No es raro que ciertos fenómenos parezcan inverosímiles a primera vista, pero tal y como suceden en el acto, la creencia sigue resultando inaudita pasado un tiempo. En la Sala Riviera de Madrid, el reputado combo galo de La Femme vendría para presentar su nuevo disco “Rock Machine” que está batiendo récords de venta y fama. La expectación era bastante alta en los momentos previos a la apertura del recinto, pero la experiencia vivida superó (¡con creces!) el show de la banda. Nadie imaginaba que un buen puñado de artistas (al más puro estilo rompedor y vanguardista del arte moderno) iba a realizar un espectáculo tan intenso que la gente no dejó de bailar y gozar como si de una fiesta mundial se tratase. Bajo el amparo de la promotora Live Nation, dos horas de concierto se convirtieron en un frenesí del cual nadie podía escapar a los ritmos y el enganche musical de la perfecta fusión de géneros que La Femme sólo es capaz de representar. Sin ser un concierto de metal/rock en sí y mostrando un toque alternativo y psicodélico muy férreo, el Sold Out llegó de forma inesperada junto a la sorpresa del recibimiento y acogida del público español a los vecinos galos.
La Femme es de esas bandas que, hagan lo que hagan, triunfan de principio a fin y más allá. El público estaba en un éxtasis notable cuando la luces del recinto se apagaron para dar la bienvenida a la carátula del nuevo álbum «Rock Machine» en la pantalla digital trasera. En el final, el fervoroso ambiente seguía siendo el mismo, o incluso más, porque no se podían resistir las ganas de bailar y mover el cuerpo en base a unas canciones que fusionan decenas de estilos en una mezcla inaudita de creatividad. Con poco más de media hora de actuación y sin pausa alguna, la maquinaria francesa se desplegó en una colorida iluminación que vino muy adecuada al tremendo sonido expuesto. Uno de los aspectos que más engancharon durante fue el show fue trabajado vínculo social entre los artistas y el público, siempre dando la oportunidad de cantar los estribillos, apelar a la comunión lírica y las múltiples muestras acérrimas como vecinos nacionales. Por ejemplo, la reivindicación de la simbología española o el dúo de canciones «Sacatela» y «Cha-Cha» donde el idioma castellano no fue lo único que explosionó la algarabía (cursiladas en palabras de haters que se recibieron entre aplausos y ovaciones); más bien, la llevó hacia un nivel de disfrute poco perceptible hoy en día. No se olvidó la Femme de conjugar la música con elementos clásicos, mencionando el aspecto psicodélico, vestuario de distintas épocas o una actitud descarada sin perder el favor de los presentes, quienes se deshacían en halagos hacia el exitoso combo galo.
Con sólo una docena de años en activo, cinco discos de estudio y varios EPs, la fama actual de La Femme es diga de reconocer, al igual que su poder de convocatoria y movimiento de masas. Mediante canciones cortas e intensas, un sentimiento sonoro encaminado a brillar en cualquier rincón y una personalidad homogénea de júbilo inigualable, el grupo realizó la proeza de más de veinticinco canciones que pusieron La Riviera patas arriba. Desde la pista o en las barras, era imposible resistir la tentación de dar alegría (¡macarena!) a cada parte del cuerpo. Ya fuera el discotequero inicio con «My Generation», la leve oscuridad de «Love Is Over», la bella evocación en «Paris 2012» o la hipnótica melodía de «Cool Colorado»… El repertorio elegido para la ocasión no perdió la calidad en ningún momento, pues la increíble puesta en escena del sonido técnico marcó la tendencia a seguir en la noche madrileña. No había rincón donde esconderse de la magia francesa, de la cual es muy importante recalcar que, cuando se interpretaron temas en idioma propio, supuso un atributo personal que rompió los estándares de mucha gente, dejando la evidencia en «Foutre le bordel» o «Sur la planche». No era para menos, porque en la variedad de gustos, ¡no hay opinión crítica que valga! Todavía queda hablar de los integrantes de La Femme, aunque siempre faltarán palabras para describir el inmenso rol que todos tuvieron sobre el escenario y cómo siete personas hicieron retumbar a la capital española en una labor artística loable y repleta de carisma sin olvidar el excelso derroche de imaginación.
La cantidad de instrumentos doblaba a los integrantes de La Femme en directo; la sorpresa fue ver el manejo de los mismos a través de una estética profesional. Cuatro sintetizadores, panderetas, cordófonos, percusión de lo más variopinta, un theremín… Si se añaden más cosas, ¡ni una orquesta se atrevería a tanto! Al frente sin soltar su guitarra Gibson, Sascha demostró unas cualidades de muy altísimo nivel, sin apenas usar distorsión acusada o amplificación de ganancia. A su lado y como compañeros inseparables, feliz y dando vida a los tópicos españoles más arraigados de nuestra tierra, Marlon conquistó al público con su peculiar tono de voz e instando al unísono lírico. Fue una de las figuras centrales del evento que guió la música, aunque a veces, dos féminas le quitaban el protagonismo escénico. Las gráciles Jane y Marilou, en ambos laterales, eran los pilares del gozo fundamental en La Femme. Se las veía tan dinámicas que era muy fácil empatizar con ellas y otorgarles toda la atención posible. Se les seguía el ritmo, ayudaban con los adornos de los sintetizadores, nunca dejaban al público de lado… Sin ellas, el grupo galo no habría obtenido la popularidad suficiente para convertirse en un ídolo musical. Las danzas y coreografías de algunos temas también corrían a su cargo, sin olvidar la plena expresividad fiestera que envolvía el recinto. Por detrás, pero bien visibles en su papel como sostén, Sam y Noé mantuvieron la entereza de los graves y la batería, ocupando el espacio necesario para que su sonido consolidase un show magnánimo que superó las expectativas sociales. Justo en el último término, «Antitaxi» y «Tatiana» devolvieron el espíritu de la fusión musical para que el adiós quedase como un (evidente) regreso en el futuro, lo cual será otro hito en la historia del Rock N’ Roll mundial.
Setlist
- My Generation
- Packshot
- La Femme
- Love is Over
- White Night
- Sweet Babe
- Paris 2012
- Elle ne t’aime pas
- Où va le monde
- Cool Colorado
- Clover Paradise
- Sphynx
- Venus
- Goodbye Tonight
- Sacatela
- Cha-cha
- Ciao Paris!
- Mycose
- Nous étions deux
- Telégraphe
- Foutre le bordel
- Sur la planche
- Antitaxi
- La femme resort
- Tatiana
- I Believe in Rock and Roll
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip



















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