Me reconozco ferviente seguidora del festival Eindhoven Metal Meeting. Un festival que sabe encandilar al público más extremo y que una vez lo visitas un año, no puedes dejar de acudir a su cita anual. Porque eso sí, si lo tuyo es el Hard Rock o los ritmos más suaves, es mejor que no acudas a este festival porque en él podrás ver circle pits, todos los pogos que quieras y algún que otro surfeo, ya que está más centrado en el Metal Extremo en todas sus vertientes.
El fetival tiene lugar en la ciudad de Eindhoven (Holanda), relativamente cerca de Bruselas o Amsterdam por poner un ejemplo y siempre se celebra unos días antes de Navidad, para cogerlas con más fuerza. Este pequeño detalle hace que podamos disfrutar de la ciudad en todo su esplendor, decorada de arriba abajo con motivos navideños, gente haciendo las compras navideñas en lo que parece todo un ambiente sacado de cuento de Charles Dickens. Casitas bajas, bicicletas por todos los lados para trasladarse, tiovivo en una de las principales plazas, pista de patinaje de hielo al aire libre, el estadio del PSV Eindhoven muy cerquita para los más futboleros y hasta una iglesia propia del estilo de la ciudad con unas gárgolas que parece que te observan a tu paso dan un encanto particular a Eindhoven, que hace muy agradable pasear por sus calles.
Dentro de todo este escenario de cuento se encuentra el funcional espacio de conciertos llamado Effenaar, una sala multiusos, de esos que ya nos gustaría tener a todos en nuestra ciudad, y donde durante dos días se celebra el festival Eindhoven Metal Meeting.
El Effenaard cuenta con todo lo necesario para la realización del festival sin necesidad de pisar la calle. Consta de dos salas: el Large State, el más grande y situado en la planta de arriba con capacidad para unas 2.000 personas y el Distric 19 Stage (nombre de la promotora que organiza el evento) , más pequeño y situado en la planta baja y con una capacidad aproximada para unas 300 personas, ambos muy cómodos y con una perfecta visión para poder seguir adecuadamente los conciertos.
Lo primero en lo que uno se fija al entrar al Effenaar es lo preparado que está para realizar conciertos y tiene más comodidades para que los asistentes tengan una estancia agradable. Como Eindhoven es una ciudad donde en esa época del año suele hacer bastante frio, está preparado con unas taquillas a modo de ropero, que según entras al recinto puedes guardar abrigos, bufandas y demás cosas que lleves encima ya que dentro del recinto con la calefacción puesta te arrepentirás de no haberte puesto las bermudas o ese vestidin de tirantes tan mono que te compraste para lucir en los conciertos. En esa misma planta tenemos el Distric 19 (la sala más pequeña) y al otro lado una especie de “cafetería” donde puedes comprar algo para comer (pizzas, hamburguesas, pasta) y los puestos de venta de discos y abalorios diversos.
Ya en la planta de arriba se situada la sala grande, con un gran escenario y un equipo de sonido y de luces que mires donde mires que quita el hipo. Con wifi abierto y gratuito para los asistentes e incluso para los fumadores tienen un espacio donde echar ese pitillo que tanto apetece dentro de una sala.
En definitiva un edificio multiusos pensado para la total comodidad de sus asistentes. Con barras suficientes y personal atendiéndolas para que no tengas esperas a la hora de pedir tus cervezas y es que aquí lo que se bebe fundamentalmente es la cerveza, en concreto la Jupiler, típica de Bélgica y a unos precios que sin ser baratos son asequibles para que no pares de beber.
Hay que decir que la calidad de sonido de ambas salas es excepcional y es que se nota que el lugar está preparado para ello. No tiene pantallas laterales pero no las necesita puesto que puedes disfrutar del concierto desde cualquier ángulo y colarte perfectamente y sin problema en primera fila si así lo deseas, lo que hace que disfrutes aún mas de tu concierto.
Del Eindhoven Metal Meeting podemos decir que es un festival súper cómodo, cercano y familiar, enmarcado en un entorno envidiable y en el que todo lo tienes a mano, sin problema ni esperas. Y decimos familiar porque aquí es muy común que veas a tu banda preferida sobre el escenario y luego estés tomándote cervezas o te cruces con los miembros de la misma, sin que nadie les agobie con la pesadez de las fotos o los autógrafos, como si nada disfrutando del resto del festival e integrándose entre los asistentes.
En cuanto al alojamiento que hemos tenido ha sido muy recomendable, ya que hemos estado en un hotel situado a escasos 200 metros del recinto donde además puedes ver desayunando a tu lado o coincidir en el ascensor con la mayoría de músicos que allí se congregan. Un cuatro estrellas de lo mejorcito que hay en la ciudad. A destacar: los pedazos desayunos que nos hemos metidos, que han ayudado a tener energías para el resto del día.
En definitiva, ¡si pruebas repites! Un fin de semana de ensueño. Despertar en un buen hotel con un pedazo desayuno con tortilla, bacón, zumo natural y todo lo que quieras.. paseo disfrutando de la ciudad y del ambiente, visita al estadio de futbol del PSV (equipo de futbol de la ciudad), comida y cañas con amigos.. y después de comer al festival hasta que el cuerpo aguante.
La opinión de los grupos, ya tengo a los chic@s de Metaltrip a tope, que me han dado el fin de semana con las crónicas, las fotos y el set list… ya os lo contarán en breve.
Hemos publicado más fotos del Eindhoven Metal Meeting 2015 en nuestra página del Facebook.
- Crónica: Sandra Galán Morón
- Fotos: javier@metaltrip.com
Nota de Redacción: gracias a Sandra de Kivents, que una vez más ha viajado con nosotros y ha querido colaborar con nosotros y darnos su opinión sobre la edición de este año sobre el Eindhoven Metal Meeting.








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