En España, los festivales no tienen por qué ser de renombre para que la gente acuda en masa a llamada del metal/rock. En pleno corazón albaceteño de La Mancha, el pueblo de la Gineta no faltó a su compromiso de celebrar otra exitosa edición del reconocido Gineta Rock. Siendo ya la decimoséptima en su palmarés desde que un grupo decidió asentar las bases del evento, el público nacional ha ido llegando a la cuchillería ibérica para dar el favor al Gineta Rock; dejando claro que la música extrema está presente en cualquier sitio donde goce de las mismas oportunidades y derechos que se otorga a otros acontecimientos similares. Con tres bandas internacionales y un rico elenco con denominación de origen, la cita era más que obligada para todo amante de la cultura y estilo de vida ajeno a la moda social.
Headon
Headon fueron los encargados de abrir una nueva edición del festival Gineta Rock con una descarga de energía impecable. La banda murciana demostró que su ascenso dentro del metal nacional no es casualidad, guitarras afiladas, y una comunicación continua con el público marcaron su actuación. Andy Martínez, su vocalista, supo llevar las riendas del escenario con carisma y fuerza, consiguiendo que el público cantará los estribillos desde el primer tema. Lamentablemente no pudimos llegar al principio de la actuación, un show donde la banda estuvo acompañado por colaboraciones especiales, pero si llegamos a tiempo de disfrutar de la participación de Isra Ramos en su interpretación del tema “Constantine”, dejando al público asombrado con el fantástico dúo de voces. La actuación de Headon, fue sólida y sin altibajos, dejando la sensación de que la banda está preparada y lista para un futuro prometedor.
Frequency
Al término de la actuación de Headon, mucha gente se trasladó al escenario Corazón Metal Stage para disfrutar del metal alternativo de los albaceteños Frequency, que nos sorprendieron con un sonido demoledor y una actitud arrolladora. Su estilo cargado de técnica y contundencia, hizo temblar el escenario desde los primeros minutos. El vocalista que no paraba de moverse, demostró cercanía y entrega con un público que, pese en un primer momento se veía claramente que venían por otras bandas, desde la primera canción, aceptaron la música de Frequency, arrancando los primeros headbanging entre la gente. Con un repertorio centrado en su EP “A Path to Reveal”, ofrecieron un directo compacto. La banda aprovechó al máximo su tiempo y se ganó al público con una energía sincera y sin artificios.
April Art
Hace casi dos meses, tuvimos la inmensa oportunidad de ver debutar a la banda germánica April Art en España con su actuación en el festival del Leyendas del Rock; ¡vaya estreno a lo bestia! Cerca de una hora de show y la gente no dejaba de pedir más tralla a gritos. No obstante, el cuarteto se quedó con las ganas de seguir exprimiendo al público ibérico, de modo que, después de una extenuación brutal, la segunda dosis del moderno metal/rock alternativo acudió al Gineta Rock de la misma manera. Salidos de un cómic de superhéroes y con el público entregado a sus pies en todo momento, April Art volvió a demostrar que su particular visión colorida de la música extrema es el dogma de su arte compositivo. Además, habiendo conocido el fervor que posee España en su gente hacia el metal/rock, la banda no iba a desaprovechar la ocasión de seguir ganando adeptos, fueran jóvenes, adultos, novicios o veteranos. Aunque el setlist interpretado en el atardecer fue el mismo que en el Leyendas del Rock, se experimentaron otros sentimientos diferentes, como una mayor cercanía social, mejor sonido general y una actitud más desenfrenada dentro del control.
Se podrá ver a Lisa-Marie cien veces (¡o mil!) y nunca dejará de sorprender, ¡siempre tiene algo nuevo que enseñar en los shows grupales! Para ella, cantar es un juego de versatilidad vocal, donde cada verso o estribillo es un partido que necesita disfrutarse al máximo. Por ello, la sonrisa no se perdía de su rostro, al revés, ¡se contagiaba más allá del recinto! Su disfrute era tan palpable que no se podían quitar los ojos de ella, incluyendo los múltiples latigazos de su cabello hacia el equipo de prensa y fotografía con cada cabeceo. No era la única que saltaba y reía, pues los compañeros grupales también hicieron las delicias mediante gesticulaciones, poses y una actitud tan cercana que les faltó codearse con la multitud social. Chris y Julian sabían manejar la cordofonía instrumental de una forma tan exacta que se preocupaban más de animar al público que de sus guitarras; ¡casi tocaban en automático! Lo mismo ocurría con Ben, quien era un calco de Lisa-Marie en el estado de personalidad. Sus golpes a la batería transmitían felicidad y potencia a la vez, enmarcando un triunfo musical que, de principio a fin, le valió un reconocimiento aparte. Anunciando el final y en un agradecimiento desmesurado, April Art desplegó lo que quedaba de su inesperado arsenal escénico, reventando al público lo justo para que League of Distortion rematase la faena con respecto al ámbito internacional.
League of Distortion
Si algo caracteriza al metal/rock que debuta en España, es que hay un mutuo acuerdo de disposición (o así se podría entender). Es decir, League of Distortion hizo su estreno en el Gineta Rock con un concierto genial y repleto de sorpresas; al otro lado, el público devolvió el favor mediante una entrega total hacia la banda germánica, en respuesta de lo que se vivía en el show. Así se podría resumir la hora de actuación de League of Distortion de una forma sencilla, pero mejor es dar más detalles sobre la descarga musical que hubo en el festival por parte de un grupo que decidió romper los estándares preconcebidos de un público que había sido exprimido por April Art en el exterior. Hace pocos días, ambas formaciones presentaron un tema de colaboración, «Double Trouble», y sólo faltó que se hubiera interpretado a dúo por ambas cantantes, Lisa-Marie y Anne, lo cual habría supuesto un éxito inaudito. Un aspecto a reseñar, por encima de la música, los artistas o el sonido, es la adecuada selección de elementos escénicos, incluyendo la iluminación que otorgó el punto de equilibrio entre lo tenue y el brillo excesivo. Para tocar en un sitio cerrado, la banda sonó tremendamente bien, pues apenas se notaba la distorsión propia y la voz de Anne resonó con total nitidez. Con cinco años de existencia y dos álbumes de estudio, la esperada juventud musical League of Distortion engañó a los presentes. En vez de ver a una banda primeriza, con fallos y estática personal, el cuarteto fue justo al revés, exagerando incluso los antónimos.
En vez de presentar el reciente «Galvanize», Anne y compañía dividieron el repertorio en favor de enseñar cómo se las gasta League of Distortion en sus shows. Saltos con aplausos, brazos en alto, puños apretados, coros al unísono, sentimientos a flor de piel… Los novicios en el metal/rock moderno quedaron bastante sorprendidos de la dinámica experimentada, hecho que se siguió manteniendo incluso al terminar el festival y a los días posteriores. Rodeada de un bajo excelso de potencia, una guitarra suave de sonido sólido y una retaguardia baterista de impecable técnica, Anne se llevó el protagonismo social casi sin pretenderlo. Bella y grácil cual pluma al aire, avivó las llamas de la juerga que April Art prendió antes, impregnando locura en un público que imitaba sus movimientos. Aparte, el uso de accesorios como cadenas y amplitud de vestuarios consiguió dar un punto extra de emoción a los temas, siendo el caso «Suck my Blood» o «I’m a Bitch». Por supuesto, Anne también interaccionó con los asistentes en primera fila, llevándose la admiración de un Gineta Rock que gritaba el nombre grupal sin vacilar. Una decena de temas consiguió que la gente pidiese más bises, y terminar con «L.O.D.» logró el objetivo que se necesitaba, unir a España en una nueva liga de metal/rock moderno que explosione allá donde vaya.
Celtian
Y llegaría en el Gineta Rock la actuación de Celtian, una banda que paso a paso sigue consolidándose como una de los grandes referentes del heavy metal en España. Desde los primeros compases de sus canciones, el recinto se transformó en un paisaje de leyendas, bosques y mitos celtas. Las melodías del violín y la flauta se entrelazaban con la potencia de las guitarras eléctricas, creando esa mezcla tan característica que define el sonido del grupo. Xana, su cantante, se mostró radiante y segura, desplegando una voz dulce pero llena de fuerza, capaz de guiar al público a través de cada historia. Con su carisma natural, logró conectar desde el primer verso, convirtiendo el concierto en un auténtico ritual de emociones.
El repertorio avanzó con piezas tan épicas como “La Lira Encantada” o “La Profecía”, donde la banda demostró su excelente nivel técnico, equilibrando a la perfección los pasajes más bailables con los momentos más íntimos y melódicos. Pero uno de los instantes más comentados llegó con “Maleficio de Sangre”, tema de su último trabajo, “Secretos de Amor y Muerte “, donde su cantante se atreve a experimentar con registros guturales. Aunque su intento fue tan valiente como curioso, el resultado aún me sigue siendo un tanto extraño dentro del conjunto, rompiendo por momentos la atmósfera que tan habitual nos tiene acostumbrada la banda. Aun así, el público aplaudió el gesto con entusiasmo, reconociendo el arrojo de la vocalista por explorar nuevas facetas.
La noche caía en el recinto, con “Caricia mordaz”, y el ambiente se tornó más emocional, “El Hijo del Ayer” cerró el concierto en una explosión de energía, dejando al público cantando y aplaudiendo en un clima de euforia colectiva. “Niamh”, como final a velada, puso la guinda a la actuación, con el violín, y el resto de la banda acompañando a la canción con una ejecución impecable, dando vida a un sonido que transportó a todos a tierras de leyenda. Celtian demostró, una vez más, que su propuesta va más allá de la música, es una experiencia sensorial, donde la técnica, la emoción y la fantasía se funden en un mismo hechizo.
Dunedain
- Dünedain
Dünedain demostraron por qué son una de las formaciones más queridas del heavy nacional. Con un sonido pulido y unas voces perfectamente empastadas, su directo fue una celebración del metal clásico. Mariano y Tony intercambiaron voces y miradas cómplices, que junto al resto de los miembros, nos siguen recordando por qué su fórmula sigue funcionando tan bien. Pese a que mucha gente, seguramente, ya pudo disfrutar de su show en pasado festival Leyendas del Rock, el público respondió con la sorpresa de verles como si fuera la primera vez, y cada canción, una tras otra, fueron cantadas por la centenares de gargantas que abarrotaban el escenario Corazón Metal Stage. Su repertorio fue un repaso por sus grandes éxitos y algunos temas más recientes, todos ellos interpretados magistralmente con la fuerza y energía que caracterizan al grupo.
Stratovarius
Allá donde va, el metal/rock de Stratovarius nunca defrauda, ya sea como un cabeza de cartel, un festival o una gira conjunta. El quinteto finlandés es un símbolo de resistencia al metal/rock moderno, pues después de cuarenta años, no hay quien les reproche la intensidad musical que siempre despliegan en un sus shows. Con su marcado estilo power/progressive reconocible a priori, Kotipelto continúa mostrando su espíritu a cada tema que recita por su experimentada laringe. Seguimos echando de menos (¡por siempre!) a Timo Tolkki en Stratovarius, y aunque no haya ningún miembro original en la actualidad, siempre estará en nuestro deseo una posible reunión (¡sería increíble!). Rodeado de una férrea aura de compañerismo grupal, volvió a ser la figura central de todo el show de Stratovarius; ¡nadie le quitaba la vista de encima! Con una hora de actuación y una prolífica discografía, la banda no dudó en hacer un espectáculo que hiciera retumbar las tierras albaceteñas. Cierto que Stratovarius lleva ejecutando un repertorio muy parecido en los últimos años, aunque su último álbum, «Survive», junto a múltiples EP, va ganando cierta popularidad entre los clásicos inmortales. Además, hay que reconocer que la banda jamás dejará la importancia del aspecto escénico, llevando decorados especiales y un juego de iluminación bastante adecuado, salvo en los frontales, donde la tenue luz obligó a guiñar los ojos durante un tiempo.
No veremos el día de escuchar, en vivo y en directo, temas de álbumes como «II» o «Dreamspace» (¡la esperanza es lo último que se pierde!) pero que jamás faltarán los himnos que se corearon, a todo volumen vocal, como «Eagleheart» o «Black Diamond». Stratovarius sabe lo que el público quiere en sus shows, así que no desperdició la oportunidad de lucirse junto al arsenal sonoro que desplegó en el Gineta Rock. Kotipelto volvió a demostrar que la edad no entiende de tonalidad, expeliendo los versos y líricas de una forma magistral. La conexión social se cuidó bastante, ya que la gente alzó los brazos y puños en favor del quinteto finés. No había hueco para breaks o pausas musicales, salvo ese solo de teclado que Johansson deleitó como obertura a «Black Diamond». De igual manera, la algarabía tronó a lo grande con «Destiny» y «Unbreakable», la cual precedió a ese apoteósico final de «Hunting High and Low», exhibiendo una belleza musical tan excelsa como nostálgica. Tanto Lauri como Matias dominaron la cordofonía sin despeinarse, siendo adalides de unos ritmos y solos perfectos con unos graves nítidos y potentes. La retaguardia, copada por Jens y Rolf, sentó una sólida base estructural digna de la importancia grupal, realzando el valor melódico de los temas y armonizando el contexto compositivo. En resumen, no hubo ni una grieta durante el show de Stratovarius (¡palpable, al menos!) dejando claro que el Gineta Rock no era un concierto más de su gira, sino otra ocasión para volver a sentir el poder del metal/rock escandinavo en todo su esplendor y gloria.
Vhaldemar
El metal más clásico y contundente llegaría con Vhäldemar, que no dieron ni un segundo de respiro, tras la actuación de los finlandeses Stratovarius. Había ganas de ver a la banda de Bizkaia, y de disfrutar de su potencial en el directo. Su vocalista Carlos Escudero salió dominando el escenario con su carisma y potente voz, como si llamara a la batalla, mientras las guitarras rugían con fuerza, destacando de entre su sonido, los increíbles solos que de los dedos de Pedro J. Monge fueron arrancados de sus seis cuerdas. Fue un concierto sin pausas, directo y salvaje, con un sonido que hizo vibrar a todo el recinto. La banda repasó sus temas más emblemáticos con una energía arrolladora, consolidando su reputación como una de las bandas más sólidas del heavy nacional. “Metalizer” y “Howling at the Moon” fueron momentos álgidos que hicieron cantar a todo el público. Vhäldemar llegaron desde las tierras del norte, hasta tierras en la Mancha para arrasar con todo a su paso. En lo personal, me hubiera gustado verles en el escenario principal, Gineta Rock Stage, con su espectáculo de llamas, y que hubieran convertido su actuación en una auténtica batalla bárbara.
Saurom
Con la noche ya instalada en la provincia de Albacete, el escenario Gineta Rock Stage se estaba preparando para una de las actuaciones más esperadas. El folk metal de los gaditanos Saurom volvió a demostrar por qué su nombre es sinónimo de espectáculo, sentimiento y poesía. Con un concierto centrado en su último trabajo “El Principito”, nos ofrecieron un viaje sonoro y emocional que combinó música, teatro y literatura, sumergiendo al público en un universo de fantasía y metáforas de enseñanza. Desde los primeros acordes con el tema “El Principito”, el ambiente se impregnó de magia. Con un sonido impecable y una puesta en escena cargada de simbolismo, Saurom narró en directo su particular versión del clásico de Saint-Exupéry, enlazando temas que hablaban de sueños, amistad y esperanza.
La emoción continuó con “La Hija de las Estrellas”, donde la conexión entre banda y público se hizo palpable, preludio de una velada llena de momentos memorables. Entre ellos, destacaron las colaboraciones especiales que elevaron aún más la experiencia, Isra Ramos volvió a subirse al escenario ese día para dar voz a “La Leyenda de Gambrinus”, a dúo con Migue desatando la ovación del público. Más tarde regresaría para compartir de nuevo escenario en “No Seré Yo”, también junto a Elizabeth Amodeo, en una interpretación llena de fuerza y ternura. La segunda parte del espectáculo, introducida por un interludio dedicado a “El Pájaro Fantasma”, marcaría un giro hacia lo más teatral del repertorio. Elizabeth Amodeo, con un cuidado e impresionante vestuario, volvió al escenario para acompañar esa pieza, dotándola de un aire etéreo y conmovedor. Otro de los momentos más cantados llegaría con el tema de “La Llorona”, con Migue arrancando de la guitarra acústica su melodía, aportando un toque más íntimo a la canción.
Pero Saurom es también diversión y fiesta, y como fieles representantes del espíritu juglar no faltaron su temas clásicos como “El Lazarillo de Tormes” y “El Carnaval del Diablo” desatando el entusiasmo de un público totalmente entregado, que cantó, junto a la banda, cada verso, a la vez que saltaban. El cierre, como no podía ser de otra forma, llegó con su ya famoso “Círculo Juglar” invitando a la gente a participar de él, para a continuación terminar con “La Taberna”, donde todos los invitados regresaron al escenario para brindar en una despedida colectiva, alegre y fraternal.
Stingers
Para cerrar el festival, el escenario del Corazón Metal Stage dio la bienvenida a la banda tributo Stingers, rindiendo, así, un homenaje a los legendarios Scorpions, con una actuación que de seguro hizo llenar la noche de nostalgia y rock clásico. Lamentablemente, la hora se nos echó encima, y este equipo que se desplazó para cubrir el festival, teníamos que llegar a Albacete a tiempo de coger el bus de regreso. Pero por otras fuentes pudimos conocer que la banda interpretó con fidelidad los grandes éxitos del grupo alemán, logrando que el público cantara cada estribillo como si fuera el original, siendo el broche perfecto para una noche de emociones y metal, despidiendo el Gineta Rock, un año más, con un ambiente festivo y lleno de sonrisas.
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip




















































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