Si no fuera por la maldita pandemia, el festival jienense del Skulls of Metal estaría celebrando su vigésimo-cuarta edición (¡así debería ser, joder!). El año 2000 vio nacer una determinada iniciativa de metal/rock entre olivos y aceites que ha crecido hasta un punto de no retorno en la historia de la cultura sureña. Sin dejarse llevar por la reputación, el dinero u otros aspectos corruptos, la modesta cita de la música underground, clásica y moderna, regresa otro año más para que el legado, iniciado hace décadas, ¡siga más vivo que nunca! Dando espacio al ámbito nacional e internacional por igual, llenándose de negro y cuero por los alrededores, Begíjar acoge otro evento de música extrema que sigue contando con el fiel apoyo de distintos puntos de la geografía ibérica (¡y más allá!). Viniendo desde Suecia y Alemania, las notorias bandas RAM y Vulture lideran las nuevas apuestas del cartel mientras que, por ejemplo, los locales Witchtower retornan a su hogar que tanto les estima. Junto a más grupos, el XXII Skulls of Metal volvió a destacar entre el sinfín de shows en otoño, ¡y así lo cuenta Metaltrip de primera mano!





Secrecy
Al comienzo de la tarde y dando inicio al festival jienense, la reciente banda Secrecy apareció en el escenario como un trío varonil liderado por el conocido Juan Ángel, quien ha pertenecido a varias formaciones locales y posee una buena habilidad a la guitarra. Presentando los múltiples trabajos que conforman la corta discografía, la banda enseñó ese estilo black metal/rock con tintes variados y alternativos, marcados por breaks agresivos, una distorsión aceptable y actitud directa que, por desgracia, apenas conectó con el poco público presente, incluso con ritmos pegadizos y efluvios del old school. Quizás fuera la falta de interés, pero sólo la familia de Juan Ángel y compañía parecía atender al show de apertura. Cierto es que hubo un momento de captación en la versión «We Are 138» de Misfits, lo que atrajo las miradas el tiempo suficiente hasta el final. Se les veía un poco nerviosos a los músicos; era su tercer/cuarto concierto en vivo y eso se nota, aunque la desidia social hacia el mundo underground del metal/rock tampoco se salva de la crítica. Aun así, Secrecy realizó un buen estreno en un festival de renombre y se labró algo más de reputación, hecho indiscutible que podría dar más que hablar en el futuro.
Setlist
- Typical Heavy Metal Intro
- Ensalada de Hostias
- Moshing to Death
- Canción sin Título
- I Don’t Need You
- We Are Poisoned in Black
- Sadistic Witch
- We Are 138 (The Misfits Cover)
- Acid Steel
- Arms of Death
- Black N’ Roll Damnation
- Total Death
Public Intoxication
Cuando vimos a Public Intoxication abrir una de las jornadas del Heavy Metal Espectros del año pasado, parecía un grupo alocado que no sabía lo que tocaba. Esa percepción se mantuvo hasta el Skulls of Metal actual, donde la verdadera esencia del crossover más trallero y rotundo, propio de los DRI o Municipal Waste, se hizo palpable y distinguible en el quinteto alicantino. Con una docena de temas en el repertorio, Public Intoxication provocó los primeros moshpits en un público creciente que quería ganas de juerga desenfrenada. A través de una mayor claridad sonora a expensas de la cruda distorsión, las guitarras de Fran y Adrián fueron las principales artífices de una insana actitud que parecía no tener fin. Entre melenas ondeando al son de temas breves y muy intensos, graves a la sordera de un recién llegado David y ese azogue único de Arturo (¡es todo un loquillo!) la banda supuso una inesperada calidad desmesurada para la gran mayoría de los asistentes. Nadie dudaría en afirmar que Public Intoxication vertió todos su discografía en el festival cual pelotazo en la cara, emulando los años clásicos del punk/hardcore con ese toque de modernidad y rebeldía personal. El setlist era largo, pero sabiendo la brutalidad que rodea al grupo, su tiempo de actuación se hizo cortísimo para quien lo dio todo en favor de romper los esquemas cotidianos mediante una genial sobredosis musical que Public Intoxication sólo es capaz de lograr y poner, patas arriba, a centenas de cuerpos.
Setlist
- Christmas Boogie
- Double Infart
- Mad Iron Man
- Self Knocked
- Road Rage
- Antisober Frenetic Piss
- Bacon Golem
- Hobo Knife
- Nuclear Ambush
- Thrash Police
- Ritual Cave
- Chronic Fear
- Last Brain Cell
Dolmen Gate
La primera banda internacional no se hizo esperar en el atardecer tardío y con una hora de actuación, se ha decir que supo a bastante menos de lo que se esperaba. Desde Portugal y liderada por la genial Ana al frente, Dolmen Gate prometía ser una de las bandas que repartirían su heavy metal épico al máximo nivel en el festival. Sin embargo, las expectativas sociales cayeron (un poco) en saco roto cuando el disco debut se tocó al completo y ya está, sin nada más que ofrecer. Tampoco es hacerse ilusiones, ¡ni muchos menos! Incluso una versión de algún grupo clásico les habría venido bien para complementar el setlist, pero el quinteto se conformó con dar un espectáculo sencillo y austero, muy lejos de esa imagen heroica que se observaba en sus redes sociales y los mensajes transmitidos en las líricas. No obstante, es importante mencionar que el sonido general les quedó divino, pues la influencia primigenia del heavy/rock de los 70’ se evidenció en la multitud de ritmos y solos que otorgaban una amplia versatilidad creativa. Tampoco hay que quitarle mérito a Ana, quien se ganó un merecido cúmulo de aplausos por su duro tono laríngeo que cautivó a los más nostálgicos del old school.
Es menester repetir que siete canciones en una hora no dan para mucho juego musical, aunque la pasión (en vivo) de algunos artistas mostró una pleitesía que vinculó a los fans en favor hacia Dolmen Gate. El caso más notorio fue Nuno, bajista y apoyo coral, cuya actitud satisfactoria e ilusión por los graves se contagió en los alrededores. Cual figura clave del show, trató de animar el ambiente con su temperamento y haciendo que las miradas de atención tuviesen un desglose en el resto de compañeros. A la vez que él, Ana también se curró su estrategia laríngea de diversos matices, encaminada a no ser una mera exposición de los versos y estribillos. Por detrás, Alex se ocupó de que la batería sobresaliese (¡bastante bien!) del dúo guitarrista, cuyo objetivo no fue más allá de evitar los fallos y sumergirse en la más absoluta concentración interpretativa. Está claro que no se puede reprochar el talento y la destreza cordófona de Kiko y Artur, pero su relativo cerramiento al público supuso una condena al dinamismo del concierto. Su forma de tocar estuvo muy adecuada y las canciones cobraron vida entre los asistentes. El ambiente formal y casi prudente de ambos se convirtió en una especie de zona de confort en los laterales, lo cual dejó mucho que desear en cuestiones personales. Tampoco se quiere decir que el concierto fue pésimo; ¡para nada! Lo único a sentenciar es que arriesgar, de vez en cuando, con un público nuevo no están malo como se pinta, y más cuando se trata de un debut en tierras vecinas.
Setlist
- Retribution
- The Oath
- Horizon’s Call
- Chambers of Magic
- The Whell
- Betrayal
- Rest in Flames
Witchtower
Todavía no está al cien por cien, y aun así, el querido guitarrista Víctor no tiene intención de que Witchtower caiga en el olvido nacional. El año pasado, el reputado cuarteto local no pudo actuar en el XXI Skulls of Metal y después de realizar un show memorable en el Pounding madrileño, la vuelta al sur ibérico debía ser apoteósica. Con los coletazos finales a la presentación del nuevo álbum «Voyeur», Witchtower no se cortó en ofrecer una excelente visión de renovación y regreso al ruedo frente a un público que esperaba el show con mucha ansia. La ausencia de Miguel en el bajo (¿dónde se habría metido?) se suplió con Dani (Kammerjäger) y su fuerte particular estilo a los graves. A decir verdad, ambos bajistas son increíbles en directo, pero aportan sentimientos muy diferentes a la actuación. Mientras Miguel representa la pasión y emoción, Dani se establece como un pilar de potencia y rudeza. La elección no está muy clara a la hora de elegir, pero con motivo de estar en el importante y legendario festival jienense, los votos se inclinaban a Dani como obvio vencedor. El apoyo social durante todo el repertorio volvió a enseñar que Witchtower es una banda muy querida en el panorama nacional underground, y que necesita estar en festivales de renombre cuanto antes.
El sonido del cuarteto estuvo muy acertado, aunque comparado con el usado en el Pounding hace unos meses, había dilataciones técnicas que hacían perder el hilo musical en algunas ocasiones. Quizás fuera por temas del recinto y su estructura abierta, lo cual se entendería. La mitad del setlist no salió de «Voyeur» y la banda sabía que los clásicos debían ser tocados para que la gente corease al unísono. Para ganarse el derecho a seguir siendo líderes de las masas andaluzas, Victor y compañía aprovecharon el furor ambiental para que «Shoot the Bomb» o «Darkest Light» lograsen alcanzar la categoría de himnos del metal/rock nacional. La juventud que imprime Antonio en la ejecución solista es digna de admirar, a lo cual se suma la estupenda sincronización guitarrista que llama la atención entre novicios y veteranos. Se les veía muy cómodos sobre el escenario, tanto que casi parecía que Witchtower tocaba en su propia casa (¡o garaje, más bien!). Entre bromas, risas y chascarrillos varios, Víctor se deshizo en halagos hacia un público que no paraba de alabarle, cerrando el especial retorno jienense con «Better Run» y la mítica «Don’t Turn Off the Lights». La atmósfera de bienestar y regocijo al terminar fue tal que muchos siguieron pidiendo bises antes de comenzar Vulture.
Setlist
- Chain Reaction
- No Chance
- Heavy Metal Sign
- Shoot the Bomb
- Darkest Light
- Look for the Truth
- Sherry Lee
- Voyeur
- Better Run
- Don’t Turn Off the Lights
Vulture
Hay gente que toca rápido por voluntad, otros por prisa o apremios externos… El caso de Vulture no tiene un fundamento lógico. Como diría Lobato en la F1: “¡Cerrad los ojos un segundo y os lo perderéis!” Entre encadenar canciones sin darnos cuenta y sin pausas visibles, una hora y media de concierto se pasó volando como un periodo vacacional. Se entiende que su estilo speed/thrash es llamativo, aunque la experiencia con la banda germánica fue todo un espectáculo de velocidad imbuido de toques old school muy variopintos. Su último disco, «Sentinels», está cosechando reseñas y críticas muy positivas, tanto que sorprende la escalada exponencial que tiene el grupo en el mundo underground europeo. Incluso hay festivales famosos que han optado por colocar a Vulture como cabezas de cartel (¡la mayoría extremos, claro está!) El Skulls of Metal también se hizo eco de esa premisa, así que España estaba en la lista de los carroñeros musicales desde hacía tiempo. Con una iluminación tétrica y bastante apagada hasta cerca del final, el quinteto dio salida a su azogue instrumental que se tradujo en una génesis de moshpits y mucha violencia mutua en el motivado público. No hubo cabeza que resistiese el embiste de Vulture, pues muy fácil era caer presa del headbanging y emular la actitud desenfrenada y solvente de los músicos; en especial, ambas guitarras.
Desde cualquier rincón y áreas del recinto, el caótico sonido no daba muestras de estar controlado; ¡más porque no daba tiempo a ello! Sí había una nivelización general, pero la sensación acústica se asemejaba a una carrera por la supervivencia. La media de duración de las canciones de Vulture suele ser de unos tres o cuatro minutos, y en vivo, ¡dos eran demasiado para distinguir las líricas o estribillos! El único que poseía algo de calma en su espíritu, Steeler, cantaba cual perro rabioso a punto de morir. ¡Imaginad el resto! El bajo, en manos de Axetinctör, sangraba más que un miembro amputado, realizando solos graves que envalentonaron los moshpits en los pocos breaks audibles. Añadiendo más brutalidad a las líneas de base, Deceiver no cesó de ajustar la batería al terremoto que sus pies hacían en el doble bombo y el suelo, ya que el kit percusionista se movía por sí solo. Estandartes de una lujuria cordófona excelsa y audaz, Outlaw y Castevet acompañaron las frenéticas melodías y solos con su rechinar dental, saltando una furia contagiosa devuelta por un público desatado. Si hay que recuperar la esencia del old school clásico, Vulture es la máxima expresión actual del mismo, porque vivir la versión ultra-mega-hiper thrasher de «A Lesson in Violence» de Exodus como final del show elevó al quinteto germánico como líderes indiscutibles de las nuevas oleadas del metal/rock extremo europeo.
Setlist
- Screams From the Abbatoir
- Unhallowed & Forgotten
- Clashing Iron
- Realm of the Impaler
- Where There’s a Whip
- Star-Crossed City
- Sentinels
- Oathbreaker
- Electric Ecstasy
- Vulture
- Victim to the Blade
- A Lesson in Violence (Exodus Cover)
RAM
Vulture sentó un precedente social muy peligroso en el Skulls of Metal que iba a explotar tarde o temprano. Los bocadillos y las bebidas resurgieron el alma y el espíritu de un público que estaba dispuesto a todo con tal de disfrutar a la banda sueca RAM por encima de los límites legales orgánicos. Después de veinticinco años en activo, seis aclamados discos de estudio y una retahíla de éxitos en el palmarés, todos sabíamos que se viene un nuevo álbum en muy breve. La pregunta que rondaba por el festival era: ¿Habría perdido RAM la aptitud y fuelle durante estos años de pandemia o todavía tenían su poder creativo funcionando? Por desgracia para los asistentes, Vulture sólo fue la punta del iceberg del ultimátum, pues aún quedaba mucho metal/rock old school por delante. En una expectación multitudinaria con las filas abarrotadas de gente y las vallas de seguridad insuficientes, RAM se descubrió en la noche con su estilo clásico y un aspecto sonoro definitivo. No hubo ni un solo momento en que la banda sueca decepcionase a fans y espectadores, porque se curraron (¡en demasía!) el show como si les fuera la vida en ello. Muy emotivo fue ver el arraigo de decenas de gargantas coreando los hitos y estribillos, lo que conmovió a los músicos y atrajo la atención hacia un intenso vínculo continuo. Quizás RAM no fuera tan rápido ni machacante como Vulture, pero tenía algo que los antecesores carecían (o no se vio), carisma y cercanía humana.
Nadie (en su sano juicio) alegaría un pizca de aburrimiento o tedio en la hora y media que RAM utilizó para mostrar su extensa discografía. El suelo tembló varias veces del gentío, los sistemas de seguridad se abatieron para estar más cerca de la banda y los músicos no podían creer el recibimiento que su visita había generado. Sin borrar la sonrisa de sus rostros, Martin y Harry dieron vida a los temas a través de su habilidad guitarrista, donde las mutuas influencias se mezclaron en un telar propio de originalidad. Su actitud amable y generosa les valió un aluvión de ovaciones por cada momento de gloria que compartían a la vez o en temática solista. Cual oficial militar, Tobias fue dando graves a mansalva hasta que la emoción pudo con él, rompiendo el bajo en directo justo antes de la versión «Hell Patrol» de Judas Priest. Suerte de encontrar uno al instante, porque la fatalidad ya se cernía al recuperar el raciocinio. Oscar quería saber si el público estaba gozando tanto como él cantando las líricas, así que bajó, codo con codo, con los fans en «Infuriator». La fascinación del arraigo social le dejó al borde de las lágrimas, pues no se imaginaba la ilusión de compartir tales momentos ni la magnitud de la llegada de RAM a Jaén. Estupefacto sin cesar la actividad percusionista, Morgan también recibió el ferviente cariño cuando el furor humano invadió el escenario y se vio rodeado de la desbordante conmoción. Imperdonable no mencionar el nuevo tema que se presentó en directo, «Let the Night Blade Feed» que dio pistas sobre lo que se avecina en un futuro (¡mejor no desvelar nada, por si acaso!) No hay mucho más resumen sobre RAM y la locura experimentada, ya que es prioritario volver a traerlos a España, ¡y que estas palabras se hagan realidad de nuevo!
Setlist
- Return of the Iron Tyrant
- Blades of Betrayal
- The Trap
- Judgement and Punishment
- Gulag
- Let the Night Blade Feed
- Eyes of the Night
- The Usurper
- Machine Invaders
- Infuriator
- Hell Patrol (Judas Priest Cover)
- Sudden Impact
Apparition
Los ánimos estaban demasiados caldeados cerca del fin. La bomba social que se reventó en RAM acabó regenerada rápidamente para que Apparition diese la traca definitiva en el Skulls of Metal. Ya conocidos en las tierras mañas y con una presencia imponente cual trío venido de los abismos insondables del infierno creativo, la oportunidad de seguir presentando el álbum debut era demasiado jugosa como para tirarla por la borda. Tras haber reventado Granada en la primera edición del Blood Covenant, Jaén fue la siguiente en caer rendida al brutal estilo death metal puro y duro de un trío que se exprime, más de la cuenta, por dar caña y tralla por encima de sus posibilidades. Sólo faltó «Quest for Blood» para que el disco se hubiese tocado al completo, ¡y eso que había tiempo de sobra para ello! Pobremente iluminados en favor de la oscuridad musical, los artistas rompieron los accesorios de sus instrumentos con motivo de incitar que las muchedumbres se acuchillasen entre sí. Los dedos de Eduardo eran unas púas tan afiladas que los graves expelidos por los altavoces rompían cristales por doquier. Serio y rudo, Iván ejecutó su rol guitarrista a la perfección, rozando el éxtasis disociativo de concentración personal, aunque el protagonista absoluto de la velada de Apparition fue, sin duda alguna, el bestial David que rompió varios pares de baquetas debido a su (¡bien ganado!) fanatismo interpretativo. Cual aberrante ser del arte musical extremo, el kit baterista apenas podía soportar los desmedidos golpes y redobles de la reencarnación más inimaginable en la percusión infernal. Ni un micrófono le hizo falta para recitar los estribillos y líricas de algunas canciones, así como ser un alborotador de masas a diferencia de sus compañeros. No sabemos cuándo llegará material nuevo de los maños, aunque si mantienen el death metal que les caracteriza, la destrucción en vivo será un hecho.
Setlist
- A Haunting Reflection
- The Black Witch
- Vanquished in Scorn
- Soldier of Death
- Mummified Sanctity
- Defiled Remains
- Demonic Torment
- Apparition
Crónica y Fotografía realizada por Redacción MetalTrip








































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