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Crónica: Una noche de acero y hermandad del metal/rock en el XVII Pounding Fest
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Crónica: Una noche de acero y hermandad del metal/rock en el XVII Pounding Fest

09/04/2025 0 Comments
1 año atrás
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Tercer año consecutivo que Metaltrip acude a la obligada cita con la famosa asociación madrileña del Pounding, la cual regresó a la Sala Revi Live de Vicálvaro con motivo de celebrar la decimoctava edición de su festival propio para los socios y cierto público que deseaba contemplar el mejor metal/rock internacional y las oleadas underground de la música nacional. Alcanzando el Sold Out sin publicidad accesoria y mediante el precario método de comunicación verbal (muy sorprendente, ¿verdad?) el XVII Pounding Metal Fest se coronó (una vez más) como evento de encuentro de asociaciones y fortalecer el apoyo incondicional a la verdadera música que aúna el pasado, el presente y el futuro de la sociedad. ¿Qué sería España sin Asociaciones como Pounding, Espectros, Bats, Metalcova o RockXimeno, al igual que otras muchas más? Esa respuesta se contesta acudiendo a los festivales que se organizan por distintos puntos de la geografía y ayudando a una causa que trasciende las barreras de la filosofía musical común.

 

Sinner Rage


La única banda española del Pounding fue la que abrió la nueva edición, una tarea muy importante que Sinner Rage bordó de principio a fin. Con su álbum debut recién salido, «Powerstrike», hace un par de meses, el quinteto vasco salió al escenario desplegando un estilo de metal/rock muy clásico que se nutre de influencias legendarias, como Judas Priest o Manowar. Interpretando el disco al completo delante de los presentes y con alguna que otra sorpresa inesperada, la banda hizo todo lo posible por ser la mejor representación del ámbito nacional en un cartel donde se priorizaba la afluencia extranjera. En una iluminación de vivos colores y focalizada en apoyar a los artistas en la evocación de la vieja escuela, el genial sonido técnico aupó los ánimos de los asistentes hacia un nivel bastante alto que tardó mucho en ser incrementado después. Con sólo cuarenta minutos de actuación (más o menos) el quinteto pudo dar un espectáculo decente que superó las expectativas incluso de los mismos integrantes, pues “creemos” que era su primer concierto en un festival de renombre; es decir, un debut ante el panorama musical extremo.


Siendo una banda de “relativa” juventud y un espíritu de rebeldía, el arsenal interpretativo experimentado con Sinner Rage se recoge en las diversas personalidades que conforman el quinteto vasco. En el centro y haciendo un formidable trabajo como cantante en tonos de contratenor, la voz de Aritz convencía al público en grata actitud, lo cual se evidenció en la versión de Judas Priest que fue ejecutada en mitad del repertorio como una alabanza al arraigo hacia uno de los mayores exponentes del metal/rock mundial, Rob Halford. Sosteniendo la base instrumental en una solidificación melódica sin altibajos, Dani y Javi apenas dieron muestras de esfuerzo, pues llevan muchos ensayos a las espaldas. Los graves de Dani eran truenos en el recinto que brillaban en la misma instancia de los golpes bateristas de Javi. Ambos eran un dúo impecable, pero no se puede obviar el aspecto cordófono. Aritz y Jara se repartieron los ritmos y solos en unos duetos de calidad indiscutible y no se les puede quitar el mérito de lograr una sincronización altísima. No se duda que Sinner Rage se marcó un golpe sobre la mesa en su estreno; aunque algunas voces críticas les tachen de novatos, el futuro que le esperaba a la banda (con mucho trabajo de fondo) ¡les hará llegar muy lejos! Siempre se debe apostar por las canteras musicales a la vez que mostrar un férreo apoyo a su crecimiento y desarrollo creativo.


Setlist

  1. Stars Kingdom
  2. Silent Thunder
  3. Call of the Wind
  4. Highway Knights
  5. Dangerous Attraction
  6. Angel of Combustion
  7. Riding on the Wind
  8. Powerstrike
  9. Fire’s On

 

Amethyst


En el interludio del descanso, la bandera suiza se alzó en la Revi Live para recibir al grupo Amethyst, otro quinteto que empezaba su andadura en el mundo del metal/rock actual y que estaba siendo una revolución dentro de las tierras helvéticas. Al igual que los antecesores, Amethyst lanzó su apuesta musical que introdujo unas variantes (rítmicas y estructurales) algo más diversas en las canciones escogidas del breve setlist. Con la presentación de «Throw Down the Gauntlet» en el punto de mira, el varonil quinteto acaparó la atención social mediante un arsenal sonoro muy nítido y disfrutable, tanto que los asistentes se dejaron influenciar hasta el punto de iniciar los primeros moshpits de la noche (¡y eso que lo fuerte estaba por llegar más adelante!). El cálido recibimiento al grupo se notó en la mayoritaria afluencia de gente que accedía al recinto, pues el Sold Out tenía que hacer honor al logro. A decir verdad, Amethyst mantuvo la emoción ambiental al mismo nivel que Sinner Rage, pero con la premisa de ser el primer bocado internacional europeo, hecho que levantó un interés hacia la fragua artística que hay más allá de las fronteras geográficas.


Antes del desglose vivido con Amethyst, lanzar nuestro más sentido pésame hacia Ramon, guitarrista del grupo que decidió abandonar la formación y dar su último concierto en el XVII Pounding. Una lástima, porque en compañía de Fredric, el núcleo artístico fue la clave del tremendo éxito cosechado en la noche madrileña. Utilizando componentes teóricos de blues y cierto regocijo en el hard rock, Amethyst nos enseñó el poder de su álbum debut hasta la llegada de los temas del EP «Rock Knights», lo que supuso el estrellato de Ramon, pues la sensacional génesis sensitiva curtida en la ejecución de «Nightstranger» o «Serenade» es el producto de una mente destinada a rockear a las masas. No se puede negar el inmenso trabajo bajista de Miguel y la portentosa batería de Eldo, pero es que los ojos no se podían quitar de Ramon y el azogue huracanado de Fredric. Aunque la voz de este último sufrió ciertos problemas técnicos en la sonorización general, no fue un impedimento para que Amethyst se convirtiese en una revelación a tener en cuenta. Eso sí, mucho decir de Ramon y la ausencia que dejaría como legado, pero es que Yves también es el artífice guitarrista de la emoción contemplada en la Revi Live. Un poco más estático y encaminado hacia una introversión, no se quedó atrás en dar un protagonismo loable y que suscitó la algarabía de los presentes. En pocas palabras y como órdago de favor hacia Amethyst y Sinner Rage, el futuro del metal/rock está asegurado siempre que se mantengan vivas las llamas de la industria musical extrema que apuesta por nuevas tendencias.


Setlist

  1. Embers on the Loose
  2. Running Out of Time
  3. Rock Knights
  4. Chasing Shadows
  5. Nightstranger
  6. Queen of a 1000 Burning Hearts
  7. Serenade
  8. Stormchild

 

Bütcher


La gente quería mucho jaleo después de la impresionante actuación de Amethyst, pues los moshpits debían volver a ser un incentivo de calidad para el Pounding Metal Fest. Bütcher se convirtió en el deseo de los más fanáticos y puretas del metal/rock radical concediendo ese ansiado deseo, ya que la banda germánica es un símbolo de desenfreno absoluto; más cuando se dio a conocer en el ámbito internacional. Liderada por el salvaje dúo de Ruben y Lukas, las recientes reformas e incorporaciones a la banda han desembocado en un veloz quinteto blacker donde prima la brutalidad que aún sigue asustando a las masas ignorantes de la música extrema. Si Bütcher aparece en el escenario, no es de extrañar que la gente obedezca las órdenes de hacer estallar los instintos primitivos en un torbellino de empujones, hostias, codazos… Si a eso se le suma un sonido infernal donde, por ejemplo, ambas guitarras eran motosierras a pleno rendimiento, se podría decir que la banda utilizó la mayor crudeza y pesadez que pudo encontrar para la ocasión. No importaba el maquillaje injurioso de Ruben y su estridente voz desarraigada, ni tampoco la ruda actitud de los artistas que incitaban a la violencia social; ¡lo importante era expresar el espíritu del metal/rock extremo en su esencia más temida por el resto de los mortales! Sin duda, Bütcher fue el show que impactó en el público a unos niveles de intensidad inimaginables.


Haciendo un repaso a la discografía que posee en su palmarés de una inteligente en función de las necesidades a demostrar por la gente, Bütcher no reprimió su fanatismo por destrozar cuerpos y mentes a la vez. Cualquier estímulo era suficiente para que Ruben derramase su rudo tono por los altavoces, violentando la imaginación en favor de revolucionar aquello que se interpusiese en su camino. No se estaba quieto ni queriendo, ya que su furia laríngea sólo tenía un objetivo en mente, estrangular la voluntad de quienes se atrevían a superarle en el canto. Incluso los unísonos corales de «The Devil’s Breath» palidecían ante él, estableciendo un precedente de arraigo inaudito. Sus baluartes guitarristas, Lukas y Kevin, incrustaban las frenéticas en una prepotencia suprema, haciéndose notar por encina de los límites técnicos. Los solos, de una destreza poco perceptible al ojo humano, rabiaban la razón mientras que el bajo se imponía a puñetazo limpio contra sus compañeros. La guerra campal por la notaría instrumental no tuvo un ganador claro en determinación única. La autoría total fue de Bütcher y los cinco artistas pertenecientes que dispusieron un concierto como se requiere en este mundo hostil. Ojo por ojo, hostia por hostia, metal/rock radical para la gente en una educación primitiva donde las leyes se acatan sin excusas. Quizás por ello, «Iron Bitch» y «45 RPM Metal» enterraron las indecisiones (a base de una despedida repleta de agresividad escénica) sobre un grupo que decidió establecer su propio camino de la creación en base a la destrucción inicial. ¡Qué pena no disponer de tiempo extra para unos bises agónicos que hicieran temblar Madrid un poco más de la mano de Bütcher!


Setlist

  1. Speed Metal Samurai
  2. Blessed by the Blade
  3. The Devil’s Breath
  4. A Sacrifice to Satan’s Spawn
  5. Thermonuklear Road Warrior
  6. Viking Funeral
  7. Keep the Steel (Flamin’ Hot)
  8. 666 Goats Carry my Chariot
  9. Iron Bitch
  10. 45 RPM Metal

 

Slough Feg


Todavía se dice (‘y se dirá!) que el metal/rock es música sin sentido ni lógica notable. Un poco de educación habría que dar a esos ignorantes que no han tenido la oportunidad de filosofar con Mike Scalzi. Reputado guitarrista americano y líder la mítica banda “The Lord Weird” Slough Feg, su maestría estableció una lección magistral de cómo la sabiduría también tiene cabida en la industria extrema en otra forma de expresión vehicular. Rodeado de un dúo cordófono inseparable, Mike hizo su mejor actuación de alegría y pasión musical delante de cientos de personas que le entregaron el respeto y la devoción desde el principio de la actuación hasta el final. Tal fue la calidad en los primeros cortes ejecutados que el doble bombo no aguantó la presión que Austen imprimió a priori. Después de unos minutos de aprensión y arduo trabajo técnico, el concierto continuó en su ascenso imparable hacia la fastuosidad y éxtasis social. Por supuesto, hay que reseñar el hecho de que Slough Feg es una banda en constante evolución. Aparte de los clásicos tópicos y estructuras teóricas, se encuentran experimentaciones de todo tipo, como enclaves folclóricos, cierta progresía, melancolía blusera… Todo lo que una banda debe hacer (¡siempre dentro de unos límites!) para no encasillarse en la zona de confort y seguir siendo original en el paso del tiempo. Eso fue lo que hizo a Slough Feg erigirse como un nombre histórico en el mundo compositivo.


Mike es un terremoto humano de pura energía e imaginarle otorgando pensamiento crítico a los alumnos sería una utopía, pues su manejo guitarrista y el derroche carismático que posee contrasta con la idea de la típica docencia. La fundamentación humanista es lo que hizo que no se separase del borde del escenario, llegando incluso a codearse con los fans varias veces en su éxtasis social. Toque la guitarra o empuñe el micrófono, es el alma que hace a Slough Feg una banda exitosa atemporal. A principios del nuevo milenio, el bajo de Adrian y la fácil compañía guitarrista de Angelo (se le iban los ojos cual camaleón entre el público y los trastes) se unieron a él después del exponencial triunfo que tuvo el álbum «Down Among the Deadmen» donde decenas de estilos musicales se mezclaron en el heavy metal/rock clásico de una forma extraordinariamente especial e inaudita. De ahí, el setlist dividió entre el pasado y el presente del reciente disco «New Organon» sin perder ni un ápice de calidad que envuelve la imaginación de Mike y compañía. Así se evidenció también el sonido, pues solventado el percance percusionista, hubo guiños por doquier, ya fuera en los orígenes con la versión de Thin Lizzy «Angel of Death» (¡eso es empezar a lo grande!) unísonos al alza en «Tiger! Tiger!», la icónica «Traders and Gunboats» con ese estribillo tan redundante (¡qué lágrimas de nostalgia!) o ese himno dual que es «High Passage/Low Passage» y los breaks que la hacen tan especial. No fue posible criticar la actuación de Slough Feg, ni siquiera con la burlona despedida que estalló en la célebre «Warriors Dawn» y ese toque country del western que muchos ovacionaron a la vez. Puede que Slough Feg no fuera el cabeza de cartel del XVII Pounding, pero sí se demostró que la leyenda yanqui de las fusiones underground sigue viva y sin ganas de rendirse al olvido. ¡Ojalá el cuarteto vuelva a España, porque lo necesitamos en el estudio de la historia musical extrema!


Setlist

  1. Angel of Death (Thin Lizzy Cover)
  2. Headhunter
  3. Sky Chariots
  4. Uncanny
  5. Eumaeus the Swineherd
  6. New Organon
  7. Knife World
  8. Sword of Machiavelli
  9. Traders and Gunboats
  10. Vargr Moon
  11. The Final Gambit
  12. The Spineward Marches
  13. High Passage/Low Passage
  14. Tiger! Tiger!
  15. Warriors Dawn

 

Portrait


Todavía no se comprende muy bien (cuestión de marketing, caché y esas cosas…) por qué “The Lord Weird” Slough Feg no obtuvo la corona de esta nueva edición del festival. A opinión personal, la banda sueca Portrait se quedó muy atrás en el show que montaron delante de los presentes en la Revi Live. No se dirá aquí (¡en ningún momento!) que el varonil combo de puro heavy metal lo hizo mal, aunque su trascendencia no se puede igualar a los míticos Slough Feg. No obstante, los suecos dieron un espectáculo de old school que será muy difícil de olvidar durante años. Hay cosas que impresionan a primera vista, ¡y no es un amor! En un estado personal formidable e ilusionados cuales chiquillos en el patio de recreo, el quinteto debutó en España (o eso creemos) en un ambiente tan caldeado que saltaban las chipas por sí solas. Una hora y media se tuvo para contemplar el enérgico poder sonoro y escénico que posee la banda; ¡se obtuvo más de lo que se pretendía! Un fallo (muy pequeño) a tener en cuenta es que, siendo una banda que celebra su vigésimo aniversario, se centró mucho en presentar el nuevo trabajo «The Host» y dejando de lado su prolífica discografía. Aun así, el mérito de cada artista es digno de mencionar, pues hubo sorpresas en cada manejo instrumental. Gracias a un sonido nivelado por parte del laborioso trabajo técnico, Portrait se ganó el favor social al más puro estilo de las décadas 80’ y 90’. Casi no había distinción entre ver a las grandes bandas de aquellos tiempos y Portrait, emulando una actitud loable y muy cercana al público; en especial de Per, cantante que decidió apelar a las voces presentes en las líricas y los estribillos.


Dando salida a las sorpresas vividas durante el show, el dúo guitarrista de Christian y Karl dio una prueba fehaciente de cómo hacer una fusión sonora homogénea que posea una distinción clara de ritmos y solos. Repartiendo el dominio absoluto entre ambos, «Voice of the Outsider» y «At the Ghost Gate» mostraron las altas dotes cualitativas que se aplaudieron a cada armonía descrita. El momento álgido (más que otros) no tardó en acudir con «Sound the Horn», donde cientos de laringes corearon junto a Per. A él se le veía cómodo y muy activo, pero daba la sensación de que forzaba la voz en temas antiguos, señalando el final de show en «Consecration» y «Welcome to my Funeral». Quizás fuera la emoción desmesurada o un intento de divinidad… Por lo demás, su papel de frontman lo cumplió con creces, así como ser adalid de las masas que no le quitaban los ojos de encima. A su lado, Fredrik dio la nota todo lo que pudo, pues sin señalizaciones accesorias en su bajo ni trastes diferenciables, sólo había dos teorías al verle tocar. ¿Se sabía las canciones como la palma de su mano o las líneas melódicas eran muy simples? Lo último era imposible, pues los acordes y progresiones armónicas parecían ser intrincadas. No quedan muy lejos los redobles de Anders, quien sostuvo la base estructural en todo momento, haciendo que el repertorio no perdiese solidez ni siquiera en las cadencias más melódicas (¡y hubo poquísimas!). El público se aferró, de una manera impresionante, al constante carisma que se fue desarrollando a lo largo del show, lo cual provocó que la despedida de la banda sueca tuviese un componente sentimental. Sin duda alguna, el apoteósico cierre del XVII Pounding a cargo de Portrait quedó fetén; lo único a reprochar (¡si se nos permite…!) era la alta pesadez y rudeza sonora que apenas varió en el concierto. Se quiere decir, algunas canciones sonaban igual (salvo en la diferencia rítmica o melódica) lo cual no es un fallo como tal, aunque la estática sensación periférica se notaba en las afueras del recinto. Aun así, Portrait lo dio todo ante la gente, debutaron como unos auténticos titanes de la industria extrema sueca y dejaron claro que el Pounding Metal Fest, a la vez que el resto de bandas participantes, es un evento de cita obligada cada vez que se organice en la capital nacional u otros puntos donde aparezca el logo social.


Setlist

  1. The Blood Covenant
  2. Voice of the Outsider
  3. At the Ghost Gate
  4. Sound the Horn
  5. Curtains (The Dump Supper)
  6. Burn the World
  7. From the Urn
  8. Consecration
  9. Welcome to my Funeral
  10. Beware the Demons
  11. Beast of Fire

 

Crónica y Fotografía: geles@metaltrip.com

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