Pocas son las bandas de totalidad femenina que han seguido el “erróneo” ejemplo del mítico conjunto The Runaways. Nervosa y Crypta, Burning Witches y Seraina Telli, Santa y Azucena… En Suecia, el cuarteto de Thundermother recayó en la industria extrema como un pelotazo en toda la cara con su estilo hard rock moderno, pero el destino tenía otros planos para tres féminas del grupo. Guernica, Mona y Emlee, unidas en cuerpo y alma, brillaban cual trío de diamantes refinados, así que The Gems nació con motivo de rockear al mundo, siendo la prueba ese álbum debut «Phoenix» que impresiona a quien lo escuche. La gira del trío femenil con la promotora Madness Live! dio la oportunidad para que Kivents también organizase dos fechas improvisadas en Portugalete y Zaragoza. En la capital maña, The Gems también coincidió con el inicio de la gira de Satarial, el excéntrico grupo eslavo que decidió convertir la Sala Utopía en un recinto pagano perfecto para una noche de rituales chamánicos y mucha influencia demoníaca, ¡justo lo que querían los fans!

Mia Karlsson
No todo van a ser malas noticias respecto a los grupos femeninos. En 2016, Crucified Barbara anunció su separación y, para sorpresa del público, ¡el regreso a la música se hizo oficial hace unos pocos días! Muchos detalles sobre esta vuelta los podría resolver Mia Karlsson, guitarrista y cantante de la banda que, en la actualidad, acompaña a The Gems en calidad de bajista de sesión. Como solista, Mia abrió la gira con un pequeño y acústico show donde interpretó temas suyos junto a varias versiones, donde «My Heart is Black» trató de dar más pistas sobre la reunión de Crucified Barbara. Media hora bastó para que Mia nos enseñase su talento creativo y plasmarlo en directo a través de su versátil y potente voz, tocando el alma social y generando un genial entrante a la actuación de los joyas suecas. No muchas artistas se atreven a lanzarse por un precipicio y, en vez de estrellarse en el fondo, lo sobrevuelan en contra de las expectativas.
Setlist
- Breathe Now
- I’m Not the One
- Embrace
- Nothing in my Heart (John Hiatt Cover)
- Like a Stone (Audioslave Cover)
- My Heart is Black (Crucified Barbara Cover)
The Gems
La variada iluminación de la Sala Utopía no es que fuera la mejor para un reportaje fotográfico decente, pero hay que reconocer que The Gems avivaron la luz del recinto con el aura personal que rodeaba a cada artista. Estando dispuestas a realizar un concierto épico en Zaragoza, la interpretación íntegra del disco de estudio supuso un mérito increíble a valorar, incluyendo varias canciones propias de las artistas y las mejores versiones de la etapa en Thundermother. Antes de dar más detalles, decir que el sonido utilizado en el show fue de lo más limpios y nítidos que servidor ha escuchado en una gira, porque los acordes y notas de solos se distinguían de la misma manera que en una ópera o conciertos de cámara. Delante o detrás del lugar, era imposible perder el hilo melódico de la banda o el desvanecimiento acústico, así que ese punto extra ya hace recomendar a The Gems en cualquier festival; más viendo al público agolparse en las primeras filas. La facilidad de conectar el ámbito social al musical repercutió en las múltiples muestras de cariño y apoyo hacia el trío sueco.
Con Mia Karlsson al bajo y sintiendo el poder de los graves a su merced, el espectáculo dio comienzo mediante temas modernos embebidos de sutil gracilidad, «Queens» y «Domino». Los coros no se hicieron esperar y los asistentes acompañaron a Guernica en la ejecución vocal (¡qué calidad, joder!) como si les fuera la vida en ello. Se notó que la mayoría social le había dado una escucha previa a The Gems, hecho que encandiló a la banda aún más. Salvo Emlee, quien otorgó un solo percusionista de la vieja escuela a mitad del repertorio, Guernica y Mona deleitaron al público con dos canciones inéditas, «Viper Attack» e «Inception», las cuales volvieron a demostrar que cada chica posee un potencial ilimitado de creatividad. Respecto a Mona, su habilidad guitarrista la llevó a una altura digna de nombres inmortales como Lita Ford o Joan Jett. Los riffs y zonas solistas no tenían punto de comparación con los tiempos de Thundermother, pues Mona decidió crear una línea musical paralela sin perder el toque pegadizo y agradable. Agradecidas al borde del sollozo, más canciones fueron caldeando el escenario hasta que, como bien se intuía desde el principio, un par de versiones de la banda anterior fueron tocadas en un guiño al pasado. Un tanto a favor se contempló de forma sorpresiva; quizás no se notó a nivel general. El público aplaudió los covers, sí, aunque el disfrute social con las canciones originales de The Gems fue mucho mayor que el par musical de Thundermother. El final con «Like a Phoenix» remató el maravilloso y emotivo concierto en un arropamiento de cariño y ternura que, en números de ventas, las sonrisas no se borraban del grupo sueco. Testigos del brillo áureo de The Gems, sólo queda ver lo que les depara el destino y desearles más éxitos por el resto del mundo.
Setlist
- Aurora
- Queens
- Send Me to the Wolves
- Domino
- Silver Tongue
- Viper Attack (Canción de Mona)
- Inception (Canción de Guernica)
- Undiscovered Paths
- Ease Your Pain
- Running
- P.S.Y.C.H.O.
- Kiss It Goodbye
- Force of Nature
- Fruits of my Labor
- Loud and Free (Thundermother Cover)
- Driving in Style (Thundermother Cover)
- Like a Phoenix
Satarial
Algunas bandas se pasan de rareza en los decoros y puestas en escena, pero lo de Satarial es otro nivel. En Rusia, la naturaleza es algo que siempre acompaña a la influencia e inspiración musical, lo cual es loable hasta que la realidad se trastoca según las creencias e ideología. Dos mujeres y un hombre celebraron un ritual de invocación infernal tan auténtico que, como bien se sabe en el teatro, “el público, en calidad de actuación, también es parte de la obra aunque no lo sepa”. Podríamos estar hablando de la experiencia durante horas, pero basta decir que Satarial transformó la idea cotidiana de un concierto de metal/rock en una obra retórica donde la música acompañó, de forma muy adecuada, al ambiente que se mostró a cada momento. Fueran cánticos chamánicos de la Prehistoria, guturales del inframundo, instrumentos medievales o el notable grado de sensualidad propio de una sesión bondage y masoquismo. Mezclar todos esos elementos y que la gente quedase boquiabierta ya dice mucho sobre Satarial y el porqué de su anhelada llegada por tierras ibéricas.
Como grupo, Lolita, Angel y Lord Seth fueron la hostia interpretativa; ante el alucinado público, no descuidaron la escénica que tanto esfuerzo les costó llegar a tener. Angel, al natural con una chaqueta de cuero y falda colegial, aporreaba la batería a la vez que su voz se inclinó hacia las partes líricas y melódicas de los versos. Justo al contrario y marcándose un estilo Wesker con gafas de sol en la tenue iluminación, Lord Seth sacó su lado camaleón al controlar la programación de los instrumentos faltantes y tocar la guitarra a la vez de forma cruda y pesada. Extraño fue que, con esa perspectiva múltiple, ¡no fallase ni un ritmo! Quizás se intuya un concierto estático y soso con esta descripción, aunque falta la pieza clave del show de Satarial. Cual líder tribal y chamán musical, Lolita acaparó toda la atención social en su rol central de la obra surrealista. Los presentes fueron partícipes de los actos de Lolita, fuera la preparación del ritual, beber la sangre de los sacrificios, invocar el vudú, corear los gritos demoníacos, danzar en un éxtasis disociativo… ¡No es coña, de verdad! El repertorio de canciones daba igual, pues al contemplar la cantidad de elementos extrasensoriales, sólo había ojos para Lolita mientras la pareja estructural, Lord Seth y Angel, apoyaba el show en calidad sonora. Nadie dirá que Satarial carece de talento y creatividad; antes de hablar, mejor ir a ver a la banda y aplaudir la magnánima energía y voluntad por seguir fiel a un estilo original después de tantos años.
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip




















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