La vida está llena de sorpresas, de coincidencias y momentos que hacen que tu vida cambie. Hay gente que te da un empujón en una dirección inesperada y este humilde servidor ahora tiene el placer de vivir y disfrutar de la música desde otro punto de vista. Todos tenemos claro que la vida del metalero/rockero no se puede centrar sólo en los grandes festivales. También son necesarios otros espacios con aforos más reducidos donde ver a los artistas con otros ojos, otras distancias y sensaciones distintas. Y es que el ambiente en la Garaje Beat Club murciana, pese a su aspecto sombrío, oscuro y con una iluminación más bien tenue, ha acogido, este pasado viernes, un espectacular concierto con los artistas de la banda suiza Fire Rose y la exitosa andadura de Ronnie Romero “en solitario” con un equipo de músicos espectacular a su lado.

Fire Rose
Teniendo en cuenta la puntualidad que se recomienda tener en este tipo de eventos, los helvéticos Fire Rose salieron prácticamente en hora al escenario ofreciendo un espectáculo bastante bueno con un concierto de apenas unos 45 minutos de duración. Un setlist modesto pero con el que no faltó la energía en base a riffs de guitarra potentes, la presentación del nuevo disco «Blood on Your Hands» y un Phillip Meier entregado al modesto público que en esa hora de la tarde estábamos dentro del local, otorgando un tono vocal bastante sorprendente. Algo que por una parte se me hizo un poco triste ya que el cariño que contagiaron en la gente fue constante y muy trabajado. Tal vez, al ser jueves, o por las tormentas que azotaron la zona murciana y levantina quitaron el interés de la gente en asistir a la sala. Sea como sea, los que asistimos, nos llevamos un muy buen sabor de boca con la (incluidas un buen puñado de púas de guitarra entregadas a muchos de nosotros. En mi caso, ojalá lograr una modesta colección de ellas siendo la suya, la primera).
A diferencia de lo que se creería a priori, Fire Rose no fue a lo sencillo. A sabiendas de que el tiempo era muy limitado, nos dieron temazos como «Rise Like a Sun», «Heroes» o «Wheels on Fire» que cerró por todo lo alto. Un listado de menos de diez canciones pero de mucha calidad y con el que se nota que esta gente va hacia arriba (sólo les queda girar más fuera de su país). No han salido del cascarón del metal/rock pero pueden terminar siendo muy grandes en el futuro si se les da la oportunidad. Un hard rock muy animado, con buenas sensaciones y, por lo menos para mí, un grupo que espero que más de uno descubra y lo tenga en cuenta para más eventos. Con el paso de los minutos, la asistencia a la sala era mayor, de modo que el público se llevó un grato recuerdo de los teloneros. Al estar acostumbrado a los festivales de renombre y no a las salas medianas y/o pequeñas de conciertos, no puedo hacer comparaciones, pero hay que decir una cosa muy clara. Tanto Fire Rose, como Ronnie Romero, sonaron bastante bien, distinguiendo las voces y todos los instrumentos en cualquier rincón de la sala. Ese hecho poco se puede observar en muchos lugares, así que reseñarlo es importante.
Setlist
- Get It All
- Rise Like the Sun
- We Are Wild
- Fields of Honor
- Heroes
- Blood on Your Hands
- Touchdown
- Wheels on Fire
Ronnie Romero
El plato fuerte de la tarde, era evidentemente, Ronnie Romero con su proyecto independiente y el gran elenco de artistas que lo acompañaron en escena. Francisco Gil con el teclado, Andy con las baquetas de la batería, José Rubio y Javier García con los instrumentos de cuerda para dar a conocer el nuevo disco en el lugar, al que Ronnie considera su casa. No sólo porque vive en España desde hace ya unos años, sino porque su vinculación con Murcia es importante siendo un punto clave en su historia musical. De historia, Ronnie Romero va bien sobrado de calidad porque ha pasado por grandes bandas, tiene muchas influencias variadas y sobre todo, un gran respeto por sus ídolos como es el gran Dio, abriendo el show con una versión suya, «Stand Up and Shout». La Garaje Beat Club se llenó con el paso de las canciones, donde escuchamos temas de su último disco propio “Too Many Lies, Too Many Masters” con otras canciones habituales del repertorio que tanto le gusta a Ronnie desplegar ante la admiración y emoción de fans y seguidores. Por poco se completaron dos horas de concierto con temas personales como «Castaway on the Moon» cuya energía es un revitalizante que rememora el buen hard rock de las décadas doradas del siglo pasado o el dúo «Chased by Shadows» y «Crossroads» para ir en coche escuchándolas a todo volumen. Hay que hacer una mención especial, pues toda la banda tiene un nivel interpretativo en demasía alto. El buen hacer con la guitarra de José Rubio dio alas a Ronnie en cada canción. No por la complicidad entre ambos, sino también porque los solos y riffs potenciaron el interés del público como un método de atención continuo hacia ellos.
El chileno, entre canción y canción, se ganó el favor social de manera intacta por dar un repaso por las bandas en las que ha participado, sin olvidar los amagos constantes que hubo de tocar las canciones de otros grandes iconos del metal como era el caso de los Judas Priest. A pesar de los retornos y ciertos fallos en el micrófono de Ronnie al comienzo de la actuación, el concierto nos obsequió con covers que son grandes temas de la historia musical. Por ejemplo «Kill the King» de Rainbow que se nos hizo muy emotiva o «Crying in the Rain» de los míticos Whitesnake. Cuando llegó el momento del adiós, todos teníamos claro que no era el punto final. Queríamos los bis sí o sí y la banda, entre bromas de que iban a improvisar unas cuantas canciones, nos regalaron momentos absolutamente brillantes sin olvidar la presentación estelar de cada miembro de la banda como se merecía. Con cariño por todos lados, la elegante interpretación de «Child in Time» y «Burn» de los clásicos Deep Purple se unió a la coreada «Separate Ways» de Journey, haciendo saltar los ánimos por los aires entre saltos y aplausos, sin olvidar los coros en medio de un delirio social inaudito. Aunque aún había espacio de sobra en la sala, nadie negaría la calidad suprema que se vivió. Todos los miembros de la banda dieron un espectáculo sensacional y eso se contagió fácilmente. El sonido de la sala también ayudó bastante ya que se pudo escuchar de forma bastante nítida hasta el teclado, componente que suele ser fácilmente tapado por la fuerza y contundencia del resto de instrumentos. Teniendo una hora de vuelta a casa con la luna al frente, no hubo duda en poner a Fire Rose y Ronnie Romero en el Spotify para, con una sonrisa de oreja a oreja, organizar la vivencia de un pedacito de historia musical que hace que el metal/rock siga brillando en la actualidad. ¡Larga vida al rock y al metal!
Setlist
- Stand Up and Shout (Dio Cover)
- Castaway on the Moon
- I’ve Been Losing You
- Chased by Shadows
- Stargazer (Rainbow Cover)
- Crossroad
- Crying in the Rain (Whitesnake Cover)
- Too Many Lies, Too Many Masters
- Not Just a Nightmare
- Kill the King (Rainbow Song)
- Rainbow in the Dark (Dio Cover)
- Vengeance
- Child in Time (Deep Purple Cover)
- Separate Ways (Worlds Apart) (Journey Cover)
- Burn (Deep Purple Cover)
Crónica y Fotos: Ramón G.R.














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