dosis de música enérgica, emotiva y muy original. Ya tuvimos la oportunidad de disfrutar del estilo artístico de Hijos de Overón en la quinta edición del Mortal Fest; habiendo una diferencia abismal entre ambas actuaciones, aunque manteniendo el nivel creativo.
Si hubieran tenido más tiempo de actuación… (una opinión ecuánime entre los presentes). No obstante, la banda ofreció un espectáculo de heavy metal que hizo honor a quienes ya éramos duchos en la música que interpretan. Junto a un sonido genial donde se distinguía cada instrumento por doquier, el corto setlist tuvo que ser recortado en favor de la presentación de «Titania»; ¡hubo tiempo también para clásicos! Cual frontman de férrea labor, Raúl continúa teniendo un tono de voz impecable, el cual es capaz de romper barreras y forzar la génesis de caminos a voluntad propia. Se le veía muy cómodo y suelto, al igual que a Joni, quien no era capaz de nivelar su azogue guitarrista con la ilusión del momento. Un terremoto cordófono que consiguió hacer vibrar al público a la vez que Fernando, cuyos graves mantenían la consistencia de los temas y daban un toque extra de potencia a las bellas melodías y armónicos. Para compensar el contagioso frenetismo de Joni (¡cómo nos gustaba verle tan alocado!) el temple de Diego en rítmica y rol solista significaba el mejor contraste, pues no había ser o ente incapaz de aparte la mirada de los trastes. De seguro, su actitud será criticada por la carencia de emoción; ¡no es nuestro caso! Fue un maestro musical en toda regla y cuando agarró la acústica en el dueto con Raúl, ¡el arte creativo se expresó al máximo! Por supuesto, alguien se echó de menos en la batería, pues la ausencia de Biru (¿dónde o qué estaría haciendo el muchachote?) se compensó con la ayuda de Fernando, amigo grupal que ya participó con Hijos de Overón en el pasado. ¡Qué suerte de tenerle, porque es difícil encontrar a alguien que dé la talla de Biru! Parte del público se arrepintió de dar la espalda al quinteto, pues acabar con la increíble «Rägnarok» supuso un cierre apoteósico y atrajo la atención que bien se merece la banda. Cierto que faltó la breve e intensa «Morado y Jazmín», lo cual se le perdona al quinteto por el tiempo disponible.
Setlist
- Salvaje
- Llegará
- Mirando Atrás
- Última Gota
- Bajo la Luvia
- Su Gran Mentira
- Dragones y Mazmorras
- Por Siempre
- Ragnarok
Leize
- Leize
La sala estaba encendida cuando LEIZE tomó el relevo. Cuatro décadas sobre los escenarios no han hecho mella en su espíritu, y desde el primer acorde de Más de lo que ves, quedó claro que la banda estaba dispuesta a entregar una noche para el recuerdo. «Tanto La Rueda» como «Voy Buscándote», ambos temas de su reciente álbum «40 Peldaños», fue cantadas con fuerza, demostrado que la banda vasca sigue siendo actual, aún con el paso de los años. La intensidad en su actuación de la noche creció con «No me Da la Gana», alcanzando su punto álgido cuando sonaron los primeros acordes de «Buscando… Mirando», canción que desató la euforia general en la gente.
La conexión entre LEIZE y su público fue absoluta. Desde los primeros acordes, quedó claro que no se trataba solo de un concierto, sino de una celebración compartida. Cada verso era un pacto de lealtad, cada riff, una inyección de energía que recorría la sala. En «A tu Lado» el tiempo pareció retroceder a 1989, cuando la canción vio la luz en su disco «Buscando… Mirando», y comprobar que aún hoy conserva la misma fuerza de antaño. No importaba la edad ni los años transcurridos; lo que importaba era el aquí y el ahora, el sudor, la voz gastada de tanto cantar, los puños en alto y la certeza de que la pasión por el rock sigue intacta.
Pero aún quedaban sorpresas. En «Devorando las Calles», Félix Lasa invitó al escenario a Israel Minaya de InterTour Music Agency, y juntos se entregaron una interpretación cargada de adrenalina, y emoción. Para el cierre, la banda eligió «Noche de Ronda», un final perfecto para una velada en la que la nostalgia y la rebeldía se encontraron en un mismo escenario. Madrid fue testigo de una noche de rock auténtico, donde el pasado y el futuro se abrazaron en un único grito, ¡larga vida al rock and roll nacional!
Setlist
- Más de lo que Ves
- La Rueda
- Caminando
- Acosándome
- Mi Lugar
- Y Otra Vez
- Hundiéndome
- Ya lo Sé
- Absurdo
- Dar el Salto
- No Me Da la Gana
- Voy Buscándote
- Al Límite
- A tu Lado
- No Podrán
- Sospechoso
- Paso de Largo
- Otra Noche Más
- Buscando… Mirando
- Devorando las Calles
- ¿Dónde Está?
- Noche de Ronda
Crónica y Fotografía: geles@metaltrip.com



























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