La fría noche del domingo 26 de octubre, con cambio de horario incluido del día anterior, se convirtió en un portal hacia los tribales cantos de los países nórdicos, con Finlandia como anfitriona de este viaje musical.
Así en la sala Silikona de Madrid, asistimos a la actuación de Vermilia –un proyecto finés que fusiona el black metal atmosférico con el folk pagano escandinavo y letras en su lengua nativa– que desplegó su místico sonido, un tapiz de crudeza metálica y armonías melancólicas. Conocida por ser una artista independiente que produce todo su material, Vermilia nos sumergió en una ceremonia de comunión con lo ancestral, arropada por una iluminación en tonos azules que acentuaba más si cabe su curiosa propuesta.
Un setlist de canciones, cuidadosamente elegido, que nos guio a través de su discografía, incluyendo temas de su disco , “Ruska”, y su más reciente trabajo, “Karsikko”, nombre que dio a su gira por España, siendo la fecha de Madrid, la que puso fin. Tras las primeras canciones, el público conectó rápidamente. Las palmas de la gente, que poco a poco iba despertando, iniciaron los acordes de “Karsikko”, precisamente el tema que da título a su más reciente álbum, un trabajo que ha logrado posicionarse en las listas de ventas de Finlandia. Canciones como “Veresi” y “Vakat”, también resonaron con la fuerza de un ritual, combinando los blast beats del black metal con sus inconfundibles armonías vocales dulces, crudas y melancólicas.
Aunque a mitad del concierto, hubo también momento para recordar joyas de su discografía, y como la poderosa “Ruska” (palabra finlandesa que significa “follaje otoñal”), serviría como homenaje al paganismo y la naturaleza, haciendo que la gente, que esa noche se unió al ritual, acompañara con sus voces al poder de su letra. Le siguió la más melódica “Suru Hymni” sin perder la brutalidad del black metal que caracteriza a su propuesta.
La vuelta a los cantos étnicos llegaría con “Koti”, marcando el momento cumbre en el trance pagano. Un concierto que demostró ser una profunda inmersión en la espiritualidad más ancestral, tema que la propia artista ha destacado como fundamentales en su obra.
Los sonidos melódicos de flauta se hicieron eco en toda la sala Silikona, en temas como “Tuonen Joki” (que en la mitología finesa hace referencia a el río que los muertos deben cruzar para llegar al Tuonela) que añadieron una capa extra a la particularidad atmósfera. Tras un breve amago de despedida, la banda regresó y tras un solo de guitarra, fueron “Marras” y “Kaipaus”, los que pusieron el cierre a una velada llena de magia, y lentamente, llevarnos, en un retorno gradual a la “realidad moderna” después de un viaje inolvidable a los parajes más mitológicos del norte.
Esta dualidad sonora, donde la épica del paganismo escandinavo se encuentra con la visceralidad del metal extremo, es la marca inconfundible de Vermilia, una artista que, con sus tambores de chamán y su lírica en finés, logra transformar un concierto en una ceremonia atemporal, invocando el respeto por la vida, la muerte y la naturaleza. La conexión perfecta del domingo no solo fue un concierto, sino un viaje a los ancestrales bosques finlandeses, cargado de una emoción y una fuerza que solo la música con raíces tan profundas puede evocar.
El Setlist del concierto de Vermilia en Madrid fue:
- Alkuointu
- Veresi
- Vedestä Vieraantunut
- Karsikko
- Vakat
- Kivutar
- Ruska
- Suru Hymni
- Koti
- Kansojen Kaipuu
- Tuonen Joki
- Marras
- Kaipaus
- Crónica y Fotografía realizada por geles@metaltrip.com










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