Que Dave Grohl está a otro nivel no es nada nuevo, pero lo que ocurrió en el concierto de los Foo Fighters en Gotemburgo pasará a la historia.
El vocalista, en uno de sus arranques de energía, se precipitó de la plataforma al foso, con la mala suerte de romperse un hueso de la pierna. Mientras otros muchos grupos han cancelado conciertos por una gripe, un dolor de espalda (solucionable con una silla), un malestar estomacal y otras tantas excusas, Dave Grohl cogió el micro, avisó a los asistentes del estadio que se había roto la pierna, dijo que el grupo seguiría tocando, que el se iría al hospital y volvería. Dicho y hecho, el grupo continuó tocando covers, Dave fue vendado y ni corto ni perezoso, volvió al escenario, le sentaron y siguió tocando y gritando como si su pierna no estuviera hecha añicos. Ejemplo de entrega nivel insuperable.
Como para perderse el concierto de Barcelona del próximo 19 de Noviembre…
Os dejamos el vídeo de lo ocurrido:
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