Volvíamos a Europa nada más acabar el concierto de Plymouth, casi sin tregua para poder descansar y poder realizar el viaje con las mejores de las garantías de seguridad. La gira debía continuar y el viaje de Hate y Noctem a través de Inglaterra se iniciaba nada más acabar el show.
La noche se ha hecho larga, recorriendo el sur de Inglaterra de Oeste a Este bajo una espesísima niebla en algunos momentos que hizo que nuestro viaje nocturno una aventura. La ruta que nos marcó el GPS incluía algunas carreteras de un solo carril por sentido, con nula iluminación, que con la niebla y la cerrada noche hizo que el viaje fuera más complicado de lo esperado.
El viaje se hizo intenso y llegamos con tiempo suficiente para tomar el barco que teníamos contratado, tanto que a ambos vehículos nos adelantaron el horario del ferry, lo que nos favoreció aún más en nuestro viaje con destino a Francia.
Esta vez sí disfrutamos del viaje a través del Canal de la Mancha, que une la costa sur de Inglaterra con el norte de Francia. El viaje era a tempranas horas, donde pudimos disfrutar del amanecer sobre el barco, aunque la mayoría lo aprovecho para dormir, cualquier hueco o asiento era bueno para descansar. Volvimos a vivir la experiencia del embarque, en esta vez mucho más numeroso y concurrido, con el barco lleno de vehículos, sobre todo camiones, pero donde el paso de turismos era mayor que a la ida.
Desde Calais hasta Nancy aún nos quedaban casi cinco horas de desplazamiento en las largas rectas de las carreteras de Bélgica, Luxemburgo y Francia que nos esperaban. Para mi lo original del viaje era visitar toda esa zona, como la campiña del sur de Bélgica, el pequeño Luxemburgo y la zona de Metz y Nancy.
La maratón se consiguió y con un pelín de retraso de la hora que teníamos prevista logramos llegar a la tranquila ciudad de Nancy, que por la vida que vimos por sus calles se mostraba como una ciudad apacible y con la vida muy tranquila, sin mucho tráfico y agobio de gente.
La sala que iba a albergar el concierto era Le Hublot, una sala que estaba dentro de un recinto dentro de la Universidad, con un cómodo parking de acceso y con mucha amplitud, tanto de escenario, como de los camerinos, un sonido y unas luces más que decentes y preparadas para un buen concierto.
De principio, el trato que recibimos fue muy correcto, siguiendo la tradición de los anteriores conciertos en Francia con muy buena comida y en cantidad suficiente para que nadie se quedase con hambre, como nos ha pasado en alguna fecha de casa. Eso sí, a medida que fue cayendo la noche, entre el destemple del cansancio del viaje y el enorme frio exterior en Nancy, creo que la calefacción no funcionaba y el frio en el interior de la sala era más que patente. Ya me extraño que al abrir las puertas de la sala el personal de seguridad iba con gorros de lana y bien abrigados.
No fue la mejor tarde en cuanto a afluencia, ya que para ser sábado no fue muy numerosa como esperábamos y eso que había dos bandas locales en el cartel como Warkunt y Obsidium, dos formaciones de Metal Extremo que han mostrado mucha voluntad, pero que no han conseguido romper el frio ambiente que hay en la sala. Con esa idea salió Noctem, de tratar de enganchar al frio público de Nancy y solo lo consiguió con unos pocos fans que lo daban todo en las primeras filas, pero el resto estaba expectante y solo aplaudía en el final de cada una de las canciones. La noche fuera iba cayendo y el frio ambiental se dejaba notar hasta en la sala, que ni los Noctem y su ardiente y apasionada actuación lograron romper del todo.



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