No somos conscientes de que el tiempo pasa por nuestra vida a un ritmo imparable, y es que ya hemos consumido el primer mes de este año 2025 sin que nos demos cuenta. Mientras pueda parecer una mala noticia por el tiempo que se va, es también lo contrario porque se acercan los días en el que llegan los lanzamientos de las bandas en las que, durante años y con mucho esfuerzo, han trabajado para satisfacer el deseo y gusto de sus fans. Después de cuatro discos, la banda Days of Jupiter lanza su quinto álbum titulado “The World Was Never Enough” mezclando un heavy metal y hard rock cargados con mucha fuerza e intensidad en cada una de las diez canciones presentes. Todo un regalo para rebajar la ansiedad del tiempo que llevan si anunciar nuevos trabajos de estudio, ¡la verdad! Empezando por el principio, «Original Sin» es una excelente carta de presentación de lo que esta banda puede dar. Una muy potente voz de Janne Hilli, las guitarras de Marcus Lindman y Johnny Grenwald, un gran bajo por parte de Janne Karlsson y la batería de Magnus Larsson en un tema con un inicio que puede sonar a sonda espacial hasta que explota en mitad del espacio. Hay momentos difíciles, de lucha, de caída a la oscuridad, arrepentimientos y deseo de superación siendo reforzados por los cambios de ritmo que hay en el tema. Sin duda, ¡un comienzo repleto de sorpresas!. «The World Was Never Enough» baja el ritmo con respecto al anterior tema, donde las cuerdas graves se llevan el protagonismo absoluto de la canción acompañados por una batería soberbia; ¡la base es sólida a más no poder! El tercio final de la canción, donde las guitarras ganan presencia, hacen un maravilloso puente armónico con una repetición del estribillo bastante pegadizo.
En cambio, con «Machine» subimos de revoluciones llegando a rozar lo gutural en el canto. Esto sólo se sostiene hasta la mitad del tema, donde todo cambia radicalmente. La intensidad disminuye en la distorsión, se siente algo más sinfónico y se logra un contraste maravilloso pero adictivo con el estribillo. No llega a ser una balada como tal; ¡casi lo parece! La ausencia de energía se sigue notando, en un magistral entrelazamiento, en «Desolation». Un tema bastante sinfónico, lento y sencillo donde todo el peso de la canción recae en Janne y su precioso tono vocal que hace estremecer el cuerpo de la emoción. El cómo se siente el arrepentimiento de una persona que lo ha perdido todo se plasma muy intensamente llegando hasta a doler en el alma. Justo al revés, «The Fix» vuelve a enseñar un ritmo algo más normal, con un compás un poco más lento de percusión donde el bajo vuelve a tener una gran presencia. Aquí es donde mi fanatismo se hace patente mediante las voces corales en las partes clave de la canción. Quizás queden un poco cursis, aunque la belleza ganada en armonía es sublime allá donde se escuche. La forma de empezar «Parazite» con una guitarra sonando más acústica se mantiene durante gran parte de la canción, otorgando un colorido matiz bastante sobresaliente en la producción de estudio, siendo los acordes principales sobre los que se construye la estructura básica. Soberbio puente del tercer tramo del tema terminando en una versión de la misma más acústica, cual coda de aspecto solemne.

Aunque el tema tiene bastante potencia, el sentimiento que me ha transmitido «My Heaven My Hell» es más de una balada por el sentimiento que Janne imprime en su forma de cantar. Voz que, en ocasiones, se desgarra en la redundancia del estribillo potenciado con la batería acentuando el toque dramático de la canción. Un contraste muy interesante para el estilo heavy rock que la banda lleva creando desde hace décadas. Al contrario y una expectativa similar, «Denial» no sigue la línea previa; ¡no tanto como se quisiera! Aquí sentimos la negación y el rechazo ante lo que ocurre, la locura la maldad que nos rodea. Toda la parte instrumental es afilada y se transmite, en claridad, esas sensaciones mencionadas. Un poquito de mejoría sonora les hubiera ayudado en las líricas, pero no quita mérito a la interpretación realizada. «Ignite» es otro interesante cambio de ritmo con respecto a todo lo anterior escuchado. Es menos orquestal, más anárquico en estilo con unos potentes solos de guitarra donde el bajo gana bastante protagonismo como contraparte melódica. Es una canción dura, cargada de negatividad ante los problemas internos y externos que uno puede afrontar. Ahora sí, el tema final de este gran disco es «Invincible», ¡pura energía por sí sola! Notar cómo te arrastra desde el inicio, buscando que te sientas vivo con un ritmo potente, hace que sea un broche brillante a un repertorio de canciones que puede hacer las delicias de mucha gente con su forma de mezclar dos estilos musicales tan diferentes y creativos a la vez.
TrackList
- Original Sin
- The World Was Never Enough
- Machine
- Desolation
- The Fix
- Parazite
- My Heaven My Hell
- Denial
- Ignite
- Invincible
Review: mon@metaltrip.com




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